Didáctica concreta sobre la disolución del Yo

 
En verdad mis estimables hermanos, que las peores adversidades nos ofrecen las mejores oportunidades. Constantemente llegan hasta mí cartas de los distintos hermanitos del M.G.U. Unos se quejan de su familia, de su padre, de su mamá, de sus hermanitos, otros protestan contra la mujer, contra los hijos, aquellas hablan con horror de su marido, etc. Y piden naturalmente un bálsamo para consolar a su adolorido corazón. Hasta ahora, entre tantas cartas no he visto ni una siquiera de alguien que esté contento con tales situaciones tan adversas. Todos protestan, y eso es lo lamentable. No quieren el gimnasio psicológico, antes bien quisieran huir del mismo, y a mí, como instructor no puede darme menos que dolor. Digo: pobre gente, no saben aprovechar el gimnasio psicológico, quieren un Paraíso, no quieren entender la necesidad de las adversidades, no quieren sacar partido de las peores oportunidades. En verdad que no desean el Auto-descubrimiento.

     Cuando uno quiere auto-conocerse, es en esos gimnasios del dolor donde los defectos que uno lleva escondido afloran inevitablemente. Defecto descubierto en tales situaciones debe ser trabajado profundamente en todos los niveles de la mente. Cuando en realidad de verdad ha comprendido tal o cual error de tipo psíquico, está listo ciertamente para la desintegración. Puede apelar a Dios Madre a Stella Maris, la Virgen del Mar, a ese fuego viviente y filosofal que se halla latente en toda materia orgánica e inorgánica: KUNDALINI le llaman en el Indostán. Si uno apela a ese tipo de energía, si concentra su corazón, su mente y sus sentimientos más profundos en ella, será asistido.

Esten seguros que ese ígneo poder podrá reducir a polvareda cósmica, el agregado psíquico en cuestión.

     Ahora bien, conviene saber que el poder serpentino anular que se desarrolla en el cuerpo del Asceta Gnóstico, multiplica su poder en la Forja de los Cíclopes. Entonces sólo le basta la debida concentración en Devi Kundalini, ella es la Cobra Sagrada de los antiguos misterios, puede de verdad aniquilar pulverizar, reducir a cenizas en forma muy rápida, cualquier agregado psíquico inhumano que previamente hayamos comprendido.

     En todo caso mis estimables hermanos, antes que todo se necesita descubrir el defecto que vamos a reducir a polvareda cósmica; tal defecto no podrá ser descubierto si no usáramos el sentido de la auto-observación psicológica.

     Cualquier situación adversa nos ofrece riquísimas oportunidades. Desafortunadamente las gentes quieren huir de las situaciones adversas, protestan en vez de dar gracias a tan brillantes ocasiones.

      Ese gimnasio psicológico resulta dificilísimo, imposible o casi imposible. Pero mientras más difícil sea el gimnasio, tanto mejor para el AUTODESCUBRIMIENTO.

     Supongamos que tuvimos que pasar por una situación delicada; encontrar de pronto a su mujer platicando muy quedito, muy quedito en cualquier rinconcito de la casa con cualquier otro sujeto. Nada agradable pues, aquel encuentro en verdad pero magnífico para el AUTODESCUBRIMIENTO.

     Posiblemente durante el hecho surgiera no solamente los celos, posiblemente hubo ira, amonestaciones a la mujer, tal vez despecho, un Yo del amor propio pudo sentirse herido, ofendido. En fin ¿qué hacer?.

     Muy tranquilos, en la noche, acostados en nuestra cama en decúbito dorsal, es decir boca arriba, con el cuerpo relajado, con los ojos cerrados, respirando rítmicamente, debe reconstruirse la escena tal como sucedió.

     Visualmente recabaremos datos psicológicos, hallaremos al Yo de los celos como primera causa, segundo al de la tremenda ira, tercero al del amor propio herido mortalmente. Descubiertos estos tres que en la escena entraron en acción, ahora tendrá que disolverlos. Una vez comprendidos no queda más remedio que reducirlos a cenizas. Se entrará a trabajar en todo caso de inmediato.

     Claro es que en esos momentos nadie tiene ganas de trabajar; está ofendido. Lo único que le convendría sería un buen baño y echarse kilos de jabón a ver si se le pasa. Pero si a pesar de todo logra tener cierta autonomía como para trabajar, tanto mejor, eso es proceder. Invocar precisamente a Kundalini Shakti, suplicarle primero elimine ese asqueante monstruo de los celos, segundo después de haber trabajado a fondo el de los celos hay que suplicarle que destruya el monstruo de la ira, tercero el del amor propio.

     Ciertamente la gente se quiere demasiado a sí misma, ese Yo del amor propio está muy arraigado en todo el mundo. Si nos dan dos palmaditas en el hombro sonreímos deliciosamente, pero si nos dicen alguna palabrita humillante nos volvemos serios y terribles. Ese Yo del amor propio hay que aniquilarlo es el tercero que habría que cargarle todo el poder de la Divina Shakti.

     Lo que viene en subsiguientes días y horas es el mismo trabajo, hasta que los tres colegas de tan fatal escena fuesen aniquilados.

     Obviamente es en la vida práctica donde debemos sacar el material para la disolución del Ego. Las personas tienen la tendencia a escaparse de la vida práctica, quieren disolver el Ego huyendo de la vida práctica lo cual es manifiestamente absurdo.

     Recuerdo cuando estaba en el trabajo de la disolución del Ego, que en cierta ocasión, un hijo mío cometió un absurdo error, cual fuera atropellar con su coche a otra persona, a un obrero. Ciertamente me costó determinada suma, unos 2.000 pesos para el herido y otra tanta cantidad para evitar que el pobre muchacho fuera a parar a la cárcel. Pero allí no termina la cuestión. La realidad es que cuando hube de ir a cancelar la deuda, el hijo aquel, en vez de agradecer protestaba con cierta vehemencia. El no estaba de acuerdo en que yo le diera esos 2.000 pesos a ese pobre infeliz obrero.

     Pero a mí me pareció justo dárselos y se los di. En la protesta hubieron palabras, sino por lo menos de carácter, grotesco, si ingratas. Ira no sentí, debido al hecho de haberla disuelto.

     Cierto dolor sí. De inmediato me entregué a la Meditación para saber en que consistía ese dolor que había sentido en el corazón y pude verificar claramente el crudo realismo de un Yo del amor propio que había sido herido. Como quiera que el sentido de la Auto-observación psicológica lo tengo bien desarrollado, no me fue difícil percibir en forma directa a tal Yo. De inmediato lancé unas cargas de electricidad sexual trascendente contra el desdichado, lo trabajé por unos días y al fin se fue reduciendo poco a poco hasta formar un niño y siguió reduciéndose hasta volverse polvareda cósmica. Así es como se trabaja mis estimables hermanos. Pero de dónde saqué yo el material para trabajar?

     Fue un hecho concreto, claro y definitivo, pero en las personas la tendencia es huir de los hechos prácticos de la vida y eso es absurdo, completamente ABSURDO. En algunas otras ocasiones (y me gusta citar ejemplos vívidos con propósito de orientación colectiva) estaba yo muy afectado con cierta irritabilidad, por palabras de aquel hijo que por cierto no eran hermosas. Mantuve siempre control sobre mi mente y jamás exploté, jamás rasgué mis vestiduras. En verdad esto fue un triunfo pero no hay duda de que allá adentro, muy adentro, no dejaban de producirse algunas reacciones nada agradables. Cuando exploré con el sentido de Auto-observación psicológica, con gran asombro descubrí un Yo fornido, robusto, bastante gordito por cierto, peludo como oso, andando por el corredor de mi vieja casa señorial. ¡Ah, cuan escondido estabas, condenado!, le dije.

     Ahora sí que te voy a dar chicharrón!, ya conmigo no puedes. Conclusión: apelé a Devi Kundalini Shakti.

     Conforme lo trabajaba iba perdiendo aquel monstruo volumen, se iba empequeñeciendo en forma didáctica y a medida que se empeñecía, se embellecía también más. Así parecía un niño muy hermoso, hasta que un día la Divina Madre Kundalini le dio chicharrón, lo decapitó. Posteriormente se redujo a polvo, no quedó nada del mismo; pero eso sí, me dediqué de lleno a acabarle, trabajando de día y de noche, a todas horas y a cada momento, hasta que dejó de existir.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: