El libro secreto de Juan

 
 
Capítulo 1:1 La enseñanza del Salvador y la revelación de los misterios y las cosas escondidas en el silencio, cosas que él enseñó a su discípulo Juan.  
2 Un día, cuando Juan, el hermano de Jaime (los hijos de Zebedeo), subió al templo, sucedió que un fariseo llamado Arimanios se le acercó y le dijo: «¿Dónde está tu Maestro, al que has estado siguiendo?».  
3 Juan le dijo: «Ha vuelto al lugar de donde vino».  
4 El fariseo le dijo: «Este Nazareno os ha engañado gravemente, ha llenado vuestros oídos de mentiras, ha cerrado vuestras mentes y os ha apartado de las tradiciones de vuestros padres»  
5 Cuando yo, Juan, oí estos comentarios, me alejé del templo en busca de un lugar solitario.   
6 Estaba muy triste y dije para mis adentros: ¿Cómo fue elegido el Salvador? ¿Por qué fue enviado al mundo por su Padre?  
7 ¿Quién es su Padre, el que le envió? ¿A qué clase de reino eterno iremos?  
8 Porque, ¿qué nos decía cuando nos dijo: «Este reino eterno al que iréis es una copia del imperecedero reino eterno», mas no nos enseñó qué clase de reino era ése?  
9 En el momento en que estaba pensando en esto, he aquí que los cielos se abrieron, toda la creación bajo el cielo se iluminó y el mundo tembló.  
10 Tuve miedo y he aquí que vi dentro de la luz un niño de pie a mi lado.  
11 Mientras yo miraba él se volvió como una persona mayor. De nuevo cambió su apariencia y fue como la de un sirviente.  
12 No era que hubiese varias personas ante mí, sino que había una figura con varias formas dentro de la luz.  
13 Estas formas diferentes se hicieron visibles una después de otra y aparecieron tres formas.  
14  Él me dijo: «Juan, Juan, ¿por qué dudas? ¿Por qué temes? ¿No estás familiarizado con esta figura?  
15 «Entonces ¡no seas pusilánime! Yo estoy contigo siempre.  
16 Yo soy el Padre, Yo soy la Madre, Yo soy el Vástago, Yo soy el incorruptible y el inmaculado.  
17 He venido a hablarte de lo que es, lo que era, y lo que ha de venir, para que comprendas lo que es invisible y lo que es visible; y para enseñarte sobre la Humanidad perfecta.  
18 Alza, pues, ahora tu cabeza, para que comprendas las cosas que te diré hoy, y para que puedas relatar esas cosas a tus amigos espirituales, que son de la raza inconmovible de la Humanidad perfecta».  
 
Capítulo 2:1 Cuando le pregunté si podría comprender esto, él me dijo: «El Uno es un soberano que no tiene nada sobre él.  
2 Es Dios y Padre de todos, el Uno Invisible que está sobre todo, que es imperecedero, que es luz pura que ningún ojo puede ver.  
3 «Es el Espíritu invisible. Uno no debería considerarlo como un dios, o igual que un dios. Pues es más grande que un dios, porque no tiene nada sobre él y ningún señor sobre él.  
4 No existe dentro de nada que sea inferior a él, ya que todo existe únicamente dentro de él.  
5 Es eterno, toda vez que no necesita nada. Porque es absolutamente completo: nunca ha carecido de nada para ser completo. Sino que siempre ha sido absolutamente completo en la luz.  
6 Es ilimitable, toda vez que no hay nada ante él que lo limite. Es insondable, toda vez que no hay nada ante él que lo sondee.  
7 Es inconmensurable, toda vez que no había nada ante él que lo midiera. Es inobservable, toda vez que nada lo ha observado. Es eterno, y existe eternamente.  
8 Es inexpresable, toda vez que nada podía comprenderlo para expresarlo. Es innombrable, toda vez que no hay nada ante él que le dé nombre.  
9 «Es la luz inconmensurable, pura, santa, brillante. Es inexpresable, y es perfecto en su inmortalidad.  
10 No es que forme parte de la perfección, o de la bienaventuranza, o de la divinidad: es mucho más grande.  
11 No es corpóreo ni incorpóreo. No es grande ni pequeño.  
12 Es imposible decir: “¿Cuánto es?” o “¿De qué clase es?” pues nadie puede comprenderlo.  
13 No es una entre muchas cosas que existen: es mucho más grande.  
14 No es que sea realmente más grande. Sino que como es en sí mismo, no es una parte de los mundos o del tiempo, porque cualquier cosa que es parte de un mundo fue producida una vez por otra cosa.  
15 No le fue asignado tiempo, toda vez que no recibe nada de nadie. Eso sería un préstamo.  
16 El que existe primero no necesita nada de uno que es posterior. Al contrario, el posterior alza la vista hacia el primero en su luz.  
17 «Porque el Perfecto es majestuoso: es pura e inconmensurablemente grande.  
18 Es el Mundo que da un mundo, la Vida que da vida, el Bendito que da bienaventuranza, el Conocimiento que da conocimiento, el Bueno que da bondad, la Misericordia que da misericordia y redención, la Gracia que da gracia.  
19 No es que sea realmente así. Sino que da luz inconmensurable e incomprensible.  
20 «¿Qué debo deciros sobre él? Su reino eterno es imperecedero: es tranquilo, es silencioso, está en reposo, y está ante todo.  
21 Es la cabeza de todos los mundos, y lo sostiene por medio de su bondad.  
22 «Sin embargo, no sabríamos…, no comprenderíamos lo que es inconmensurable, de no ser por uno que ha venido del Padre y nos ha dicho estas cosas.  
 
Capítulo 3:1 «Porque el Perfecto se contempla a sí mismo en la luz que lo rodea. Este es el manantial del agua de vida que produce todos los mundos de todas las clases. 
2 El Perfecto contempla su imagen, la ve en el manantial del espíritu y se enamora del agua luminosa. Este es el manantial de agua pura, luminosa, que rodea al Perfecto.  
3 «Es el Pensamiento hecho activo, y la que apareció en presencia del Padre en luz brillante salió.  
4 Ella es el primer poder: ella precedió a todo y salió de la mente del Padre como el Pensamiento Anterior de todo.  
5 Su luz se parece a la luz del Padre; como el poder perfecto, ella es la imagen del perfecto e invisible Espíritu virgen.  
6 Ella es el primer poder, la gloria, Barbelo, la gloria perfecta entre los mundos, la gloria emergente.  
7 Ella glorificó y alabó al Espíritu virgen, porque había salido a través del Espíritu.  
8 «Ella es el primer Pensamiento, la imagen del Espíritu. Ella se convirtió en el vientre universal, porque ella lo precede todo, el Padre común, la primera Humanidad, el Espíritu Santo, el varón triple, el poder triple, el andrógino con tres nombres, el  reino eterno entre los seres invisibles, el primero en salir.  
9 «Barbelo pidió al Espíritu virgen invisible que le diera Conocimiento Anterior, y el Espíritu accedió. Cuando el Espíritu accedió, apareció el Conocimiento Anterior y se puso al lado del Pensamiento Anterior. El Conocimiento Anterior procede del Pensamiento del Espíritu virgen invisible.  
10 Glorificó el Espíritu y el poder perfecto Barbelo, pues a través de ella había nacido.  
11 «Ella volvió a pedir que se le diera Inmortalidad, y el Espíritu accedió. Cuando el Espíritu accedió, apareció la Inmortalidad y se puso al lado del Pensamiento y el Conocimiento Anterior.  
12 Glorificó al Invisible y a Barbelo, pues a través de ella había nacido.  
13 «Barbelo pidió que se le diese Vida Eterna, y el Espíritu invisible accedió.  
14 Cuando el Espíritu accedió, apareció la Vida Eterna, y se colocaron juntas y glorificaron al Espíritu invisible y a Barbelo, pues a través de ella habían nacido.  
15 «Ella volvió a pedir que se le diera Verdad, y el Espíritu invisible accedió.  
16 Apareció la Verdad y se colocaron juntos y glorificaron al buen Espíritu invisible y a Barbelo, pues a través de ella habían nacido.  
17 «Este es el reino de Cinco del Padre. Es: la primera Humanidad, la imagen del Espíritu invisible, esto es, el Pensamiento Anterior, Barbelo, Pensamiento, junto con Conocimiento Anterior, Inmortalidad, Vida Eterna y Verdad.  
18 Este es el reino andrógino de los Cinco, este es el reino de los Diez, este es el Padre.  
 
Capítulo 4:1 «El Padre penetró a Barbelo con una mirada, con la luz pura, brillante, que rodea al Espíritu invisible.  
2 Barbelo concibió, y el Padre produjo un rayo de luz que se parecía a la luz bendita mas no era tan brillante.  
3 Este rayo de luz era el Vástago único del Padre común que había salido, y el único retoño y el Vástago único del Padre, la luz pura.  
4 «El Espíritu virgen invisible se alegró de la luz que fue producida, que salió primero del primer poder, el Pensamiento Anterior, o Barbelo.  
5 El Padre la ungió de bondad hasta que fue perfecta y completamente buena, pues el Padre la ungió con la bondad del Espíritu invisible. El Vástago estuvo en presencia del Padre durante el ungimiento.  
6 Cuando el Vástago recibió esto del Espíritu, enseguida glorificó al Espíritu santo y al Pensamiento Anterior perfecto, pues a través de ella había nacido.  
7 «El Vástago pidió que se le diera Mente como compañera con la cual trabajar, y el Espíritu invisible accedió.  
8 Cuando el Espíritu accedió, apareció la Mente, y se puso al lado de Cristo, y glorificó a Cristo y a Barbelo.  
9 «Todos estos seres, empero, nacieron en silencio.  
10 «La Mente deseaba crear algo mediante el verbo del Espíritu invisible. Su Voluntad se hizo realidad y apareció con la Mente, mientras la luz la glorificaba.  
11 El verbo siguió a la Voluntad. Pues Cristo, el Dios producido por sí mismo, lo creó todo mediante el verbo.  
12 Vida Eterna, Voluntad, Mente y Conocimiento Anterior se unieron y glorificaron al Espíritu invisible y a Barbelo, pues a través de ella habían nacido.  
13 «El Espíritu santo llevó a la perfección al Vástago divino y producido por sí mismo del Espíritu y Barbelo.  
14 Entonces el Vástago pudo colocarse ante el poderoso e invisible Espíritu virgen como Dios, Cristo, producido por sí mismo, a quien el Espíritu había honrado con grandes aclamaciones.  
15 Este Vástago salió a través del Pensamiento Anterior. El Espíritu virgen invisible colocó a este Dios verdadero, producido por sí mismo, por encima de todo, e hizo que toda autoridad y la verdad interior estuvieran sujetas a él.  
16 Entonces el Vástago pudo comprender el universo al que se llama por un nombre mayor que todos los nombres, pues ese nombre se dirá únicamente a los que son dignos de él.  
 
Capítulo 5:1 «Ahora de la luz, Cristo, y de la Inmortalidad, por la gracia del Espíritu, llegaron las cuatro estrellas que se derivan del Dios producido por sí mismo. El miró a su alrededor e hizo que las estrellas se colocaran ante él.  
2 Los tres seres presentes son: Voluntad, Pensamiento y Vida. Los cuatro poderes son: Comprensión, Gracia, Percepción y Reflexión.  
3 «La Gracia mora en el reino eterno de la estrella Armozel, que es el primer ángel. Estos tres reinos están también allí: Gracia, Verdad y Forma.  
4 «La segunda estrella es Oroiel, y ha sido nombrada por encima del segundo reino eterno. Estos tres reinos están también allí: Pensamiento posterior, Percepción y Memoria.  
5 «La tercera estrella es Daveithai, y ha sido nombrada por encima del tercer reino eterno. Estos tres reinos están también allí: Comprensión, Amor e Idea.  
6 «El cuarto reino eterno ha sido instalado para la cuarta estrella, Eleleth. Estos tres reinos están también allí: Perfección, Paz y Sofía.  
7 «Estas son las cuatro estrellas que se hallan ante el Dios producido por sí mismo, y los doce reinos eternos que se hallan ante el gran Vástago, Cristo producido por sí mismo por la voluntad y la gracia del Espíritu invisible.  
8 Los doce reinos pertenecen al Vástago producido por sí mismo y, por ende, todo fue establecido por la voluntad del Espíritu santo a través del producido por sí mismo.  
9 «De nuevo, del Conocimiento Anterior de la Mente perfecta, a través de la voluntad expresa del Espíritu invisible y la voluntad del producido por sí mismo, vinieron el humano perfecto, la primera revelación, la verdad.  
10 El Espíritu virgen dio nombre al humano Pigeradamas, y nombró a Pigeradamas para el primer reino eterno del gran producido por sí mismo, Cristo, junto con la primera estrella, Armozel.  
11 Los poderes están allí también. El Invisible también dio a Pigeradamas un poder de mente inconquistable.  
12 «Pigeradamas glorificó y alabó al Espíritu invisible diciendo: “Todo ha nacido a través de ti, y todo volverá a ti.  
13 Te alabaré y glorificaré, y al producido por sí mismo, y a los reinos eternos, y a los tres, Padre, Madre, Vástago y poder perfecto”.  
14 «Pigeradamas nombró un hijo, Set, para el segundo reino eterno, junto con la segunda estrella, Oroiel.  
15 «Al tercer reino eterno estaba destinada la familia de Set, con la tercera estrella, Daveithai. Las almas de los santos estaban destinadas allí.  
16 «Al cuarto reino eterno estaban destinadas las almas de aquellos que ignoraban la Plenitud divina. No se arrepintieron inmediatamente, sino que siguieron ignorando durante un tiempo y luego se arrepintieron más tarde.  
17 Están con la cuarta estrella Eleleth, y son criaturas que glorifican al Espíritu invisible.  
 
Capítulo 6:1 «Ahora Sofía, que es la Sabiduría del Pensamiento Posterior y que representa un reino eterno, concibió un pensamiento. Tuvo esta idea ella misma, y el Espíritu invisible y el Pensamiento Anterior también se reflejaron en ella.  
2 Ella quería dar a luz a un ser como ella misma sin el permiso del Espíritu (el Espíritu no había dado aprobación), sin su amante, y sin su consideración.  
3 Su compañero no dio su aprobación; ella no encontró a nadie que estuviera de acuerdo con ella; y ella consideró esta cuestión sin el permiso del Espíritu o conocimiento alguno de lo que había decidido.  
4 Sin embargo, dio a luz un vástago. Y, debido al poder inconquistable que había dentro de ella, su pensamiento no fue un pensamiento vano.  
5 Sino que de ella salió algo que era imperfecto y distinto en apariencia de ella, pues ella lo había producido sin su amante. No se parecía a su Madre, y tenía una forma diferente.  
6 «Cuando Sofía vio lo que su deseo había producido, se convirtió en la figura de una serpiente con el rostro de un león. Sus ojos eran como relámpagos centelleantes.  
7 Lo arrojó lejos de sí, fuera de aquel reino, para que ninguno de los Inmortales lo viera. Pues lo había producido ignorantemente.  
8 «Lo rodeó con una nube brillante y puso un trono en la mitad de la nube, para que nadie lo viera salvo el Espíritu santo, al que llaman la Madre de los Vivientes.  
9 Ella puso a su vástago el nombre de Jaldabaoz.  
 
Capítulo 7:1 «Jaldabaoz es el primer gobernante, que recibió gran poder de su Madre. Luego él la dejó y se alejó de los reinos donde nació.  
2 Era fuerte, y creó para sí mismo otros reinos por medio de una llama brillante de fuego que todavía existe.  
3 Se aparejó con la Estupidez que hay en él, y produjo sus propias autoridades.  
4 El nombre de la primera es Athoth, a quien generaciones de seres humanos llaman… La segunda es Harmas, que es el ojo celoso. La tercera es Kalila-Oumbri.  
5 La cuarta es Yabel. La quinta es Adonaios, a quien llaman Sabaoth. La sexta es Caín, a quien generaciones de seres humanos llaman el sol.  
6 La séptima es Abel. La octava es Abrisene. La novena es Yobel.  
7 La décima es Armoupiael. La undécima es Melcheir-Adonein. La duodécima es Belias, que está sobre las profundidades del infierno.  
8 «Jaldabaoz destinó siete reyes (uno por cada esfera del cielo) para que reinasen sobre los siete cielos, y cinco para que reinasen sobre las profundidades del infierno.  
9 Compartió su fuego con ellos, pero no cedió ninguna parte del poder de la luz que había tomado de su Madre. Pues es un ser de tinieblas ignorantes.  
10 «Cuando la luz se mezcló con las tinieblas, hizo las tinieblas más brillantes. Cuando las tinieblas se mezclaron con la luz, oscurecieron la luz.  
11 El resultado fue ni luz ni tinieblas, sino más bien penumbra.  
12 «Este gobernante penumbroso tiene tres nombres: El primer nombre es Jaldabaoz. El segundo es Saklas. El tercero es Samael.  
13 Es malo debido a la Estupidez que hay en él. Pues dijo: “Yo soy Dios, y no hay otro Dios aparte de mí” toda vez que no sabía de dónde había salido su propia fuerza.  
14 «Los gobernantes crearon para sí mismos siete poderes. Los poderes a su vez crearon para sí mismos seis ángeles cada uno, hasta que hubo trescientos sesenta y cinco ángeles.  
15 Estos son los nombres de los potentados y sus correspondientes apariencias:  
16 El primero es Athoth y tiene la cara de una oveja. El segundo es Eloaios y tiene la cara de una mula. El tercero es Astaphaios y tiene la cara de una hiena.  
17 El cuarto es Yao, y tiene la cara de una serpiente con siete cabezas. El quinto es Sabaoth y tiene la cara de un dragón. El sexto es Adonin y tiene la cara de un mono.  
18 El séptimo es Sabbataios y tiene una cara de fuego llameante. Esto explica los siete días de la semana.  
19 «Jaldabaoz tenía muchas caras además de todas éstas, por lo que podía mostrar la cara que quisiese cuando estaba entre los ángeles. 
20 Compartía su fuego con ellos y señoreaba sobre ellos debido al poder glorioso que tenía de la luz de su Madre. Por eso se llamaba a sí mismo Dios y despreciaba el reino de donde procedía.  
21 «Unió siete de sus poderes de pensamiento con las autoridades que estaban con él. Cuando habló, se hizo. Nombró a cada uno de sus poderes, empezando por el más alto:  
22 El primer poder es la Bondad y está con la primera autoridad, Athoth. El segundo poder es el Pensamiento Anterior y está con la segunda autoridad, Eloaios. El tercer poder es la Divinidad y está con la tercera autoridad, Astaphaios.  
23 El cuarto poder es el Señorío y está con la cuarta autoridad, Yao. El quinto poder es el Reino y está con la quinta autoridad, Sabaoth. El sexto poder son los Celos y están con la sexta autoridad, Adonin.  
24 El séptimo poder es la Comprensión y está con la séptima autoridad, Sabbataios. Estos seres tienen esferas en los reinos celestiales.  
25 «Los poderes recibieron nombres de la gloria de arriba, mas estos nombres podían destruir los poderes.  
26 Pues si bien los nombres que les fueron dados por su creador eran poderosos, los nombres que recibieron de la gloria de arriba podían provocar la destrucción y la pérdida del poder. Por eso tienen dos nombres.  
27 «Jaldabaoz lo organizó todo de acuerdo con la pauta de los primeros reinos eternos que habían nacido, pues deseaba crear seres que fuesen como los Imperecederos.  
28 No es que él hubiera visto a los Imperecederos. Si no que el poder que hay en él que él había tomado de su Madre, produjo la pauta para el orden del mundo.  
29 «Cuando vio la creación a todo su alrededor y la multitud de ángeles en torno a él que habían salido de él, les dijo: “Yo soy un Dios celoso, y no hay ningún otro Dios aparte de mí”.  
30 Pero haciendo esta declaración sugirió a los ángeles que estaban con él que hay otro Dios. Pues si no hubiera otro Dios, ¿de quién estaría celoso?  
 
Capítulo 8:1 «Entonces la Madre empezó a moverse de un lado a otro. Se dio cuenta de que carecía de algo cuando el brillo de la luz disminuyó. Se hizo oscura porque su amante no había colaborado con ella».  
2 Yo dije: «Señor, ¿qué significa que ella se moviera de un lado a otro?»  
3 El Señor se rió y dijo: «No supongas que sucedió tal como dijo Moisés, “sobre las aguas”. No, cuando ella reconoció la maldad que había tenido lugar y el robo que su hijo había cometido se arrepintió.  
4 Aunque en las tinieblas se había olvidado de su ignorancia, empezó a avergonzarse y agitarse. Esta agitación es el movimiento de un lado a otro.  
5 «El Arrogante tomó poder de su Madre. Era ignorante, pues creía que no existía ningún otro poder excepto su Madre. Vio la multitud de ángeles que él había creado y se exaltó a sí mismo por encima de ellos.  
6 «Cuando la Madre se dio cuenta de que esta sombra oscura había nacido imperfectamente, comprendió que su amante no había colaborado con ella. Se arrepintió con muchas lágrimas.  
7 Todo el reino de la Plenitud del Espíritu virgen invisible oyó su plegaria de arrepentimiento y ofreció alabanzas para ella, y el Espíritu santo vertió parte de su Plenitud sobre ella.  
8 «Pues su amante no había acudido a ella antes, más ahora sí acudió a ella, atravesando el reino de la Plenitud, con el fin de poder restituirle lo que le faltaba. Ella ascendió no a su propio reino eterno, sino, en su lugar, a una posición justo por encima de su hijo. Ella permanecería en este noveno cielo hasta que restaurase lo que le faltaba.  
10 «Una voz llamó desde el exaltado reino celestial: “¡La Humanidad existe, y el Vástago de la Humanidad!”  
11 «El primer gobernante, Jaldabaoz, oyó la voz y pensó que había salido de su Madre. No se dio cuenta de su origen.  
12 Procedía de su Padre santo, el Pensamiento Anterior completamente perfecto, la imagen del Invisible, esto es, el Padre de todo, a través del cual nació todo, la primera Humanidad.  
13 Ella enseñó estas cosas, y se reveló a sí misma bajo forma humana.  
14 «El reino entero del primer gobernante tembló y los cimientos del infierno se estremecieron. El fondo de las aguas sobre el mundo material fue iluminado por la imagen que había aparecido.  
15 Cuando todas las autoridades y el primer gobernante contemplaron esta aparición, vieron todo el fondo porque estaba iluminado. Y a través de la luz vieron la forma de la imagen en el agua.  
 
Capítulo 9:1 «Jaldabaoz les dijo a las autoridades que estaban con él: “Venid, creemos un ser humano a imagen de Dios y con semejanza a nosotros mismos, para que esta imagen humana nos dé luz”.  
2 «Crearon con sus poderes y copiaron los rasgos que habían aparecido. Cada una de las autoridades aportó un rasgo psíquico correspondiente a la figura de la imagen que habían visto.  
3 Crearon un ser como la primera Humanidad perfecta y dijeron: “Llamémosle Adán, para que su nombre nos dé el poder de la luz”.  
4 «Los poderes empezaron a crear: El primer poder, la Bondad, creó un alma de hueso. El segundo, el Pensamiento Anterior, creó un alma de tendón. El tercero, la Divinidad, creó una alma de carne.  
5 El cuarto, el Señorío, creó un alma de médula. El quinto, el Reino, creó un alma de sangre. El sexto, los Celos, creó un alma de piel. El séptimo, la Comprensión, creó un alma de párpado.  
6 «La multitud de ángeles permaneció a la espera y recibió estas siete sustancias psíquicas de las autoridades. Entonces pudieron crear una red de extremidades y tronco, con todas las partes dispuestas apropiadamente.  
7 El primer ángel empezó creando la cabeza: Eteraphaope-Abron creó la cabeza,
Meniggesstroeth creó el cerebro, Asterechme el ojo derecho, Thaspomocha el ojo izquierdo, Yeronumos la oreja derecha, Bissoum la oreja izquierda,
8 Akioreim la nariz, Banen-Ephoroum los labios, Amen los dientes, Ibikan las muelas, Basiliademe las amígdalas, Achchan la úvula,
9 Adaban el cuello, Chaaman las vértebras, Dearcho la garganta, Tebar el hombro derecho, …el hombro izquerdo, Mniarchon el codo derecho, …el codo izquierdo,
10 Abitrion la palma derecha, Euanthen la palma izquierda, Krus la mano derecha, Beluai la mano izquierda, Treneu los dedos de la mano derecha, Balbel los dedos de la mano izquierda, Krima las uñas de los dedos,

11 Astrops el pecho derecho, Barroph el pecho izquierdo, Baoum el sobaco derecho, Ararim el sobaco izquierdo, Areche el vientre, Phthaue el ombligo, Senaphim el abdomen, 

12 Arachethopi las costillas derechas, Zabedo las costillas izquierdas, Barias la cadera derecha, Phnouth la cadera izquierda, Abenlenarchei la médula, Chnoumeninorin los huesos,
13 Gesole el estómago, Agromauma el corazón, Bano los pulmones, Sostrapal el hígado, Anesimalar el bazo, Thopithro los intestinos, Biblo los riñones,
14 Roeror los tendones, Taphreo la espalda, Ipouspoboba las venas, Bineborin las arterias, Atoimenpsephei la respiración en todos los miembros, Enthoillen toda la carne,
15 Bedouk la vagina a la derecha, Arabeei el pene a la izquierda, Eilo los testículos, Sorma los genitales, Gormakaiochlabar el muslo derecho, Nebrith el muslo izquierdo,
16 Pserem los músculos de la pierna derecha, Asaklas el músculo a la izquierda, Ormaoth la pierna derecha, Emenun la pierna izquierda, Knux la espinilla derecha, Tupelon la espinilla izquierda,
17 Achiel la rodilla derecha, Phneme la rodilla izquierda, Phiouthrom el pie derecho, Boabel sus dedos, Trachoun el pie izquierdo, Phikna sus dedos, Miamai las uñas de los dedos de los pies, Labernioum…  
18 «Los ángeles nombrados sobre todas estas partes del cuerpo psíquico son: Athoth, Harmas, Kalila, Yabel, Sabaoth, Caín, Abel.  
19 «Otros ángeles trabajan en los miembros: en la cabeza: Diolimodraza, en el cuello: Yammeax, en el hombro derecho: Yakouib, en el hombro izquierdo: Ouerton, en la mano derecha: Oudidi, en la izquierda: Arbao,  
20 en los dedos de la mano derecha: Lampno, en los dedos de la mano izquierda: Leekaphar, en el pecho derecho: Barbar, en el pecho izquierdo: Imae, en el pecho: Pisandraptes, en el sobaco derecho: Koade, en el sobaco izquierdo: Odeor,  
21 en las costillas derechas: Asphixix, en las costillas izquierdas: Sunogchouta, en el vientre: Arouph, en el útero: Sabalo, en el muslo derecho: Charcharb, en el muslo izquierdo: Chthaon, en todos los genitales: Bathinoth,
22 en la pierna derecha: Choux, en la pierna izquierda: Charcha, en la espinilla derecha: Aorer, en la espinilla izquierda: Toechea, en la rodilla derecha: Aol, en la rodilla izquierda: Charaner,  
23 en el pie derecho: Bastan, en sus dedos: Archentchtha, en el pie izquierdo: Marephnounth, en sus dedos: Abrana.  
24 «Siete ángeles gobernaban sobre todo ello: Miguel, Uriel, Asmenedas, Saphasatoel, Aarmouriam, Richram, Amiorps.  
25 «Otros ángeles gobiernan: sobre los sentidos: Archendekta, sobre la asimilación: Deitharbathas, sobre la imaginación: Oummaa, sobre la disposición: Aachiaram, sobre todo el impulso: Riaramnacho.  
26 «Las cuatro fuentes de los demonios que están en el cuerpo entero se denominan: calor, frío, humedad, sequedad, y la madre de todas ellas es la materia.  
27 El que es señor sobre el calor es Phloxopha, el que es señor sobre el frío es Oroorrothos, el que es señor sobre lo que está seco es Erimacho, el que es señor sobre la humedad es Athuro.  
28 La madre establece entre ellos a Onorthochras, pues ella es ilimitada y se mezcla con todos ellos. De hecho, ella es materia, pues a través de ella se nutren los demonios.  
29 «Los cuatro demonios principales son: Ephememphi, el del placer, Yoko, el del deseo, Nenentophni, el del dolor, Blaomen, el del miedo. La madre de todos ellos es Sensación-Ouchepitpoe.  
30 «De estos cuatro demonios han venido pasiones: De la congoja vienen los celos, la envidia, el dolor, los conflictos, los apuros, la dureza de corazón, la ansiedad, la pena y así sucesivamente.  
31 Del placer vienen mucho mal, la vanidad y cosas parecidas.  
32 Del deseo vienen la ira, la cólera, la amargura, la lujuria intensa, la codicia y cosas parecidas.  
33 Del miedo vienen el terror, el servilismo, la angustia y la vergüenza.  
34 Todas estas pasiones se parecen a lo que es valioso además de a lo que es malo. Anaro, la cabeza del alma material, comprende su verdadera naturaleza, pues ella mora con Sensación-Ouchepiptoe.  
35 «Este es el número de ángeles: en total se cuentan trescientos sesenta y cinco. Todos ellos trabajaron juntos hasta que completaron cada uno de los miembros del cuerpo psíquico y material.  
36 Hay otros ángeles sobre las pasiones restantes, y no os he hablado de ellos. Si queréis saber de ellos, la información se registra en el Libro de Zoroastro. 
 
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