El yo y su constitución

 

 

EL Yo es un trío de Materia, Energía y Conciencia. Se le llama Yo Psicológico porque como energía está diseminado en todas las partes del cuerpo.

Es necesario que el estudiante Gnóstico conozca y comprenda que la Psiquis no tiene en nosotros un lugar definido, sino que se encuentra en los atomos, moléculas y células de nuestro organismo.

Casi podríamos decir que algunos escritores tienen razón cuando sostienen que la Psiquis es el equivalente del Alma.

Nosotros sabemos que en realidad no es así, pero estudiando este tema, encontramos que mientras el Yo tenga invadida la Psiquis, o esa energía, nuestra

Conciencia no se puede expresar.

Es necesario someter a un estudio a ese trío de aspectos que caracterizan el Yo, cada parte por separado.

 

¿Que es la energía que maneja el Yo?

 

Pues es una energía de tipo mental que se encarga de nutrir a cada uno de los elementos o Yoes que se presentan en la sucesión de pensamientos, que de

momento a momento aparecen en nuestra pantalla. Cuando decimos que se compone de materia o cuerpo, nos estamos refiriendo a la forma en que esta asume

en cualquier área de nuestra mente, o de nuestra Psiquis, ésta puede ser la ideoplástica o las Cintas Teleoginoras que cargamos en nuestra mente y en nuestro

subconsciente.

Cuando el V.M. Samael nos dice que es necesario humanizar la mente, se refiere a que nuestros pensamientos, por las características del agregado

que los emite, son animalescos o sea tienen figuras animales.

Cuando aseguramos que un Yo psicológico posee conciencia, nos referimos a la parte de nuestra Esencia que está atrapada en su interior y, por una deducción lógica, podemos comprender que él maneja la parte de nuestra conciencia que tiene, para poder justificar la razón de su existencia.

Después de haber comprendido que estos tres aspectos son los que constituyen un Yo, un agregado psicológico, podemos hacer un pequeño análisis del trabajo gnóstico.

Muchos son los hermanos serios y sinceros que se proponen realizar la OBRA pero, como no han hecho un estudio comprensivo sobre el Yo psicológico, se ponen a desintegrar algunos agregados y ni remotamente se dan cuenta de que cuando desintegran uno de ellos todavía quedan más de diez o quince con sus mismas características.

 

¿Como se forma un Yo?

 

Pues muy sencillo, por ejemplo: Un hombre ve a una dama por la cual siente cualquier admiración, quizás por sus virtudes, por su forma de ser, etc.. Esa admiración que siente por ella significa conciencia que ya le depositó. A través de la mente emite pensamientos hacia esa persona, los cuales pueden estar

llenos de sinceridad y de buenas intenciones, pero en ese momento ya se está formando un nuevo Yo. Por último empieza a sentir atracción, deseo o pasión,

indicando que ese Ego ya se formó. Así nace un Ego de codicia, de envidia, de amor propio, etc.. y no olvide, querido lector, que lo primero que atrapa un Ego que se está creando es conciencia, después energía y posteriormente asume su forma.

Si a grosso modo hemos analizado qué es un Yo y cómo se forma, vale la pena que en este mismo tema hagamos un análisis de cómo eliminarlo.

En el mismo orden, en que se creó, se elimina, recuerde querido lector, no intente eliminar un Ego alterando ese orden, porque no lo logrará.

Si ese Ego en la primera fase de su formación atrapó parte de nuestra Conciencia, en ese mismo orden debemos conducir el trabajo de su eliminación, es decir, lo primero que le debemos extraer es la Conciencia.

 

¿Como se hace para extraerla?

 

Esto lo vamos analizar en la siguiente forma:

Primero: Es fundamental comprender que ese agregado es un terrible obstáculo que tenemos para nuestra OBRA; que ese elemento es uno de los tantos que azotan y vituperan a nuestro Cristo Intimo, cosa que nos hace reflexionar sobre la pasión y muerte del Señor.

Segundo: Es necesario quitarle la razón que él expone ante los eventos de la vida, esto quiere decir que si nos encontramos frente a una persona que nos insulta, y respondemos con su misma expresión, o sea insultando, le estamos dando la razón al Ego, y este hecho nos indica que Este todavía nos tiene la Conciencia atrapada. Esto se demuestra por qué aún salimos en defensa del Ego en cualquier evento, indicándonos que no hemos comprendido que él es un terrible enemigo que llevamos dentro.

Tercero: Es determinante comprender que nuestra conciencia es la expresión de Dios, y como dice el V.M. Samael, "La Razón de ser del Ser, es el mismo Ser". Esto nos indica que la comprensión de un agregado, con la finalidad de extraerle la conciencia, no exige poses, ni censuras de ninguna clase, simplemente

comprensión, serenidad y ubicación.

La Energía es el segundo elemento que se hace presente en la creación de un Yo, por lo tanto es el segundo paso que se da en su comprensión y desintegración.

Si a los pensamientos que nos asaltan en nuestra mente no los condenamos, ni los justificamos, sino que dejamos que se vayan al igual que como llegaron, automáticamente les estamos quitando la energía que en su comienzo les dimos y les hemos seguido dando a través del tiempo.

En cuanto a la Materia (forma) que posee el Ego, debemos saber que en proporción a la comprensión que tengamos del mismo y de la energía que dejamos de

suministrarle, le estamos eliminando la forma y la fuerza que ha tenido en las cintas teleoginoras y la materia ideoplástica que usa en nuestra mente y en nuestra psiquis.

Es necesario analizar un fenómeno que se ha venido presentando a través del tiempo en nosotros, los estudiantes Gnósticos, que es darnos a la tarea de

desencarnar Egos. Este término lo usamos con la finalidad de hacer una diferencia de lo que es matar un Ego o desencarnarlo.

Cuando un Ego muere, no sigue existiendo ni en la psiquis, ni en la mente y por lógica, ni en el cuerpo físico.

Cuando el Ego desencarna, la cosa es distinta, la persona deja, aquí en el físico, de cometer la falta que se relaciona con el mismo, pero él sigue existiendo.

Si una persona desencarna al Yo del robo éste no vuelve a cometer esa falta y cree que ese Ego murió; si lo hace con un yo fornicario la persona

no vuelve a fornicar y cree que ese Ego murió; esto significa que lo arranca del cuerpo físico, del mundo planetario, pero sigue existiendo con mayor fuerza en el mundo mental y en la psiquis.

 

CONCLUSION: un Ego al cual no hayamos comprendido y quitado la razón de existir, NO MUERE.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: