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El maravilloso mago de oz: viaje de retorno a casa

L. Frank Baum
escribió EL MARAVILLOSO MAGO DE OZ con el objetivo de dar a los niños y niñas una alternativa suave a aquellos cuentos clásicos en que sucesos trágicos y moralejas contundentes gozaban de mucho protagonismo. Según Baum, los niños
buscan entretenimiento y es dentro de él donde se debe depositar la moraleja y no al revés.

La historia es claramente un relato iniciático. El alma (Dorothy) realiza un viaje en el que aprende a utilizar la mente de un modo correcto (Espantapájaros), aprende a sentir correctamente con su cuerpo emocional (Leñador de hojalata), afina en el
control del cuerpo físico mediante el uso correcto de la fuerza y el valor (León), y para todo ello se vale del deseo y la curiosidad (Toto, el perrito).

Esto nos lo han contado algunas enseñanzas como el Budismo o la Teosofía, también relatos mitológicos como Los Doce Trabajos de Hércules, y en la literatura clásica poemas épicos como La Odisea.

El Maravilloso Mago de Oz es un relato infantil que por su sencillez, claridad y atractivo es muy adecuado para niños y también para sus padres. Perfecto para leérselo antes de dormir, trocito a trocito.

Todo simbólico. Nada explícito.

¿Nos damos una vuelta por la Tierra de Oz?

Dorothy vive en Kansas. Todo es gris: la tierra, la hierba, el cielo… . Hace mucho que Tía Em y Tío Henry, sus padres adoptivos, perdieron el color de sus ojos, el rubor de sus mejillas. Trabajan en su granja y nunca ríen ni se emocionan. No hay
maldad, tampoco chispa. Dorothy se consuela con su divertido perro, Toto, al que quiere mucho.

Hasta que un día llega un ciclón. Dorothy y Toto se refugian en su habitación y ven por la ventana cómo la casa es levantada por los aires. Están volando. Pasan horas y horas, y acaban durmiéndose. Cuando despiertan han llegado a la Tierra de Oz.
Una tierra llena de colores y personajes curiosos.

Así empieza la historia. Dorothy simboliza el alma humana, que ha estado experimentando en la materia más densa y tosca durante un tiempo. Una vez esa alma tiene sus vehículos suficientemente trabajados llega el momento de que emprenda un viaje al ‘ más allá’ , a los planos sutiles, para acabar de perfeccionarlos y lograr la maestría. La Tierra de Oz son esos planos internos en los que Dorothy debe experimentar.

La casa de Dorothy aterriza en el país de los Munckins, con tal suerte que aplasta a la Malvada Bruja del Este. Los Munchkins le están tremendamente agradecidos, pues les tenía esclavizados. La Bruja Buena del Norte aparece y le cuenta a Dorothy que hay cuatro brujas: La Malvada Bruja del Este, La Malvada Bruja del Oeste, La Bruja Buena del Norte y la Bruja Buena del Sur. Dorothy le pide que la devuelva a Kansas, y la Bruja le dice que sólo el Mago de Oz puede hacerlo. Para llegar
a él, debe ir a Ciudad Esmeralda siguiendo el camino de baldosas amarillas.
Como recompensa, Dorothy se queda los zapatos plateados de la bruja a la que acaba de aplastar y emprende su camino.

En muchas culturas la cruz simboliza la tensión entre espíritu (vertical) y materia (horizontal). El punto central es el punto justo dónde las fuerzas están a partes iguales. Las Brujas Malvadas se sitúan en los puntos cardinales horizontales y representan la materia. Las Brujas Buenas en los verticales y representan el espíritu.

Alegóricamente, debemos trascender las fuerzas de la materia para ensalzar y vibrar en el espíritu, el alma; aunque debe ser en el centro de la cruz, lo que significa que esa vibración en el espíritu debe ser materializada, es decir, experimentada desde el plano en el que nos encontramos cuando encarnamos.
Dorothy vence sin saberlo a una de esas fuerzas, por tanto goza ya de un cierto grado de preparación.

El camino amarillo representa el camino de la vida. El amarillo se relaciona con la energía de la ‘ Armonía a Través del Conflicto’ . ¿Existe mejor definición? Siguiendo ese camino llegará donde debe, pues Ciudad Esmeralda está al final de éste, aunque ella no sabe qué entresijos hallará. Los zapatos plateados son una virtud ya adquirida.

De camino Dorothy encuentra a un espantapájaros que se queja amargamente colgado de una estaca.
Lo libera. El pobre se siente estúpido porque tiene la cabeza rellena de paja y no sabe pensar. Dorothy le dice a dónde va y el espantapájaros cree que si va con ella quizá Oz le de un cerebro de verdad. Los dos emprenden el camino.

El Espantapájaros es la mente de Dorothy. Está anclado a una estaca, un símil sobre el comportamiento de la mente concreta (hemisferio izquierdo). Este hemisferio acostumbra a seccionarlo todo, a esquematizar, a dividir, y a tener puntos de
vista un tanto cerriles. Para desarrollarse, necesita compensar con la mente abstracta (hemisferio derecho) y estar así completo. Durante todo el viaje, el espantapájaros toma decisiones y aporta ideas brillantes sin siquiera ser consciente de ello.

Dorothy y el espantapájaros continúan su camino y se encuentran con un Leñador de hojalata que se ha oxidado y no puede moverse. Lleva ahí mucho tiempo. Después de ponerle aceite en las articulaciones, les cuenta que le rompieron el corazón y
ahora ya no tiene. Después de explicarle que van a ver a Oz, se une al viaje con el propósito de pedirle algo también: un corazón de verdad.

El hombre de hojalata representa las emociones. En la vida los golpes las oxidan, las entumecen y las convierten en material innoble, como la hojalata. Ese es un matiz importante: las emociones más ‘ simples’ son de hojalata, no de un metal noble. También simbolizan la falta de flexibilidad que provoca un estado emocional contenido.
En su viaje, el hombre de hojalata sintetiza lo que sucede, apoya, da calor y vigila al grupo a través de un gran y profundo sentido amoroso, cercano a la impersonalidad.


La cruz y sus misterios

 

La Cruz es un símbolo muy antiguo, empleado desde siempre, en todas las religiones, en todos los pueblos, y erraría quien
la considerase como u emblema exclusivo de tal o cual secta religiosa; cuando los conquistadores españoles llegaron a la tierra santa de los aztecas, encontraron la Cruz sobre los altares.

En el plano de los grandes edificios religiosos de la Edad Media, con su adición de un ábside semicircular o elíptico soldado al coro, vemos la forma del signo hierático egipcio de la Cruz Ansata, que se lee ANK y designa la vida universal oculta en
todas las cosas.

Los Rayos de ZEUS tempestuoso el que amontona las nubes, que hacen temblar el Olimpo y siembran el terror entre esta pobre humanidad doliente, forman Cruz.

El Fuego Celeste y el Fuego Terrestre, el FOHAT potencial o virtual, que compone o disgrega, engendra o mata, vivifica o desorganiza, hace Cruz.

Hijo del Sol que lo Genera, servidor del hombre que lo libera y lo mantiene, el Fuego Divino, caído, decadente, aprisionado en la materia, determina revoluciones insólitas, extraordinarias y dirige su redención, es JESÚS en su CRUZ, imagen maravillosa
de la radiación ígnea, encarnada en toda la naturaleza.

En la concepción NAHUATL y MAYA, la SWASTICA Sagrada de los Grandes Misterios, estuvo siempre definida como la Cruz en Movimiento; es el “NAHUI OLLIN” NAHUATL; símbolo sagrado del Movimiento Cósmico.

Las dos orientaciones posibles de la SWASTICA, representan claramente los principios Masculino y Femenino, positivo y negativo de la naturaleza.

Dos SWASTICAS de una y otra dirección, exactamente superpuestas, forman indubitablemente, la Cruz potenzada, y en este sentido representan la conjunción erótica de los dos sexos.

Según la leyenda Azteca, fue una pareja, un hombre y una mujer, los que inventaron el Fuego y esto sólo es posible con la CRUZ en Movimiento.

INRI: Ignis Natura Renovatur Integram (El Fuego Renueva Incesantemente la Naturaleza).

La Cruz tiene 4 puntas. La Cruz de la Iniciación es fálica, la inserción del phalo vertical en el cteis femenino forman la Cruz. Es la Cruz de la Iniciación que nosotros debemos echar sobre nuestros hombros.

Debemos comprender que con sus 4 puntas simboliza los 4 Puntos Cardinales de la Tierra, Norte, Sur, Oriente y Occidente. Las 4 Edades, Oro, Plata, Cobre y Hierro. Las 4 Estaciones del año. Las 4 Fases de la Luna. Los 4 Caminos: Ciencia, Filosofía, Arte y Religión; al hablar de los 4 Caminos debemos comprender que todos son uno solo, este camino es el Camino Angosto y Estrecho del Filo de la Navaja, el Camino de la Revolución de la Conciencia.

La Cruz es el jeroglífico antiguo, Alkímico, del Crisol (creuset) al que antes se llamaba en Francés, cruzel, crucibile, croiset. En Latín, crucibulum crisol, tenía por raíz, crux, crucis, cruz. Es evidente que todo esto nos invita a la reflexión.

Es en el crisol donde la materia prima de la Gran Obra sufre con infinita paciencia la pasión del Señor. En el Erótico Crisol de la Alkimia Sexual Muere el “Ego” y renace el “Ave Fénix” de entre sus propias cenizas: INRI, “In Necis Renascere Integer”. (En la muerte renacer intacto y puro).

La Cruz también revela la “Cuadratura del Círculo”, la clave del Movimiento Perpetuo.
Ese Movimiento Perpetuo sólo es posible mediante la Fuerza Sexual del Tercer Logos. Si la Energía del Tercer Logos dejara de fluir en el Universo, el Movimiento Perpetuo terminaría y vendría el desquiciamiento cósmico. El Tercer Logos organiza el vórtice fundamental de todo el Universo naciente, y el vórtice infínitesimal del ultérrimo átomo de cualquier creación.

Bibliografía: Doctrina Secreta de Anahuac.
Samael Aun Weor


La escalera

 

Para los egipcios, la
escalera en sí era un símbolo de buena suerte. Fue una escalera la que permitió
al dios  Osiris escapar del cautiverio al
que le tenía sometido el espíritu de la Oscuridad.

 

Las escaleras siempre
representan el símbolo del ascenso o del descenso y ellos lo demostraban
visiblemente en la construcción de las pirámides, (especialmente en las
escalonadas).

           

También era uno de
los signos pictóricos favoritos para ilustrar el ascenso de los dioses, y
colocaban en las tumbas de los reyes egipcios escaleras para ayudarles a trepar
hacia el cielo.

           

Este símbolo también
aparece en otras culturas (como la Escalera de Jacob, en la Biblia; túmulos
escalonados, en el mundo griego, etc.) y siempre está relacionada con conceptos
de ascensión y resurrección, es decir, como un instrumento para subir a los
cielos, como una forma de ir de un lugar a otro, de un estado al superior, del
mundo de los muertos al de los vivos.

Además simbolizó la
colina primordial, montículo emergido de las aguas originales gracias a la
acción del dios Sol, lugar donde surgió la creación, donde emergió la vida. Por
esta colina el difunto podía alcanzar su meta: el cielo.

 

La masonería adoptó a
su vez el símbolo de la escalera de caracol como el ascenso al mundo de la luz
masónica.

Las gradas de la
escalera de caracol comienzan en el pórtico del Templo (personificación del
mundo purificado) y, desde el momento en que el Aprendiz lo cruza, ha dado
principio a su vida Masónica, al mismo tiempo que termina su juventud dando
comienzo a su edad viril.

 

Luego que el
candidato penetra el dintel del pórtico (traspasando las columnas de la Fuerza
y la Estabilidad) comienza a ascender, escalón por escalón, su camino hacia la
cima.

Allí le esperan los
tesoros del conocimiento, una vez vencida la escarpada y penosa pendiente por
medio de un mejoramiento personal que le permita el cambio de una vida inferior
a otra superior.

Para el ocultismo es
el símbolo de la elevación o el descenso. Expresa el cambio de un mundo a otro.
Los siete mundos materiales están expresados en una escalera de siete peldaños.

 

Los espiritas dividen
a los espíritus en siete grados que a su vez se subdividen en nueve clases y
así forman la escala espiritista.

 

En Psicología, la
escalera representa la vida y sus escalones son las distintas edades en los que
se producen los avances .

           

Los descansos suelen
corresponder a los momentos en que ocurre algo que frena el desarrollo, quizás
un trauma o momentos de reflexión, dependiendo esto de la forma en que se
produce la detención.

 

En los test
psicològicos donde se utiliza este símbolo, se le pide a la persona que suba
por ella contando los escalones (mientras se van detectando distintas etapas de
su vida mediante las detenciones)  hasta
llegar al final donde se encuentra una puerta que deben abrir. Esta última
etapa es donde proyectan sus expectativas o temores hacia lo que ubican detrás
de la misma.

 

De una manera o de
otra, a través de las distintas culturas, la escalera siempre fue
representativa de los deseos del ser humano de ver más allá, de ascender, ya
sea espiritualmente o físicamente a otro nivel, aunque a veces, también para
retroceder o descender a las profundidades externas o internas.

Tenemos que
anhelar un cambio verdadero, salir de esta rutina aburridora, de esta vida
meramente mecanicista, cansona…

Lo que
primero debemos comprender con entera claridad es que cada uno de nosotros, ya
sea burgués o proletario, acomodado o de la clase media, rico o miserable, se
encuentra realmente en tal o cual “Nivel de Ser”…

El “Nivel de
Ser” del borracho es diferente al del abstemio, y el de la prostituta muy
distinto al de la doncella. Esto que estamos diciendo es irrefutable, irrebatible…

Al llegar a
esta parte de nuestro capítulo, nada perdemos con imaginamos una escalera que
se extiende de abajo hacia arriba, verticalmente, y con muchísimos escalones…

Incuestionablemente,
en algún escalón de estos nos encontramos nosotros; escalones abajo habrá
gentes peores que nosotros; escalones arriba se encontrarán personas mejores
que nosotros…

En esta
Vertical extraordinaria, en esta escalera maravillosa, es claro que podemos
encontrar todos los Niveles de Ser… Cada persona es diferente y esto nadie
puede refutarlo…

Indubitablemente,
no estamos ahora hablando de caras feas o bonitas, ni tampoco se trata de
cuestión de edades. Hay gentes jóvenes y viejas, ancianos que ya están para
morir y niños recién nacidos…

La cuestión
del tiempo y de los años; eso de nacer, crecer, desarrollarse, casarse,
reproducirse, envejecerse y morir, es exclusivo de la Horizontal…

En la
"escalera maravillosa", en la Vertical, el concepto tiempo no cabe.
En los escalones de tal escala solo podemos encontrar Niveles de Ser…

La esperanza
mecánica de la gente no sirve para nada; creen que con el tiempo las cosas
serán mejores. Así pensaban nuestros abuelos y bisabuelos; los hechos,
precisamente, han venido a demostrar lo contrario…

El
"Nivel de Ser" es lo que cuenta, y esto es Vertical; nos hallamos en
un escalón, pero podemos subir a otro escalón…

La
"escalera maravillosa" de la que estamos hablando, y que se refiere a
los distintos "Niveles de Ser", ciertamente, nada tiene que ver con
el tiempo lineal…

Un
"Nivel de Ser" más alto está inmediatamente por encima de nosotros de
instante en instante…

No está en
ningún remoto futuro horizontal, sino aquí y ahora; dentro de nosotros mismos,
en la Vertical…

Es
ostensible, y cualquiera lo puede comprender, que las dos líneas –Horizontal y
Vertical– se encuentran de momento en momento en nuestro interior psicológico y
forman cruz…

La
personalidad se desarrolla y desenvuelve en la línea Horizontal de la vida.
Nace y muere dentro de su tiempo lineal; es perecedera. No existe ningún mañana
para la personalidad del muerto; no es el Ser…

Los Niveles
de Ser, el Ser mismo, no son del tiempo, nada tienen que ver con la línea
Horizontal; se encuentran dentro de nosotros mismos, ahora, en la Vertical…

Resultaría
manifiestamente absurdo buscar a nuestro propio Ser fuera de nosotros mismos…

No está de
más sentar como corolario lo siguiente: Títulos, grados, ascensos, etc., en el
mundo físico exterior, en modo alguno originarían exaltación auténtica, revaluación
del Ser, paso a un escalón superior en los "Niveles de Ser"…


LA LUCHA CONTRA EL DRAGÓN

Art. extraído de http://www.temakel.com/simbolismodragon.htm

El dragón:
fuego colérico que
incendia el cielo y el vientre oscuro de una 
caverna. En el cristianismo, y en otras mitologías, el monstruo de
hocico ígneo
es signo del mal y el caos y, como luego se verá, del ego exaltado.

   Pero el
dragón también es
creatura benévola. Su dimensión positiva se expresa principalmente en el
Extremo
Oriente, en China. Para el taoísmo es representación de lo infinito, del

espíritu y lo divino manifestado en la dualidad divina del ying y
yang,
lo femenino y lo masculino. En la literatura taoísta son frecuentes las
expresiones "dragón de la sabiduría", o "dragón del espíritu". En el
mundo
oriental son protectores de templos y santuarios. Los dragones aseguran
fecundidad, fertilidad. La fertilidad que depara las lluvias y las
aguas; de ahí
que, en muchos casos, se los imagine volando dentro de las nubes o
inmersos en
la profundidad de los lagos.

   En la
tradición occidental
también el animal de las bocanadas llameantes puede vestirse con
oropeles
positivos. Para pueblos indoeuropeos como los indos, persas, escitas,
partos y
dacios, el dragón es emblema militar. Bajo este precedente, los romanos
lo
convierten en el estandarte de la cohorte (el draconarius es el
portador
de aquel estandarte). En el campo de batalla, el Emperador es precedido
por un
dragón púrpura.

  En Grecia se asocia
con Atenea.
Parentesco que se funda en la actitud siempre alerta y vigilante y en el
poder
destructor del animal mítico. En la heráldica europea, el dragón rojo es
símbolo
del País de Gales. El dragón rampante o yacente, generalmente alado,
refulge en
multitud de escudos mobiliarios o de ciudades de Europa. El Rey Arturo
lo exhibe
en su yelmo; Ricardo Corazón de León lo muestra como estandarte en sus
incursiones guerreras por Tierra Santa. En algunos Bestiarios medievales
incluso
se lo relaciona con Cristo. El dragón como símbolo crístico es palabra
divina o
verbo creador que expele por sus fauces entreabiertas el fuego de la
vida o las
Aguas primordiales.

    Pero
frente a las
palpitaciones positivas del simbolismo draconiano se impone su
significación
adversa. Para Jakob Boheme, influyente místico y teósofo teutón: "el
dragón es
la egoidad que aleja de Dios". El dragón es aquí signo de la exaltación
del yo
que recluye al hombre en sí mismo y lo separa de lo universal y lo
trascendente. 

Es
quizá en la simbología
cristiana donde se recurre con mayor frecuencia a la figura del dragón
para
expresar la noción del ego, su tremendo poder y la terrible amenaza que
supone
para la vida humana. Y esta interpretación del dragón como
materialización
simbólica del ego cobra un especial relieve en las formulaciones
doctrinales de
la mística y el esoterismo cristianos, y sobre todo en los autores
representativos de la llamada «Teosofía cristiana», que son los que
dedican
mayor atención al análisis y explicación de dicho simbolismo.


   Aclaremos, para evitar de antemano cualquier malentendido,
que por «Teosofía
cristiana» ha de entenderse -de acuerdo a su genuina significación
etimológica:
«Sabiduría de Dios»; a la vez Sabiduría acerca de Dios y Sabiduría
recibida de
Dios- aquella corriente místico-esotérica; que se desarrolla dentro de
la
tradición cristiana, tanto en clima protestante como católico, a partir
del
siglo XVl y que en modo alguno hay que confundir con el Teosofismo,
aberración
espiritualista de los tiempos modernos que usurpó el nombre de tan
preclara rama
tradicional de Occidente, al tiempo que desvirtuaba y adulteraba su
doctrina.
   Para Jakob Bohme, al que sin lugar dudas se puede
considerar como el más
preclaro representante de la Teosofía Cristiana y una de las máximas
figuras del
esoterismo occidental, el dragón es el símbolo de lo que él llama Selbheit

o Eigenheit, esto es, la egoidad, ipseidad o propia
particularidad
individual: "la falsa voluntad del yo particular"; "la propia voluntad"
que se
revela como una "potencia de la ira" y como "un fundamento de la mentira
y la
hostilidad"; "la voluntad falsa, figurada y desviada de la propia
conveniencia". 

   Explicando el
significado del
dragón de siete cabezas sobre el que cabalga la prostituta babilónica,
según el
Apocalipsis, el filósofo teutónico dirá que dicho monstruo no representa
sino
"la voluntad propia y adánica" que se convierte en asesina y mata en el
hombre
la imanen divina. En una de sus típicas imágenes simbólicas, con las que

pretende describir la experiencia del renacimiento interior. Bohme
afirma que el
"nuevo Adán", el "hijo de la Virgen", que marcha como forastero y
peregrino por
este mundo, se ve acechado por el "viejo Adán", el cual alza su cabeza
como "un
feroz y horrible dragón que únicamente busca devorar", arrojando por su
boca
agua y fuego para acabar con "la imagen de la Virgen". La lucha con el
dragón
-escribe en una de sus Epístolas teosóficas-, es la lucha que
Cristo y el
Amor divino libran en la naturaleza del hombre contra el amor propio,
contra esa
voluntad del ego o "propio yo" que, al distanciarse de la Voluntad de
Dios y
pretender erigirse en centro independiente, enciende la Ira o Cólera
divina,
cuya propiedad es el luego devorador, o, lo que es lo mismo, "la
angustia, la
discordia y el conflicto". Fue la búsqueda de sí mismo, el endiosamiento
de la
egoidad, lo que ocasionó la pérdida del Paraíso. Por ello -advierte
Bohme-, para
que el Paraíso vuelva a verdear y a fructificar en nosotros, para que se
abra de
nuevo las puertas de la inmortalidad y del Cielo divino que están
grabadas en el
microcosmos, "hay que matar de antemano al dragón". 

   William Law,
siguiendo la senda
trazada por el gran maestro teutónico, proclama asimismo que el fiery
dragon

("dragón ígneo") y la devouring beast ("bestia devoradora")
descritos de
forma tan sobrecogedora en el Apocalipsis no son otra cosa que el
yo,
the self
, en el cual está la fuente misma del pecado y la raíz de
todos los
males que acosan a la vida humana. "El orgullo, la persecución, la ira,
el odio
y la envidia son la esencia misma del dragón de fuego". Todo hombre que
nace en
el mundo -dice el místico anglicano- "tiene dentro de sí todos los
enemigos a
los que ha de vencer", pues en el propio ego está contenido "todo lo que
el ser
humano debe temer y odiar, resistir y evitar". No hay otro dragón ni
otro
peligro que nos pueda amenazar -sostiene Law- que el que portamos dentro
de
nosotros. Es tu propio dragón, tu propia bestia o tu propio anticristo,
"que
vive en la sangre de tu propio corazón, el único que puede dañarte". El
dragón
es, ni más ni menos, la "naturaleza humana caída", lo que es tanto como
decir,
"el propio interés y la auto-exaltación", "la codicia y sensualidad de
cualquier
clase", la religión anti-divina que, gobernada por un ánimo mercantil y
mundano,
no va orientada más que a "gratificar el interés parcial de la carne y
la
sangre". 

    Law,
que recoge la doctrina
bohmiana de la pugna entre
la Cólera y el Amor divinos, vuelve a insistir en la verdad fundamental
de que
la vida egótica se encuentra  del lado de la primera, por haber
dado la espalda
al segundo, al Amor que aplaca la Cólera. Sobre esta idea básica,
elabora su
doctrina de la naturaleza del ser humano, según la cual todo hombre
porta en sí
dos naturalezas hostiles y en continuo combate: por una parte, la
naturaleza
luminosa, unida al amor, la alegría y la gloria, y, frente a ella, la
naturaleza
tenebrosa, que porta consigo la ira, el fuego, la oscuridad y el mal de
la vida
creatural separada de Dios. De un lado, la semilla o sed de la vida
celestial y
divina, "el de Dios dentro de ti", el Cristo interior, el Cordero de
Dios que es
"un poder redentor"; de otro, "la bestia de los placeres carnales, la
serpiente
de la astucia y del engaño, el dragón de la ira ardiente"  que
rodea la semilla
divina buscando asfixiarla, para evitar el nacimiento de Cristo del
alma. He
aquí, concluye Law, el gran combate y la gran prueba de la vida humana,
en la
que se decide si la victoria va a conseguirla el dragón ígneo y airado o
la Luz
y el Amor de Dios; si en el interior del hombre nacerá y  se
impondrá "el reino
del yo", que es el reino del pecado, o "el Reino de Cristo", que es el
reino de
la paz y del amor.       Reflexiones
similares encontrarnos en Gichtel, otro
eminente representante de la Teosofía alemana, el cual define a la
egoidad o
"voluntad propia" como "un dragón de enemistad que resiste a Dios en sus
actos y
su conducta toda". El místico alemán, adoptando la terminología
apocalíptica,
emplea las expresiones "dragón rojo" y "dragón de ego" para referirse al
ego, al
que considera responsable dc la caída de los orígenes. En él, dice, está
el
dragón "contra el que debe luchar el hombre por la fuerza de Jesús".
Cuando la
voluntad creatural se separa de la Voluntad divina, de su Luz y de su
Amor que
son el verdadero fundamento de toda vida creada, aquélla "se transforma
en un
dragón colérico, ígneo y exaltado"; pues, al separarse del Amor, abre el
propio
ser a la Cólera. Por eso, tenemos que combatir hasta el derramamiento de
nuestra
sangre contra "el dragón de la voluntad" que nos amenaza de muerte, y
esforzarnos para dar muerte a la egoidad con la ayuda de Dios. Cuando la
egoidad
muere, afirma Gichtcl, "el dragón de fuego pierde su reino y su trono".
Entonces
irrumpen la alegría y el contento en la vida del hombre porque ha sido
derrotado
un monstruo que ocultaba la Luz divina a uno mismo y a los demás. De
nuevo queda
expedito el camino que conduce al Paraíso y el vencedor en el combate
santo
podría "despertar a la prometida", la Sophia o Sabiduría divina de la
que nos
separó la prevaricación egocéntrica. La Sophia celeste, termina diciendo
Gichtel
en un lenguaje que recuerda a los antiguos libros de caballería,
coronará con
los laureles de la victoria a quienes lucharon valerosamente movidos por
el Amor
y pondrá una guirnalda angélica "sobre la cabeza de todos sus fieles
caballeros
que vencieron en ellos al dragón del egoísmo, la Cólera de Dios".

   En la misma
idea insiste
Gottfried Arnold, otro de los grandes exponentes de la doctrina
sofiánica que
tanto arraigo encontró en tierras teutónicas. Para Arnold, "el gran
dragón", ese
dragón que siente un odio furibundo contra la Sophia divina y que
procura por
todos los medios destruir la correspondencia y comunidad del alma con la

Mensajera celestial, no es otro que "el hombre viejo". Por eso, asevera
el
místico protestante, para quienes deseen alcanzar la perfección y
restablecer la
unión con la Sophia, es indispensable "la renuncia a sí mismos"… No es
posible
el reencuentro con la Amada divina sin haber vencido antes al dragón
que, desde
dentro de nosotros mismos, se opone con todas sus fuerzas a tal
encuentro.

 …A William Blake,
el gran poeta
y pintor visionario inglés, debemos una de las más sugestivas
formulaciones de
la imagen dracónica dcl ego, que él nos muestra envuelta en su compleja
constelación de símbolos y alegorías, 
no siempre fáciles de comprender o de interpretar. Para Blake, la
egoidad o
yoidad se identifica con Satanás, que es una misma cosa con "el
Espectro" del
ser humano, con el Dragón y "el Gusano de la tierra". El autor de Cielo e

Infierno se refiere con insistencia a lo que él llama "la Gran Egoidad
Satán",
que predica el materialismo y se autoproclama Dios exigiendo sumisión
absoluta
de todo y de todos, señalando que su meta no es otra que "matar a la
Humanidad
divina", asfixiar el germen sobrenatural y eterno latente en el ser
humano. Le
da también a veces el nombre de Caos (Chaos), término que aplica de
manera
especial a "la mente confusa del hombre sin visión", es decir, privado
de esa
visión lúcida que dan la verdad y el amor. Por eso esa egoidad caótica,
que es
el egoísmo larvado e innato con que nacemos, no puede ser considerado en
modo
alguno como la esencia de la Humanidad, sino que más bien se opone a
ella: al
desarrollarse se convierte en "el Espectro", que es el Satán de uno
mismo, "el
poder devorador", "el pólipo de la muerte". Ese Earth-worm,
dragón o
gusano de la tierra, que es el ego-satán crece hasta convertirse en una
"serpiente marcada", la cual va convirtiéndose en un venenoso dragón
alado.

   Junto a la
serpiente y el
gusano, el dragón ocupa un puesto relevante en la iconografía de William
Blake,
figurando con profusión en dibujos, acuarelas y grabados. Acaso la más
representativa de sus imaginativas ilustraciones sobre el dragón sea el
grabado
The Old Dragon ("El Viejo Dragón"), en el que la bestia infernal aparece
con
forma humana, cual ogro o gigante con siete cabezas, varias de ellas
femeninas,
y con una larga y poderosa cola de saurio o reptil que llega hasta el
cielo. En
dicho grabado, por la fusión de lo humano y lo bestial, podemos ver una
excelente plasmación de la idea del ego-dragón: en su mano derecha el
gigante
adragonado detenta un cetro, símbolo de esa majestad suprema que el ego
ilegítimamente se arroga, mientras que en la mano izquierda porta una
espada,
emblema de la violencia en que el ego basa su existencia. En el
pensamiento y la
obra de Blake, la egoidad se perfila por tanto como el dragón que
amenaza la
existencia del hombre sobre la tierra.
  …Podemos, pues, concluir que en le dragón es el símbolo del ego
como
potencia entenebrecedora, separadora y disociadora. En ese monstruo
deforme se
halla simbolizado Satán, el Inicuo, el maligno, el Separador, el enemigo
de
Dios, del hombre y del cosmos; el agente de la muerte, que se enfrenta a
la
vida. Es el símbolo de la fuerza negativa, viciosa o pecaminosa que,
actuando
desde el interior mismo del alma, aleja al hombre de sí mismo y de su
Raíz, de
su Principio y Fin, entregándole a las potencias del mal con toda su
consecuencias desgarradoras. 

    La
misma fuerza antihumana y
antidivina que, según la doctrina cristiana, ocasionó la caída de Adán,
el
primer hombre. Es interesante, a este respecto, constatar que, en
algunas obras
de arte medievales, el momento de la caída del primer hombre, o sea, del
"pecado
original", es representado reproduciendo, junto a la figura más usual de
la
serpiente tentadora, un pequeño dragón que acecha a espaldas de Adán,
como puede
verse, por ejemplo, en los relieves románicos de la Bemwardstür o
"Puerta
de San Bernward". en la catedral de Hildesheim. (*)

(*) Fuente: Antonio
Medrano, La
lucha con el dragón. La tiranía del ego y la gesta heroica interio
r,

Madrid, Ediciones Yatay, 1999.


Alicia en el país de las maravillas

L.
Frank Baum
escribió EL MARAVILLOSO MAGO DE OZ con el objetivo de dar a
los niños y niñas una alternativa suave a aquellos
cuentos clásicos en que sucesos trágicos y moralejas contundentes
gozaban de mucho protagonismo. Según Baum, los niños buscan
entretenimiento y es dentro de él donde se debe depositar la moraleja y
no al revés.

La historia es claramente un relato iniciático. El alma
(Dorothy)
realiza un viaje en el que aprende a utilizar la
mente
de un modo correcto (Espantapájaros),
aprende a sentir correctamente con su cuerpo emocional (Leñador
de hojalata)
, afina en el control del cuerpo físico mediante
el uso correcto de la fuerza y el valor (León), y para
todo ello se vale del deseo y la curiosidad (Toto, el perrito).

Esto nos lo han contado algunas enseñanzas como el Budismo o la
Teosofía
, también relatos mitológicos como Los Doce Trabajos de Hércules, y en la literatura
clásica poemas épicos como La Odisea.

El Maravilloso Mago de Oz es un relato infantil que por su sencillez,
claridad y atractivo es muy adecuado para niños y
también para sus padres. Perfecto para leérselo antes de dormir, trocito
a trocito.

Todo simbólico. Nada explícito.

¿Nos damos una vuelta por la Tierra de Oz?

Dorothy vive en Kansas. Todo es gris: la tierra, la
hierba, el cielo… .
Hace mucho que Tía Em y Tío Henry,
sus padres adoptivos, perdieron el color de sus ojos, el rubor de sus
mejillas. Trabajan en su granja y nunca ríen ni se emocionan. No hay
maldad, tampoco chispa. Dorothy se consuela con su divertido perro,
Toto, al que quiere mucho.

Hasta que un día llega un ciclón. Dorothy y Toto se refugian en
su habitación y ven por la ventana cómo la casa es levantada por los
aires. Están volando. Pasan horas y horas, y acaban durmiéndose. Cuando
despiertan han llegado a la Tierra de Oz.
Una tierra llena de
colores y personajes curiosos.

Así empieza la historia. Dorothy simboliza el alma humana,
que ha estado experimentando en la materia más densa y tosca durante un
tiempo. Una vez esa alma tiene sus vehículos suficientemente trabajados
llega el momento de que emprenda un viaje al “más allá”, a los planos
sutiles, para acabar de perfeccionarlos y lograr la maestría. La
Tierra de Oz son esos planos internos en los que Dorothy debe
experimentar.

La casa de Dorothy aterriza en el país de los
Munckins, con tal suerte que aplasta a la Malvada Bruja del Este. Los
Munchkins le están tremendamente agradecidos, pues les tenía
esclavizados. La Bruja Buena del Norte aparece y le cuenta a Dorothy que
hay cuatro brujas: La Malvada Bruja del Este, La Malvada Bruja del
Oeste, La Bruja Buena del Norte y la Bruja Buena del Sur. Dorothy le
pide que la devuelva a Kansas, y la Bruja le dice que sólo el Mago de Oz
puede hacerlo. Para llegar a él, debe ir a Ciudad Esmeralda siguiendo
el camino de baldosas amarillas. Como recompensa, Dorothy se queda los
zapatos plateados de la bruja a la que acaba de aplastar y emprende su
camino.

En muchas culturas la cruz simboliza la tensión entre
espíritu (vertical) y materia (horizontal)
. El punto central es
el punto justo dónde las fuerzas están a partes iguales. Las Brujas
Malvadas se sitúan en los puntos cardinales horizontales y representan
la materia. Las Brujas Buenas en los verticales y representan el
espíritu.

Alegóricamente, debemos trascender las fuerzas de la materia
para ensalzar y vibrar en el espíritu, el alma;
aunque debe
ser en el centro de la cruz,
lo que significa que esa
vibración en el espíritu debe ser materializada, es decir, experimentada
desde el plano en el que nos encontramos cuando encarnamos. Dorothy
vence sin saberlo a una de esas fuerzas, por tanto goza ya de un cierto
grado de preparación.

El camino amarillo representa el camino de la vida. El amarillo se
relaciona con la energía de la “Armonía a Través del Conflicto”.
¿Existe mejor definición?
Siguiendo ese camino llegará donde
debe, pues Ciudad Esmeralda está al final de éste, aunque ella no sabe
qué entresijos hallará. Los zapatos plateados son una virtud ya
adquirida.

De camino Dorothy encuentra a un espantapájaros que
se queja amargamente colgado de una estaca. Lo libera. El pobre se
siente estúpido porque tiene la cabeza rellena de paja y no sabe pensar.
Dorothy le dice a dónde va y el espantapájaros cree que si va con ella
quizá Oz le de un cerebro de verdad. Los dos emprenden el camino.

El Espantapájaros es la mente de Dorothy. Está
anclado a una estaca, un símil sobre el comportamiento de la
mente concreta (hemisferio izquierdo)
. Este hemisferio
acostumbra a seccionarlo todo, a esquematizar, a dividir, y a tener
puntos de vista un tanto cerriles. Para desarrollarse, necesita
compensar con la mente abstracta (hemisferio derecho) y estar así
completo. Durante todo el viaje, el espantapájaros toma
decisiones y aporta ideas brillantes sin siquiera ser consciente de
ello.

Dorothy y el espantapájaros continúan su camino y se
encuentran con un Leñador de hojalata que se ha oxidado y no puede
moverse. Lleva ahí mucho tiempo. Después de ponerle aceite en las
articulaciones, les cuenta que le rompieron el corazón y ahora ya no
tiene. Después de explicarle que van a ver a Oz, se une al viaje con el
propósito de pedirle algo también: un corazón de verdad.

El hombre de hojalata representa las emociones. En
la vida los golpes las oxidan, las entumecen y las convierten en
material innoble, como la hojalata. Ese es un matiz importante: las
emociones más “simples” son de hojalata, no de un metal noble. También
simbolizan la falta de flexibilidad que provoca un estado
emocional contenido
. En su viaje, el hombre de hojalata
sintetiza lo que sucede, apoya, da calor y vigila al grupo a través de
un gran y profundo sentido amoroso, cercano a la impersonalidad.

Al cabo de un rato se encuentran con un enorme león
que quiere morder al pequeño perro de Dorothy, Toto. Los 3 caminantes le
recriminan su actitud: ¡un animal tan feroz no debe atacar a otro tan
indefenso, sino luchar por causas mayores!. El león rompe a llorar, pues
se da cuenta de lo cobarde que es. Les cuenta que nació así y que no
tiene valor. Así que también se une a la expedición, esperanzado de que
Oz le pueda conceder esa virtud.

El valor, la acción correcta y la direccionalidad son características
de nuestro cuerpo físico/instintivo. Bien dirigido es una herramienta
eficaz, contundente y funcional. Sin acción, nos convertimos en
no manifestadores,
y la existencia se basa en hacer,
equivocarse, levantarse, hacer, acertar, hacer… y gestionar luego todas
esas experiencias. El miedo nos hace quedarnos quietos. Es el principal
enemigo de la acción. Sin darse cuenta, el león se muestra cada
vez más y más valiente durante el camino…

Dorothy, Toto y sus 3 nuevos amigos llegan por fin a
Ciudad Esmeralda. En las puertas de la ciudad, a pie de muralla, un
hombrecillo verde les atiende y después de escuchar sus peticiones les
deja pasar. “Para entrar a Ciudad Esmeralda y no quedar cegado”, dice,
“os debéis poner estas gafas”. Y coloca a cada uno unas gafas que cierra
con llave en su parte trasera.

Les atienden fenomenalmente, les conducen a
través de una ciudad completamente verde hasta unos aposentos lujosos y
amplios, y allí les piden que esperen. Oz es muy reacio a recibir
visitas, y lo tiene que pensar. Finalmente accede a recibirles uno por
uno, día por día, y a todos les promete concederles su deseo previo
pago: deben matar a la Bruja Malvada del Oeste. Entonces, cada uno
tendrá lo que quiere.

Después de un viaje accidentado, Dorothy consigue
matar a la bruja dentro de su castillo, arrojándole un cubo de agua. Los
Winkies amarillos, habitantes del país, están tan contentos que
arreglan las abolladuras del Leñador y regalan collares de oro y
pulseras de diamantes a sus salvadores. Se encariñan tanto con el
Leñador que le piden que se quede para gobernarles, pero declina el
ofrecimiento porque deben volver a Ciudad Esmeralda para que Oz cumpla
con su parte del trato.

En este viaje Dorothy completa su dominio de la parte
material en la cruz cardinal
, aunque vence a la bruja de un
modo intuitivo. En la historia Dorothy sólo reacciona en cuanto la bruja
le roba uno de sus zapatos plateados. Al ver amenazada una de sus
virtudes, intuitivamente ataca a la bruja descubriendo su punto débil.
Esa parte del libro es especialmente dura y significativa pues todos
acaban bastante magullados, y porque es una prueba contundente en la que
todos participan de un modo decisivo. Con el dominio de la
parte material de la existencia, o como mínimo con un control ya
adquirido, Dorothy puede volver a casa.

Al llegar a Ciudad Esmeralda, piden inmediatamente
ver a Oz. El mago les recibe, pero esta vez se muestra esquivo. Nuestros
5 amigos, que están muy confiados, se enfrentan a él y piden su
recompensa. Toto, el perrito, se asusta y choca con un biombo que hace
caer. Detrás de él descubren a un viejecito calvo y lleno de arrugas que
acciona mandos y luces. ¡Menuda sorpresa! ¡El Mago es un impostor! El
viejo usa trucos para engañar a todos los habitantes de Ciudad
Esmeralda. Es un tramposo que mediante ventriloquía, inventos mecánicos,
luces y cartón se hace pasar por un terrible mago. Les cuenta que nació
en Omaha, y que un día viajando en globo subió muy alto, tan alto que
se durmió y al despertar llegó hasta aquí. Al aterrizar todos creyeron
que era un gran mago, les ordenó que le construyeran un palacio y la
ciudad y obligó a todos a ponerse gafas con cristales verdes. En
realidad la ciudad no es esmeralda, son las gafas las que te hacen verla
así.

Preciosa la alegoría en esta parte de la historia, que nos hace
entender que el mundo tal y como lo conocemos no es más que una
ilusión perpetrada por magos
que, mediante trucos de tres al
cuarto y la imposición de gafas de colores, nos hacen tragar con una
versión parcial e interesada. Magos que son poderosos pero que
no pueden hacer mucho más que trucos de ventrílocuo, luminotecnia y
ilusionismo.
No es verdadera magia, es algo más cercano al
condicionamiento.

Nuestros amigos se entristecen porque comprenden que
sus deseos no se van a cumplir: el mago no tiene poder para concederles
nada. Aún así, le reclaman lo que les prometió. Oz, que en el fondo es
muy bueno pero es un mago muy malo, le dice al espantapájaros: “No
necesitas un cerebro, aprendes algo nuevo cada día, la experiencia es lo
que aporta conocimientos. Aún así, ven mañana y veremos lo que puedo
hacer”. Al Hombre de hojalata le dice: “Un corazón no sirve para nada
más que para hacer sufrir a la gente, aún así, ven mañana y veremos lo
que puedo hacer”. A león le dice: “Lo único que necesitas es confianza
en ti mismo, el valor consiste en enfrentarse al peligro cuándo se tiene
miedo y tu eso lo tienes en abundancia. Aún así, ven mañana y veremos
lo que puedo hacer.” En cuanto a Dorthy y Toto: “Necesito dos o tres
días para pensar en cómo devolveros a Kansas”. A cambio de
satisfacerles, les pide a todos que guarden su secreto y no se quiten
las gafas verdes.

El resultado del viaje es que cada uno ya ha adquirido las virtudes
que desean. La dirección hacia un objetivo no ha sido tan
determinante como la resolución de los sucesos que han tenido que vivir.

De hecho, el verdadero objetivo era el camino y en él han aprendido lo
imprescindible para obtener lo que necesitaban. Oz lo materializa en
algo físico, pero la realidad es que en su interior ya existe y sólo
debe hacerse realidad.

Al día siguiente Oz llena la cabeza al espantapájaros
con alfileres y paja. Le dice que ese será su cerebro y que los
alfileres son una prueba de su agudeza. Al Hombre de hojalata le abre un
pequeño agujero en su pecho y dentro le cuelga un corazón de seda
relleno de serrín. Al andar, se balancea y le golpea. Oz afirma que sin
duda son sus latidos. Al león, le pone en un plato de oro verde una
poción de valor, el león la bebe y entonces Oz le asegura que el valor
ya está en su interior y que ya nunca más saldrá. Una vez ha terminado,
Oz piensa para sí lo fácil que es ser un impostor: Todos le piden cosas
que son imposibles pero luego, sólo con cuatro trucos, creen que son
realidad y le felicitan.

En nuestras vidas siempre esperamos a que algo externo nos confirme
algo interno. La mayoría de las veces depositamos en los demás
aquello que es responsabilidad nuestra.
No confiamos en
nuestros actos, carecemos de suficiente objetividad para valorarlos. Los
supuestos gurús que nos rodean nos ofrecen soluciones y banderas bajo
las que vivir y con las que nos identificamos. Sin darnos cuenta, damos
valor al farsante
pues necesitamos de sus patrañas para
creernos algo que por sí solo ya tenemos. El falso maestro nos engaña
con placebos, discursos e ideologías. Entonces perdemos de vista nuestra
propia capacidad de entender el mundo y ver lo que es, no lo
que nos dicen que es.

Oz llama a Dorothy tres días después y le dice que ya
sabe como devolverla a Kansas: Reconstruirá su globo y se marcharán los
dos, así que convoca a todos los habitantes y les comunica que se va a
marchar una temporada y que el espantapájaros se quedará a cargo del
país, pues es el habitante
más sabio en Ciudad
Esmeralda después de él. El día que el globo está acabado, Oz llama a
Dorothy para marcharse pero la niña no encuentra a Toto, las cuerdas del
globo se rompen y Oz se marcha sin ella. Al momento, el perrito
aparece.

Dorothy continúa esperando una solución externa. Pero su deseo no
está por la labor porque esa no es la salida correcta, por ello Toto
desaparece en dicho momento; y no puede marcharse sin él… Debe
encontrar su propia salida, su propio camino de vuelta
y no hay
manera de volver a casa si Toto no está con ella.

Un soldado menciona que la Bruja Buena del Sur,
Glinda, quizá le ayude a regresar a casa. El espantapájaros, que ahora
es el gobernante de la ciudad, decide que acompañará a Dorothy y empieza
a hacer los preparativos para dejar la ciudad correctamente gestionada
en su ausencia. El Hombre de hojalata y el león también deciden
acompañarle. Después de un viaje accidentado, en que cada uno de los 3
amigos de Dorothy pone en práctica magistralmente sus nuevas artes (el
león
es incluso proclamado Rey del bosque de los
Animales después de matar a una araña gigante), llegan al País del Sur.
Glinda, la bruja, les recibe y pregunta a cada uno que querrán hacer
después de la partida de Dorothy. El espantapájaros dice que quiere
seguir siendo el gobernante de Oz. El Leñador de hojalata quiere ir al
país de los Winkies, ya que en ausencia de la malvada bruja le pidieron
que les gobernara. Y el león desea quedarse en el bosque de los animales
para gobernarles.


Glinda dice que llevará a cada uno donde desea. Sorprendentemente, se
fija en Dorothy y le dice que con sus zapatos plateados podrá atravesar
el desierto y llegar a Kansas. De hecho, lo hubiera podido hacer el
primer día en que llegó.
“¡Pero entonces yo no tendría mi cerebro!”, dice el espantapájaros. “¡Ni
yo mi corazón!”, dice el leñador. “¡NI yo sería valiente!”, dice el
león. Dorothy se alegra de haber ayudado a sus amigos, y como ahora cada
uno ya tiene un país que gobernar ella ya puede irse a casa. Glinda le
dice a Dorothy que entrechoque sus tacones tres veces y diga a dónde
quiere ir. La niña se despide de sus amigos y hace lo que le dice la
bruja. Al momento, se encuentra rodando en calcetines por la hierba de
las praderas de Kansas…

Es en el último viaje dónde las experiencias que viven les piden el
máximo de cada uno. Están mucho más capacitados. Al final, cada uno ha
conseguido ser el gobernante de un país. Simboliza el ideal de que cada
una de las partes de nuestra psique, mente, emociones y físico, sea
suficientemente sabia como para gobernar su propio plano y estar al
servicio.
Dorothy, como alma, ha comandado la expedición
uniéndolos a todos. En su experiencia ha conseguido dominar los tres
cuerpos y usarlos de un modo correcto.

Si bien podría haber vuelto a casa el primer día, el
verdadero objetivo era el viaje,
conocer a sus 3 curiosos
amigos, ayudarles a ser lo que querían ser, y finalmente volver. En
nuestras vidas tendemos a poner en el altar unos grandes objetivos,
cosas que conseguir, metas que lograr. La vida misma se encarga de
“distraernos” con otras cosas, de ponernos trabas, desvíos y entresijos
que entendemos como paradas en el camino. Lejos de serlo, son
esas propias experiencias las que nos conducen al objetivo final
,
pues al llegar nos daremos cuenta que tal o cual cosa nos hizo
aprender.

Este post contiene un resumen del libro. Os animo a leerlo entero,
pues hay aventuras como la de los monos voladores, el prado de las
amapolas o la reina de los ratones que no están aquí y
que vale la pena leer. También para profundizar en el mensaje y sacar
cada uno sus propias lecturas.

Bibliografía utilizada: L. Frank Baum; El Maravilloso Mago de Oz,
Alianza Editorial 1990.


El principito

Lo más importante a saber, es que el principito, como bien
lo dice la palabra es un niño. Ese niño representa a nuestro ser interno, que
realmente es un niño. Dice en la Biblia algo así, "hasta que no seáis como
niños, no entrarán jamás al Reino de Los Cielos", tenemos que volvernos
niños, es decir encarnar esa parte divinal que tenemos dentro; es príncipe
justamente porque es el Hijo en la Tríada Divina. El principito quiere conocer
gente y cosas. El ser, toma cuerpo físico en esta tercera dimensión, únicamente
con el fin de aprender y autorealizarse.

El narrador, por ejemplo es un adulto que intenta razonar y actuar como un
niño, pero sabe que en realidad no lo es, que lo ha perdido pero intenta
recuperarlo. Es nuestra propia imagen, nuestro reflejo en la historia, el
personaje que nos identifica dentro de la novela y que nos hace ver cómo
deberíamos ver las cosas y cómo en realidad las vemos. Nosotros hemos perdido
todos los poderes, sentidos, valores, etc, a causa del ego. Que es justamente
lo que simbolizan los baobabs (al Ego en cuestión), los baobabs son unos
árboles, pero que son puramente simbolismo de los ramificaciones del ego.

“Cada nuevo día, me aportaba algún otro dato acerca del planeta, la partida, el
viaje. Durante el tercer día me enteré del drama de los baobabs. Fue gracias al
cordero, pues el principito me preguntó inquieto, como invadido por una gran
duda:



-¿Es cierto que los corderos comen arbustos?


-Sí, claro. Comen arbustos.


-¡Ah! ¡Qué alegría me da saberlo!


No me era posible comprender por qué era ello tan importante para el
hombrecito. Pero el principito agregó:


-De modo que comen también baobabs, ¿verdad?


Recordé al principito que los baobabs no son simples arbustos, sino grandes
árboles y que aún llevando consigo una tropilla de elefantes, no acabarían con
un sólo baobab.


La imagen de tropa de elefantes, hizo mucha gracia al principito:


-Habría que ponerlos unos sobre otros…


Luego observó sabiamente:


-Los baobabs, antes de crecer, comienzan siendo pequeños.


-¡Claro que sí! Lo que no entiendo es por qué sugieres que tus corderos coman a
los pequeños baobabs?


-¡Bueno! ¡Vamos! -contestó el principito como si allí estuviese la prueba. Tuve
que realizar un gran esfuerzo inteligente para acercarme por mis propios medios
al problema.


Como en todo sitio, también en el planeta del principito, existían hierbas
buenas y de las malas que resultaban naturalmente de semillas buenas y de malas
semillas. Ocurre que las semillas son invisibles y duermen en el secreto de la
tierra hasta el instante en que a una de ellas se le ocurre despertarse.
Lentamente comienza a estirarse creciendo tímidamente hacia el sol. Si se trata
de una planta mala, se la debe arrancar inmediatamente, en cuanto se la
reconoce como tal. Precisamente en el planeta del principito, había semillas
terribles. Eran las de los famosos baobabs. Podría decirse que el suelo estaba
infestado. Si un baobab no es arrancado a tiempo, ya no es posible luego.
Invade y perfora con sus raíces todo el planeta, pudiendo así producirse un
estallido.


“Es cuestión de disciplina”, decía el principito. “Cuando por la mañana uno
termina de arreglarse, debe proceder cuidadosamente a la limpieza y orden del
planeta. Hay que arrancar con regularidad a los baobabs apenas son distinguidos
entre los rosales, a los que se parecen mucho cuando son muy jóvenes. El
trabajo es fácil, pero muy aburrido”.


Me aconsejó un día, que intentara lograr un espléndido dibujo, para que entrara
bien en las cabezas de los niños de mi tierra. “Si algún día viajan-decía-
podrá serle de mucha utilidad. En algunas cosas, no es un inconveniente
importante dejar el trabajo para otro momento. Pero si se trata de los baobabs,
siempre es una catástrofe. Conocí en una oportunidad un perezoso habitante de
un planeta que descuidó tres arbustos…”


Dibujé aquél planeta según las indicaciones del principito.


Me desagrada ser moralista; pero verdaderamente el peligro de los baobabs es
poco conocido y los riesgos por quien pudiera llegar a extraviarse en algún
asteroide son tan importantes, que, en una excepción que me permito, salgo de
mi reserva y os digo: “Niños, cuidado con los baobabs!”


Trabajé largo rato sobre el dibujo, a fin de prevenir a mis amigos de semejante
peligro. Quizá os preguntéis: “¿Por qué no hay en este libro, otros dibujos tan
grandiosos como el de los baobabs?” La respuesta es que intenté hacerlos pero
sin éxito. En cambio con los baobabs, lo que me impulsó fue sencillamente la
urgencia.”

El cordero, simboliza al Cristo, esa fuerza que encarnamos cuando llegamos a
estados superiores en el camino esotérico. Y el Cristo es el único que puede
eliminar las cabezas de legión, pues nosotros, ni la Madre Divina puede con
ellos, sólo con la Fuerza del Cristo.


Cuando habla de que comienzan siendo pequeños los boababs es porque primero comienzan
como una simple larva creada por un impresion que no puede ser digerida por el
estado dormido de nuestra conciencia, y luego al ser alimentados, se van
haciendo cada vez más grandes. Luego dice que "son invisibles, que duermen en el
secreto de la tierra", simboliza a la psiquis dentro nuestro y que sólo puede
ser vista con los ojos internos, porque se encuentra en otra dimensión. Y habla
también de que ni una tropilla de elefantes podría tumbar a estos árboles, porque no se eliminan con la fuerza sino con la voluntad, la paciencia y la comprensión.
Está muy claro cuando dice, es sólo cuestión de disciplina, disciplina en el
trabajo psicológico. En todo momento hay que tratar de estar concientes, en
recuerdo de si, en autoobservación, para ir "arrancando" a esos
baobabs, al yo psicológico.

Con respecto al "viaje a los mundos", está hablando de un viaje
interno, no físico, hacia esos mundos o dimensiones superiores, en donde está
alojada la parte divinal, la única parte decente que tenemos dentro.


El "piloto perdido", no estamos seguros, pero creemos que simboliza a
nosotros en nuestro estado deplorable, con la conciencia totalmente dormida,
los sentidos atrofiados, y de que a veces no sabemos hacia dónde ir, estamos
perdidos muchas veces hasta en el mismo camino esotérico.

El Zorro: Vivía en la tierra y fue la persona quien le enseño una lección al
principito la cual decía, que no hay que juzgar a las personas por su
apariencia física sino valorarlas por su mentalidad y por lo que eran realmente
en la vida.

El
ser humano siempre se ha comportado ritualmente, hasta el punto de que no
resulta exagerado afirmar que el rito es un elemento constitutivo de la
existencia humana.
El ser humano, social como es, necesita manifestaciones externas para
relacionarse con el mundo y sus semejantes. 
A través de los ritos, el ser humano guía su existencia y pone orden en su
vida, con frecuencia desordenada, y en la relación con los demás, con
frecuencia turbulenta. Un ritual es una acción. Pero lo que hay que tener en
cuenta, que vivimos cargados de rutinas, tenemos que salirnos de esas rutinas que
sólo llevan a la mecanización. Tenemos que dejar de ser máquinas. Pero con
respecto al ritual esotérico, es diferente.
Los rituales eran
importantes para el zorro quien sin ésto no podría vivir tranquilo en su vida.
El ritual viene a simbolizar la organización que debemos tener en el trabajo
espiritual, que todo debe estar organizado
de antemano.
Luego le dice un secreto:

"Aquí está mi secreto. Es muy simple: sólo se ve bien con el corazón. Lo
esencial es invisible a los ojos"
. Únicamente se puede ver la esencia de
las cosas con otros ojos, los ojos del corazón. La esencia de las cosas es la
razón de ser de las cosas, lo mismo que ocurre con el Ser. El Ser es el Ser, y
la Razón de ser del Ser, es el mismo Ser. Todo sale del Uno y todo vuelve al
Uno. Lo esencial es invisible a los ojos, puesto que la mente siempre está
metida en el medio, siempre tendemos a razonar todo, a filtrarlo por la mente,
y la mente está ocupada por el ego, y éste actúa siempre como traductor de todo
lo que vemos, sentimos, oímos, etc.

En el desierto, el principito conoce una serpiente que tiene el poder de
devolverlo a su planeta. Después de pensarlo, el principito se despide
emotivamente del narrador y deja que la serpiente lo muerda. El principito
queda blanco como la nieve y, cuando el narrador busca su cuerpo al día
siguiente, éste ya no está, ya que al morir vuelve a su planeta. El simbolismo
de la serpiente que se muerde su propia cola, es decir, que se ha autorrealizado, como el símbolo del ouroboros, de una serpiente o dragón que se muerde su propia cola, es decir que resucitó.

Daiana Pensa


El Santo Ocho (símbolo de infinito)

 

"Todas las fuerzas giran sobre la base del Santo Ocho" (Tarot y Kábala, Samael Aun Weor)

Siempre  que comienza un nuevo año, algo en nuestro interior nos alienta a emprender nuevos objetivos, nuevos propósitos. Obviamente, es necesario adquirir algún compromiso de trabajo psicológico interior con nosotros mismos, para poder elevar nuestro nivel de Ser, nuestro nivel de Conciencia, y con ello nuestro grado de felicidad y paz interior.

Para tener éxito en cualquier empresa hay dos condiciones necesarias: 1) conocer y cumplir las leyes que la rigen, y 2) calcular las resistencias.

Así que, podemos encaminarnos favorablemente en este nuevo año acudiendo a la Kábala y conociendo las características del número que rige en él.

Terminado el año del Triunfo (2+0+0+5 = 7), en el que el guerrero debía aprender a usar el Báculo de Poder y la Espada de la Voluntad (Thelema), con el 7 hemos concluido una escala, y este año empieza a sonar en una nueva escala musical que nos exige dar el "do de pecho" para elevarnos en una octava superior.

En el 2006 (2+0+0+6 = 8), debemos aplicarnos al estudio del 8 que regula este año para poder leer y fluir bien con su partitura; aplicando las claves que nos enseña el Santo Ocho a las circunstancias diarias, poco a poco haremos de nuestra vida una Obra Maestra.

 

El Número Ocho

 

El número 8 es la octava. Su planeta es Saturno, su constelación la 8ª que corresponde a Escorpio. Su metal es el plomo y entre las piedras, el ónix negro. La nota musical es el do en la segunda octava.

Si descubrimos el número 8 imaginativamente, con una “s” que sube y otra “s” que baja, descubrimos en él las Leyes de Evolución e Involución. La evolución y su hermana gemela la involución son dos leyes mecánicas de la Naturaleza que trabajan en forma armoniosa y coordinada con todo lo creado. Los fanáticos que sólo creen en la evolución violan las leyes del Santo Ocho, violan las leyes de las Matemáticas; pues todo lo que existe en la creación evoluciona hasta cierto punto definido por la Naturaleza, y luego involuciona hasta regresar al punto de partida original. Esto es absolutamente irrecusable, irrebatible, irrefutable; por ejemplo: día y noche, luz y tinieblas, construcción y destrucción, crecimiento y decrecimiento, nacimiento y muerte, etc., etc.

La exclusión de cualquiera de las dos leyes citadas, originaría la estática, el quietismo, la parálisis radical de los mecanismos naturales. Estas dos leyes forman el Santo Ocho. Como observamos en el ascenso y descenso incesante que las caracterizan, las dos Leyes de Evolución e Involución, no pueden conducirnos a la Auto­realización, los hechos son los que hablan… Se necesita la senda de la Revolución que nos libera de la rueda del Samsara.

El camino de la Revolución de la Conciencia es el camino que, basado en trabajos conscientes y padecimientos voluntarios, nos conduce a la Iniciación. Las pruebas son muy duras; necesitamos la paciencia del santo Job, sin ella es imposible que se pueda hacer ese trabajo. Somos probados muchas veces. Las pruebas iniciáticas se realizan en los mundos superiores y en el mundo físico. Se necesita una gran paciencia para no caer en el abismo.

Recordemos que a Job le dio una enfermedad grave los amigos de Job, Eliphaz, Bildad y Zophar (los tres traidores del Cristo interno) le decían: "Si tú eres amigo de Dios, ¿por qué no protestas?"; él decía: "El Señor dio, el Señor quitó" (1:21).

Sin duda, en Job vemos encarnado el axioma trascendente del Arcano 8: "Edifica un altar en tu corazón, mas no hagas de tu corazón un altar". El número de Job es paciencia y mansedumbre. El ocho es el número de Job, el hombre de santa paciencia. Este número representa la vida y sacrificio de Job que es el camino que lleva el Iniciado hasta el nacimiento segundo.

El número ocho siendo el del grado de Job significa, por tanto, pruebas y dolores.

Si en el ocho hay sufrimientos, luchas, estudio, pruebas y dolor, es también un número de reflexión, consejo, comprensión y análisis, que nos ofrece la oportunidad de hacernos pacientes, pasivos, enérgicos, justos y rectos.

 

El Arcano 8, La Justicia

 

En la lámina de este Arcano aparecen varios dibujos muy significativos.

En la parte inferior, aparecen las aguas de la vida con la serpiente mordiéndose la cola, formando el signo de la Madre Cósmica, el infinito (0, cero).

En la parte media, una mujer se encuentra arrodillada sobre un túmulo de 3 escalones representando el arcano A.Z.F. (Agua más Fuego igual a Conciencia). La mujer sostiene la espada de poder hacia arriba con la mano izquierda y con la otra mano equilibra una balanza, señalando el equilibrio que debe existir entre mente, corazón y sexo.

En la parte superior aparece Ra, éste es otro símbolo de Ra aparte del de las alas.

El Arcano 8 es el Juicio, se le representa con una espada que corresponde a lo esotérico. Esto quiere decir que debemos tomar nuestra espada en una mano y la balanza en la otra y equilibrar el estudio y la práctica. La espada es nuestra propia médula espinal y la balanza es la energía del Tercer Logos. El fiel de la balanza es la voluntad soberana que lleva a la acción. Sin esa fuerza no tenemos espada, y sin la espada estamos desarmados.

El 8 nos habla de este trabajo. En la espina dorsal, las fuerzas vitales circulan entrecruzándose en forma de un ocho. El ascenso milagroso de la energía seminal hasta el cerebro, se hace posible gracias a cierto par de cordones nerviosos que en forma de ocho se desenvuelven a derecha e izquierda de la espina dorsal. Estos son los dos testigos del Apocalipsis. Los dos testigos enroscados formando el santo ocho en la espina dorsal forman el Caduceo de Mercurio.

En la filosofía china este par de cordones son conocidos con los clásicos nombres del Yin y del Yang, siendo el Tao el sendero del medio, el canal medular, la vía secreta por donde asciende la serpiente Kundalini.

El mago blanco hace subir la energía por entre los cordones simpáticos de la médula espinal. El ocho horizontal o signo del infinito significa trabajar en la novena esfera. Los dos testigos ascienden alternativamente de izquierda a derecha hasta formar un nudo maravilloso en el espacio comprendido entre las dos cejas. Luego prosigue por las fosas nasales. Por este par de cordones simpáticos ascienden hasta el cerebro los átomos solares y lunares de nuestro sistema seminal. Cuando los átomos solares y lunares hacen contacto con el coxis despierta el Kundalini inevitablemente.

 

La Madre Divina se manifiesta a través del Santo Ocho o Caduceo de Mercurio, que representa la espina dorsal, la energía Kundalini.

El Arcano 8 del Tarot es una mujer con una espada en la mano, ante la Balanza de la Justicia Cósmica. Realmente sólo ella puede entregarle la espada al mago; sin la mujer ningún Iniciado logra recibir la Espada o Fuego del Kundalini, el Fuego del Espíritu Santo.

Es necesario equilibrar las fuerzas, es necesario y urgente santificarnos absolutamente y practicar el Arcano A.Z.F., las fuerzas del hombre y la mujer se equilibran en el Amor y en la Sabiduría.

El equilibrio de la balanza del Arcano 8 nos enseña la Justicia y Rectitud que deben regir en nuestros pensamientos, palabras y obras; con Rectitud debe vivir el hombre.

El Arcano 8 considerado detenidamente significa la Vigilancia, la Justicia; la Espada hacia arriba significa la Rectitud, necesitamos ser rectos de pensamientos, de nuestras palabras y de nuestras obras. La mano izquierda de la mujer sostiene la Balanza de la Equidad, Equilibrio, Precisión; eso representa la Balanza de la Justicia.

Pero antes debemos haber adquirido las cualidades y capacidades del Arcano 7, el auto-dominio y el control de las pasiones, indispensables para el Magisterio; tiene uno que aprender a dominarse a sí mismo para llegar algún día a la Maestría, al Magisterio del Fuego.

Así como el Arcano Nº. 7, el Triunfo, se logra por el auto-dominio del Carro de la Vida, dominándose a sí mismo, sabiendo manejar la propia vida, o sea dirigiendo inteligentemente el Carro de la Vida, así también el Arcano 8 representa la Rectitud, Justicia, Firmeza, Equilibrio; la Firmeza, la Espada; el Equilibrio, la Balanza. Esa Firmeza debe convertirse en el eje mismo de la vida, en el punto central de gravitación de la vida y de nuestra existencia.

 

El centro de la Tierra

 

La capa de la superficie es una corteza de cincuenta a sesenta kilómetros de profundidad. Debajo de esta formidable corteza sobre la cual se ha desarrollado toda la historia de la humanidad, existe otra capa de 3.500 metros de espesor, compuesta de magnesio, oxígeno y silicio combinados en otra forma de roca sólida. Nada por ahora pueden saber los científicos sobre el núcleo de la tierra, tan solo opinan que su densidad y temperatura son muy elevadas y que, aproximadamente, mide 6.500 kilómetros de diámetro.

Esotéricamente, el núcleo de la tierra tiene en sí mismo tres aspectos. Primero: físico. Segundo: regiones de ultravioleta (Dimensiones Superiores de la Naturaleza). Tercero: regiones del infrarrojo (Dimensiones Inferiores de la Naturaleza).

Antiguas tradiciones sitúan en el corazón de la tierra la silla de Satán y el Templo del Genio de la Tierra, los ángeles y los demonios en eterna batalla y el símbolo del infinito.

Desde el punto de vista esotérico, es necesario saber que el símbolo sagrado del infinito se encuentra en el corazón de la tierra, en su núcleo viviente y tiene forma de un ocho colocado en forma horizontal. En el noveno estrato se encuentra el Santo Ocho. La Tierra tiene nueve estratos y en el noveno está el laboratorio del Tercer Logos. Realmente el noveno estrato de la Tierra está en todo el centro de la masa planetaria. Allí está el Santo Ocho. Este es el divino símbolo del infinito. En este símbolo se hallan representados el cerebro, corazón y sexo del genio planetario, Changam. El centro del Santo Ocho corresponde al corazón, y los extremos superior e inferior, al cerebro y sexo respectivamente.

Todos los seres organizados que viven sobre la superficie de la tierra, están estructurados de acuerdo con este símbolo. La lucha es terrible. Cerebro contra sexo. Sexo contra cerebro, y lo que es más terrible, y lo que es más grave y doloroso, es aquello de corazón contra corazón.

Los grandes Iniciados dicen que este símbolo está elaborado en oro puro y que se encuentra exactamente en el centro de la tierra, en la novena esfera. Realmente, dentro de la tierra viviente existen los mayores esplendores y las tinieblas más espesas. La novena esfera, en el centro de la tierra y en el hombre, es el campo de batalla entre los poderes de la luz y los poderes de las tinieblas. El Arcano A.Z.F. es la llave que nos permite abrir la novena puerta.

 

La Sagrada Orden del Tíbet

 

Es urgente comprender que en las Dimensiones Superiores de la Naturaleza, sumergidas bajo la epidermis de la tierra, existe, por ley de antítesis, un Noveno Círculo de Gloria, donde los Iniciados de la Fraternidad Universal Blanca pueden ver en forma concreta, trazado el signo del infinito, el Santo Ocho, colocado éste horizontalmente. Quienes han estudiado la Kábala esotérica conocen muy bien el significado íntimo de esta mágica figura.

Mediante el Santo Ocho –signo sagrado del infinito–, cualquier chela, a condición de una conducta recta, puede ponerse en contacto directo con esta organización secreta.

El Santo Ocho trazado horizontalmente, es fuera de toda duda, una viviente clepsidra.

Si se considera íntimamente la extraordinaria formación de este maravilloso signo, resalta a todas luces la continuidad de un mismo trazo, que cierra un doble circuito en el primer rasgo, mientras en el segundo sólo cierra uno, desviándose en el otro para proyectarse hacia afuera después de cortar el signo en el punto mismo de su cruzamiento central.

Uno cierra y el otro abre. Es, pues, esta llave la requerida para abrir todos las puertas y cortar todas las corrientes formadas por la energía atómica, desde la que hemos imaginado y depositado en el fondo de la conciencia, hasta la originaria de todas, la cual circula en la misma forma, en el centro vital de la novena esfera.

Salvar con estos recursos los lances de la experiencia astral y obtener una salida auto-consciente y rápida, es, entre otras, una razón más que suficiente para que la Orden Sagrada del Tíbet pueda enfatizar su lema: "Nada resiste a nuestro Poder".

De acuerdo con la descripción anterior se insinúa el siguiente ejercicio y orientaciones:

1.- Quietud y silencio mental.

2.- Imaginar vivamente el Santo Ocho.

3.- Meditar profundamente en la Orden Sagrada del Tíbet.

4.- Tal signo, junta o separa todos los elementos regidos por la energía atómica, si se traza con los dedos medio, índice y pulgar de la mano derecha, sobre la superficie del plexo cardíaco.

Amad el Santo Ocho, veneradlo, concentraos hondamente en él. Dicho número viene a ser así un claro emblema de aquel Mercurio Filosófico –verdadera encarnación de Hermes- con el cual el Iniciado debe trabajar en el Magisterio del Fuego.

Meditad en el signo sagrado del infinito, perfecta representación del nexo viviente que enlaza sabiamente los dos mundos -divino y material-, que manan respectivamente de las aguas de arriba y de las de abajo, del espacio producido en la segunda fase de la creación, y que por último se unen en el foco central interno de la conciencia individual, como vehículo, canal y medio de expresión del uno en el otro.

Concentraos profundamente en el santo símbolo, en el ocho inefable, en esa doble corriente de fuego y agua que se entrecruza sabiamente en la novena esfera, dentro en las entrañas vivientes de la tierra.

Que haya profundidad en vuestra concentración. Meditad en la Orden Sagrada del Tíbet.

Evocad esos ocho Kabires o Kabirim del signo del infinito. Son, pues, estos ocho hermanos los Rectores de la Naturaleza, los generadores de los fenómenos vitales, los reguladores de todas las actividades fundamentales del organismo planetario en que vivimos.

Meditad y orad; permaneced alertas y vigilantes como el vigía en época de guerra, y no caigáis en tentación.

Sed íntegros, unitotales, receptivos. Una noche cualquiera, no importa cuál, seréis llamados desde el Templo de los Himalayas. Pedid y se os dará, golpead y se os abrirá.

Que el Santo Ocho inefable y terriblemente divino, se sumerja como un bálsamo precioso dentro de vuestro dolorido corazón y que los ocho Kabires guíen vuestros pasos hacia la Orden Sagrada del Tíbet.


El mito de la caverna y la relación con los estados de conciencia

 

No creáis en nada simplemente porque os lo diga la tradición, ni siquiera aunque muchas generaciones de personas nacidas en muchos lugares hayan creído en ello durante muchos siglos. No creáis en nada por el simple hecho de que muchos lo crean o finjan que lo creen. No creáis en nada sólo porque así lo hayan creído los sabios en otras épocas. No creáis en lo que vuestra imaginación os propone cayendo en la trampa de pensar que Dios [¿los Dioses?] os inspira. No creáis en lo que dicen las sagradas escrituras sólo porque ellas lo digan. No creáis a los sacerdotes ni a ningún otro ser humano. Creed únicamente en lo que vosotros mismos habéis experimentado, verificado y aceptado después de someterlo al dictamen de la razón y a la voz de la conciencia."


(Buda)

El mito de la caverna (República, VII)

 

I – Y a continuación -seguí-, compara con la siguiente escena el estado en que, con respecto a la educación o a la falta de ella, se halla nuestra naturaleza.

Imagina una especie de cavernosa vivienda subterránea provista de una larga entrada, abierta a la luz, que se extiende a lo ancho de toda la caverna, y unos hombres que están en ella desde niños, atados por las piernas y el cuello, de modo que tengan que estarse quietos y mirar únicamente hacia adelante, pues las ligaduras les impiden volver la cabeza; detrás de ellos, la luz de un fuego que arde algo lejos y en plano superior, y entre el fuego y los encadenados, un camino situado en alto, a lo largo del cual suponte que ha sido construido un tabiquillo parecido a las mamparas que se alzan entre los titiriteros y el público, por encima de las cuales exhiben aquellos sus maravillas.

– Ya lo veo-dijo.

– Pues bien, ve ahora, a lo largo de esa paredilla, unos hombres que transportan toda clase de objetos, cuya altura sobrepasa la de la pared, y estatuas de hombres o animales hechas de piedra y de madera y de toda clase de materias; entre estos portadores habrá, como es natural, unos que vayan hablando y otros que estén callados.

– ¡Qué extraña escena describes -dijo- y qué extraños prisioneros!

– Iguales que nosotros-dije-, porque en primer lugar, ¿crees que los que están así han visto otra cosa de sí mismos o de sus compañeros sino las sombras proyectadas por el fuego sobre la parte de la caverna que está frente a ellos?

– ¿Cómo–dijo-, si durante toda su vida han sido obligados a mantener inmóviles las cabezas?

– ¿Y de los objetos transportados? ¿No habrán visto lo mismo?

– ¿Qué otra cosa van a ver?

– Y si pudieran hablar los unos con los otros, ¿no piensas que creerían estar refiriéndose a aquellas sombras que veían pasar ante ellos?

– Forzosamente.

– ¿Y si la prisión tuviese un eco que viniera de la parte de enfrente? ¿Piensas que, cada vez que hablara alguno de los que pasaban, creerían ellos que lo que hablaba era otra cosa sino la sombra que veían pasar?

– No, ¡por Zeus!- dijo.

– Entonces no hay duda-dije yo-de que los tales no tendrán por real ninguna otra cosa más que las sombras de los objetos fabricados.

– Es enteramente forzoso-dijo.

– Examina, pues -dije-, qué pasaría si fueran liberados de sus cadenas y curados de su ignorancia, y si, conforme a naturaleza, les ocurriera lo siguiente. Cuando uno de ellos fuera desatado y obligado a levantarse súbitamente y a volver el cuello y a andar y a mirar a la luz, y cuando, al hacer todo esto, sintiera dolor y, por causa de las chiribitas, no fuera capaz de ver aquellos objetos cuyas sombras veía antes, ¿qué crees que contestaría si le dijera d alguien que antes no veía más que sombras inanes y que es ahora cuando, hallándose más cerca de la realidad y vuelto de cara a objetos más reales, goza de una visión más verdadera, y si fuera mostrándole los objetos que pasan y obligándole a contestar a sus preguntas acerca de qué es cada uno de ellos? ¿No crees que estaría perplejo y que lo que antes había contemplado le parecería más verdadero que lo que entonces se le mostraba?

– Mucho más-dijo.

II. -Y si se le obligara a fijar su vista en la luz misma, ¿no crees que le dolerían los ojos y que se escaparía, volviéndose hacia aquellos objetos que puede contemplar, y que consideraría qué éstos, son realmente más claros que los que le muestra .?

– Así es -dijo.

– Y si se lo llevaran de allí a la fuerza–dije-, obligándole a recorrer la áspera y escarpada subida, y no le dejaran antes de haberle arrastrado hasta la luz del sol, ¿no crees que sufriría y llevaría a mal el ser arrastrado, y que, una vez llegado a la luz, tendría los ojos tan llenos de ella que no sería capaz de ver ni una sola de las cosas a las que ahora llamamos verdaderas?

– No, no sería capaz -dijo-, al menos por el momento.

– Necesitaría acostumbrarse, creo yo, para poder llegar a ver las cosas de arriba. Lo que vería más fácilmente serían, ante todo, las sombras; luego, las imágenes de hombres y de otros objetos reflejados en las aguas, y más tarde, los objetos mismos. Y después de esto le sería más fácil el contemplar de noche las cosas del cielo y el cielo mismo, fijando su vista en la luz de las estrellas y la luna, que el ver de día el sol y lo que le es propio.

– ¿Cómo no?

– Y por último, creo yo, sería el sol, pero no sus imágenes reflejadas en las aguas ni en otro lugar ajeno a él, sino el propio sol en su propio dominio y tal cual es en sí mismo, lo que. él estaría en condiciones de mirar y contemplar.

– Necesariamente -dijo.

– Y después de esto, colegiría ya con respecto al sol que es él quien produce las estaciones y los años y gobierna todo lo de la región visible, y que es, en cierto modo, el autor de todas aquellas cosas que ellos veían.

– Es evidente -dijo- que después de aquello vendría a pensar en eso otro.

– ¿Y qué? Cuando se acordara de su anterior habitación y de la ciencia de allí y de sus antiguos compañeros de cárcel, ¿no crees que se consideraría feliz por haber cambiado y que les compadecería a ellos?

– Efectivamente.

– Y si hubiese habido entre ellos algunos honores o alabanzas o recompensas que concedieran los unos a aquellos otros que, por discernir con mayor penetración las sombras que pasaban y acordarse mejor de cuáles de entre ellas eran las que solían pasar delante o detrás o junto con otras, fuesen más capaces que nadie de profetizar, basados en ello, lo que iba a suceder, ¿crees que sentiría aquél nostalgia de estas cosas o que envidiaría a quienes gozaran de honores y poderes entre aquellos, o bien que le ocurriría lo de Homero, es decir, que preferiría decididamente "trabajar la tierra al servicio de otro hombre sin patrimonio" o sufrir cualquier otro destino antes que vivir en aquel mundo de lo opinable?

– Eso es lo que creo yo -dijo -: que preferiría cualquier otro destino antes que aquella vida.

– Ahora fíjate en esto -dije-: si, vuelto el tal allá abajo, ocupase de nuevo el mismo asiento, ¿no crees que se le llenarían los ojos de tinieblas, como a quien deja súbitamente la luz del sol?

– Ciertamente -dijo.

– Y si tuviese que competir de nuevo con los que habían permanecido constantemente encadenados, opinando acerca de las sombras aquellas que, por no habérsele asentado todavía los ojos, ve con dificultad -y no sería muy corto el tiempo que necesitara para acostumbrarse-, ¿no daría que reír y no se diría de él que, por haber subido arriba, ha vuelto con los ojos estropeados, y que no vale la pena ni aun de intentar una semejante ascensión? ¿Y no matarían; si encontraban manera de echarle mano y matarle, a quien intentara desatarles y hacerles subir?.

– Claro que sí -dijo.

III. -Pues bien -dije-, esta imagen hay que aplicarla toda ella, ¡oh amigo Glaucón!, a lo que se ha dicho antes; hay que comparar la región revelada por medio de la vista con la vivienda-prisión, y la luz del fuego que hay en ella, con el poder del. sol. En cuanto a la subida al mundo de arriba y a la contemplación de las cosas de éste, si las comparas con la ascensión del alma hasta la. región inteligible no errarás con respecto a mi vislumbre, que es lo que tú deseas conocer, y que sólo la divinidad sabe si por acaso está en lo cierto. En fin, he aquí lo que a mí me parece: en el mundo inteligible lo último que se percibe, y con trabajo, es la idea del bien, pero, una vez percibida, hay que colegir que ella es la causa de todo lo recto y lo bello que hay en todas las cosas; que, mientras en el mundo visible ha engendrado la luz y al soberano de ésta, en el inteligible es ella la soberana y productora de verdad y conocimiento, y que tiene por fuerza que verla quien quiera proceder sabiamente en su vida privada o pública.

– También yo estoy de acuerdo -dijo-, en el grado en que puedo estarlo.

Según la versión de J.M. Pabón y M. Fernández Galiano, Instituto de Estudios Políticos, Madrid, 1981 (3ª edición)

 

Cuatro estados de conciencia

 

Existen cuatro estados de Conciencia posibles para el hombre: el Sueño, la Vigilia, la Auto-Conciencia y la Conciencia Objetiva.

Imaginad por un momento, querido lector, una casa con cuatro pisos, el pobre animal intelectual equivocadamente llamado hombre, vive normalmente en los dos pisos de abajo, pero jamás en la vida usa los dos pisos superiores.

El animal intelectual divide su vida dolorosa y miserable entre el sueño común y corriente y el mal llamado estado de vigilia, que es, por desgracia, otra forma de sueño.

Mientras el cuerpo físico duerme en la cama, el Ego envuelto en sus cuerpos lunares anda con la Conciencia dormida como un sonámbulo moviéndose libremente por la región molecular.

El Ego en la región molecular proyecta sus sueños y vive en ellos; no existe lógica alguna en sus sueños, continuidad, causas, efectos, todas las funciones psíquicas trabajan sin dirección alguna y aparecen y desaparecen imágenes subjetivas, escenas incoherentes, vagas, imprecisas, etc.

Cuando el Ego envuelto en sus cuerpos lunares regresa al cuerpo físico, viene entonces el segundo estado de Conciencia, llamado estado de vigilia, que en el fondo no es otra cosa sino otra forma de sueño.

Al regresar el Ego a su cuerpo físico, los sueños continúan en el interior, el llamado estado de vigilia es realmente el soñar despierto.

Al salir el sol, las estrellas se ocultan, pero no dejan de existir; así son los sueños en el estado de vigilia, ellos continúan secretamente, no dejan de existir.

Esto significa que el animal intelectual equivocadamente llamado hombre, sólo vive en el mundo de los sueños; con justa razón dijo el poeta que la vida es sueño.

El animal racional maneja carros soñando, trabaja en la oficina, en la fábrica, en el campo, etc., soñando, se enamora en sueños, se casa en sueños; rara, muy rara vez en la vida, está despierto, vive en un mundo de sueños y cree firmemente que está despierto.

Ante todo, es necesario comprender que se está dormido, sólo cuando alguien se da cuenta cabal de que está dormido, entra realmente en el camino del despertar.

Quien llega a despertar, se hace entonces auto-conciente, adquiere Conciencia de sí mismo.

El error más grave de muchos seudo-esoteristas y seudo-ocultistas ignorantes, es el de presumir de auto-conscientes y creer además que todo el mundo está despierto, que todas las gentes poseen auto-conciencia.

Si todas las gentes tuvieran la Conciencia despierta, la tierra sería un paraíso, no habría guerras, no existiría lo mío ni lo tuyo, todo sería de todos, viviríamos en una edad de oro. Cuando uno despierta Conciencia, cuando se hace auto-consciente, cuando adquiere Conciencia de sí mismo, entonces es cuando realmente viene a conocer la Verdad sobre sí mismo.

Antes de alcanzar el tercer estado de Conciencia, (la Auto-Conciencia), uno realmente no se conoce a sí mismo, aun cuando crea que él mismo se conoce. Es indispensable adquirir el tercer estado de conciencia, subir al tercer piso de la casa, antes de tener derecho a pasar al cuarto piso.

El cuarto estado de conciencia, el cuarto piso de la casa, es realmente formidable. Sólo quien llega a la Conciencia Objetiva, al cuarto estado, puede estudiar las cosas en sí mismas, el mundo tal cual es.

Quien llega al cuarto piso de la casa, es fuera de toda duda un iluminado, conoce por experiencia directa los misterios de la vida y de la muerte, posee la sabiduría, su sentido espacial está plenamente desarrollado.

Durante el sueño profundo podemos tener destellos del estado de vigilia, durante el estado de vigilia podemos tener destellos de Auto-Conciencia, durante el estado de Auto-Conciencia podemos tener destellos de Conciencia Objetiva.

La identificaron y la fascinación conducen al sueño de la Conciencia. Ejemplo: vais muy tranquilos por la calle, os encontráis de pronto con una manifestación pública, vociferan las multitudes, hablan los líderes del pueblo, ondean al aire las banderas, las gentes parecen como locas, todos hablan, todos gritan.

Aquella manifestación pública está muy interesante, ya vosotros os olvidásteis de todo lo que teníais que hacer, os identificáis con las multitudes, las palabras de los oradores os convencen.

Tan interesante está la manifestación publica que ya os habéis olvidado de sí mismos, os habéis identificado con aquella manifestación callejera, que ya no pensáis en otra cosa, estáis fascinados, ahora estáis fascinados, ahora caéis en el sueño de la Conciencia, mezclados con las multitudes que gritan, vosotros también gritáis y hasta lanzáis piedras e insultos, estáis soñando a lo lindo, ya no sabéis quién sois, se os ha olvidado todo.

Vamos ahora a poneros otro ejemplo más sencillo, estáis en la sala de vuestra casa sentados ante la pantalla de televisión, aparecen escenas de vaqueros, hay balaceras, dramas de enamorados, etc., etc.

La película resulta muy interesante, ha llamado totalmente vuestra atención, ya os habéis olvidado tanto de sí mismos que hasta gritáis entusiasmados, estáis identificados con los vaqueros, con los balazos, con la pareja de enamorados.

La fascinación es ahora terrible, ya ni remotamente os acordáis de sí mismos, habéis entrado en un sueño muy profundo, en esos momentos sólo queréis ver el triunfo del héroe de la película, os alegráis con él, os preocupa la suerte que pueda correr.
Son millares y millones las circunstancias que producen identificación, fascinación y sueño. Las gentes se identifican con las personas, las cosas, las ideas y a todo género de identificación le sigue la fascinación y el sueño. Las gentes manejan carros soñando y también matan a los peatones que van soñando por las calles, absortos en sus pensamientos.

Durante las horas de reposo, el cuerpo físico, el Ego se sale del cuerpo físico y se lleva sus sueños a donde quiera que va. Al volver al cuerpo físico, al entrar nuevamente al estado de vigilia, continúa con sus mismos sueños y así pasa toda su vida, soñando.

Las personas que mueren dejan de existir, pero el Ego, el "yo", continúa en las regiones suprasensibles más allá de la muerte. A la hora de la muerte, el Ego se lleva sus sueños, su mundanalidad y vive en el mundo de los muertos con sus sueños, continúa, con la Conciencia dormida, ambula como un sonámbulo, dormido, inconsciente.

Quien quiera despertar Conciencia debe trabajar aquí y ahora. Tenemos la Conciencia encarnada y por ello debemos trabajarla aquí y ahora, quien despierta Conciencia aquí en este mundo, despierta en todos los mundos.

Quien despierta Conciencia en este mundo tridimensional, despierta en las dimensiones cuarta, quinta, sexta y séptima. Los cuatro evangelios insisten en la necesidad de despertar, despertar aquí y ahora, pero las gentes no entienden.

Las gentes duermen profundamente, pero creen que están despiertas, cuando alguien acepta que está dormido, es señal clara de que ya comienza a despertar. Es muy difícil hacerle comprender a otras personas que tienen la Conciencia dormida, las gentes no aceptan jamás la tremenda verdad de que están dormidas.

Quien quiera despertar Conciencia debe practicar de momento en momento la "íntima recordación de sí mismo". Esto de estarse recordando a sí mismo de momento en momento es de hecho un trabajo intensivo. Basta un instante de olvido, para comenzar a soñar a lo lindo.

Necesitamos con urgencia estar vigilando todos nuestros pensamientos, sentimientos, deseos, emociones, hábitos, instintos, impulsos sexuales, etc.

Todo pensamiento, toda emoción, todo movimiento, todo acto instintivo, todo impulso sexual, deben ser auto-observados inmediatamente conforme van surgiendo en nuestra psiquis, cualquier descuido en la atención es suficiente como para caer en el sueño de la Conciencia.

Muchas veces vais por la calle absortos en vuestros pensamientos, identificados con esos pensamientos, fascinados, soñando a lo lindo, de pronto pasa un amigo junto a vosotros, os saluda, no le contestáis el saludo porque no le veis, estáis soñando, el amigo se enoja supone que vosotros sois gentes sin educación o que posiblemente estáis enojados, el amigo también va soñando, si estuviera despierto no se haría a sí mismo semejante conjetura, se daría cuenta de inmediato que vosotros vais dormidos.

Vais en un vehículo de transporte de la ciudad, tenéis que bajaros en determinada calle, pero vais identificados, fascinados, soñando a lo lindo con un negocio en vuestra mente, o con un recuerdo, o con un afecto, de pronto os habéis dado cuenta de que os habéis pasado de calle, hacéis detener el vehículo y luego a regresar a pie unas cuantas calles.

Son muchas las veces en que os equivocáis y golpeáis donde no debéis golpear, porque estáis dormidos. Es muy difícil mantenerse despierto de momento en momento, pero es indispensable. Cuando aprendemos a vivir despiertos de momento en momento, entonces dejamos de soñar aquí y fuera del cuerpo físico.

Cuando uno aprende a vivir despierto, de momento deja de soñar aquí y en los mundos superiores. Es necesario saber que el Ego, "yo", en vuelto en sus cuerpos lunares, se sale del cuerpo físico cuando el cuerpo duerme, desgraciadamente el Ego vive dormido en los mundos superiores.

Dentro de los cuerpos lunares existe además del Ego, eso que se llama esencia, alma, fracción de alma, Conciencia. Es a esa Conciencia a la que debemos despertar aquí y ahora. Aquí en este mundo tenemos la Conciencia, aquí debemos despertarla si es de verdad que queremos dejar de soñar y vivir conscientes en los mundos superiores.

La persona consciente no tiene problemas de desdoblamiento, el problema de aprender a desdoblarse a voluntad es tan solo para los dormidos. La persona despierta ni siquiera se preocupa por aprender a desdoblarse, vive consciente en los mundos superiores mientras su cuerpo físico duerme en la cama.

La persona ya no sueña, durante el reposo del cuerpo vive en esas regiones donde la gente anda soñando, pero con la Conciencia despierta. La persona despierta está en contacto con la Logia Blanca, visita los templos de la Gran Fraternidad Universal Blanca, se entrevista con su Guru-Deva, mientras su cuerpo duerme.

La íntima recordación de sí mismo de momento en momento, desarrolla el sentido espacial y entonces hasta podemos ver los sueños de las gentes que andan por las calles.

El sentido espacial incluye en sí mismo vista, oído, olfato, gusto, tacto, etc. El sentido espacial es el funcionalismo de la Conciencia despierta.

Los chacras, de los cuales habla la literatura ocultista, con relación al sentido espacial, son lo que la llama de un cerillo, con relación al Sol. Si bien la íntima recordación de sí mismo de momento en momento es fundamental para despertar Conciencia, no lo es menos aprender a manejar la atención.

Los estudiantes gnósticos deben aprender a dividir la atención en tres partes: Sujeto, Objeto, Lugar.

Sujeto, no caer en el olvido de sí mismo ante ninguna representación.

Objeto, observar en detalle toda cosa, toda representación, todo hecho, todo suceso por insignificante que éste parezca, sin el auto-olvido de sí mismo.

Lugar, observación rigurosa del lugar donde nos hallemos, preguntándose a sí mismo: ¿Qué lugar es éste? ¿Por qué estoy aquí?

Dentro de este factor lugar, debemos incluir la cuestión dimensional, pues podría darse el caso de encontrarse realmente en la cuarta o en la quinta dimensión de la naturaleza durante el momento de observación.

Recordemos que la naturaleza tiene siete dimensiones, dentro del mundo tridimensional reina la ley de gravedad, dentro de las dimensiones superiores de la naturaleza, existe la ley de la levitación. Al observar un lugar, no debemos olvidar jamás la cuestión de las siete dimensiones de la naturaleza, conviene entonces preguntarse a sí mismos: ¿En qué dimensión estoy? y luego es necesario, a modo de verificación, dar un saltito lo más largo posible con la intención de flotar en el ambiente circundante.

Es lógico que si flotamos es porque nos encontramos fuera del cuerpo físico, no debemos olvidar jamás que cuando el cuerpo físico duerme, el Ego con los cuerpos lunares y la esencia adentro, ambulan inconscientes como un sonámbulo en el mundo molecular.

La división de la atención entre Sujeto, Objeto, Lugar, conduce al despertar de la Conciencia. Muchos estudiantes gnósticos, después de acostumbrarse a este ejercicio en esta división de la atención, en tres partes, a estas preguntas, a este saltito, etc., durante el estado de vigilia, de momento en momento, resultaron practicando el mismo ejercicio durante el sueño del cuerpo físico, cuando realmente estaban en los mundos superiores y al dar el famoso saltito experimental, flotaron deliciosamente en el ambiente circundante; entonces despertaron Conciencia entonces recordaron que el cuerpo físico había quedado dormido entre la cama y llenos de gozo pudieron dedicarse al estudio de los misterios de la vida y de la muerte, en las dimensiones superiores.
Es apenas lógico decir que un ejercicio que se practica de momento en momento diariamente, que se convierte en un hábito, en una costumbre, se graba tanto en las distintas zonas de la mente, que después se repite automáticamente durante el sueño, cuando realmente estamos fuera del cuerpo físico, y el resultado es el despertar de la Conciencia.

Relación entre la caverna y los cuatro estados de conciencia

El Ser humano se encuentra en tinieblas. El incosciente (Ego) dentro de cada uno, nos tiene prisioneros de nuestra propia mente (sto se puede ver en los hombres atados de pies, manos y cuellos), nos hacen ver lo que ellos quieren que veamos, y sólo vemos proyecciones de figuras que no son la realidad (se puede ver en los báculos que sostienen las figuras encapuchadas, que representan al ego, el enemigo oculto, que muestran figuras de lo que es la realidad). Más arriba están los chispazos de conciencia que tenemos durante el día (representado por la fogata), pero que no alcanza para que los hombres sentados, se den cuenta que están en tinieblas. Además de que ese 3% de conciencia libre que tenemos, se ve distorsionada por la presencia del ego en nosotros. 

Sólo cuando tenemos la necesidad de cambiar, de detenernos un segundo y inquirir en el interior, de ver qué hay más allá de la mente, nos damos cuenta después, del deplorable estado en el que nos encontramos, que se encuentra nuestra conciencia. (esto se ve en los hombres que logran salirse del agujero de la cueva, pasar a través de lo les dicta el ego, y escalar fuera. Pero obviamente, la luz, es decir la conciencia que adquirimos por un tiempo, al hacer un trabajo interior, es demasiado fuera, porque estuvieron tan acostumbrados a las sombras, que la luz es muy fuerte. Nos confunde, nos deslumbra, xq dentro nuestro existen entidades que nos distorcionan todavía la realidad. Basta con la eliminación del ego, para quedar libres (en el ejemplo de lso hombres que ya están afuera y pueden ver la realidad de las cosas: los jarrones, los árboles y los pájaros, de los que sólo veían antes sombras de las figuras) y así poder reconocer la verdad de las cosas, a la luz de la conciencia despierta o no a través del ego.


Medusa y la novena esfera

 

 
La belleza de Dánae hizo que Polidectes también cayera enamorado de ella. Pensando que el joven Perseo podía ser un estorbo en sus planes intentó librarse de él mediante una estratagema. Esta consistía en hacer creer a todo el mundo que pretendía conquistar a la princesa Hipodamía. Polidectes pidió a los habitantes de la isla que le entregasen un caballo cada uno como presente para poder ofrecer como regalo a la princesa. Al no tener ningún caballo que ofrecerle, Perseo le prometió traerle la cabeza de Medusa, una de las tres Gorgonas que podía convertir en piedra a los hombres sólo con su mirada. Polidectes aceptó satisfecho el ofrecimiento, pensando que la misión era un suicidio y el joven nunca regresaría.

Sin embargo, Zeus decidió ayudar a su hijo por lo que pidió a los dioses Atenea y Hermes que le prestaran su ayuda. Hermes le dio una hoz de acero con la que poder cortar la cabeza de Medusa mientras que Atenea le regaló un brillante escudo y le aconsejó sobre las tareas que tendría que realizar. Con el fin de encontrar el escondite de Medusa, Perseo fue en busca de las Grayas, tres ancianas que sólo tenían un mismo ojo y un mismo diente y que compartían pasándoselos una a la otra. Perseo les arrebató el ojo y el diente, obligándolas a confesar donde estaba situada la residencia de Medusa a cambio de devolvérselos.

En su camino, Perseo se encontró con las náyades, de las que consiguió un zurrón mágico, el casco de Hades, que permitía volver invisible al que lo llevara puesto, y unas sandalias aladas. Con la ayuda de estos objetos logró introducirse en la residencia de las gorgonas. Usando el escudo como espejo logró cortar la cabeza de Medusa sin tener que mirarla. De la sangre de Medusa nació el caballo alado Pegaso y también el gigante Crisaor"

Símbolos;

Dánae: Madre Divina Kundalini.
Polidectes: Rey de la isla de Sérifo (los sephirotes), la Falsa Personalidad.
Hipodamía: La Ilusión samsarica.
Las tres Gorgonas: Los 3 traidores, La Mente (Medusa) El Deseo (Esteno), La Mala Voluntad (Euríale).
Atenea: La Sabiduría del Ser.
Hermes: La Sapiencia, el trabajo Alquímico.
Las Grayas: El pasado, el Presente y el Futuro.
náyades: Elementales de las Aguas, símbolo de la transmutación Alquímica.
b]Hades:[/b] Señor de la Muerte, el trabajo en la Muerte Mística.
Crisaor: El Cristo Intimo.

Parábolas;

"La belleza de Dánae hizo que Polidectes también cayera enamorado de ella." La Falsa Personalidad pretende alcanzar los misterios Cristicos ignorando que solo los iniciados autenticos tienen acceso a ellos.

"Esta consistía en hacer creer a todo el mundo que pretendía conquistar a la princesa Hipodamía". La Falsa Personalidad le hace creer a la persona y a los incautos que realmente esta interesado en la obra del padre, pero es pura ilusión y fantasía.

"Polidectes pidió a los habitantes de la isla que le entregasen un caballo cada uno como presente para poder ofrecer como regalo a la princesa." La Falsa Personalidad siempre exige, es caprichosa, es exigente con los demás y tolerante consigo misma por eso reclama y pide inclusive lo que ella misma no puede comprender.

"Al no tener ningún caballo que ofrecerle, Perseo le prometió traerle la cabeza de Medusa, una de las tres Gorgonas que podía convertir en piedra a los hombres sólo con su mirada." El iniciado que transita por el filo de la navaja demuestra con sus hechos y con su trabajo interno lo que esta haciendo. Y esto solo es posible venciendo para siempre a la Mente Animal. Esta Medusa interior petrifica a todos aquellos que son víctimas de su influencia.

"Polidectes aceptó satisfecho el ofrecimiento, pensando que la misión era un suicidio y el joven nunca regresaría." Nada pueden comprender los tenebrosos y la Falsa Personalidad sobre la obra del Padre porque carecen de FE Solar.

"Sin embargo, Zeus decidió ayudar a su hijo por lo que pidió a los dioses Atenea y Hermes que le prestaran su ayuda." A pesar de todo y de todos, el iniciado recibe siempre el auxilio de su Intimo y a través de la Sabiduría que solo concede el despertar y el trabajo alquímico integrados en la muerte del Yo puede lograr el milagro trascendental de la Auto-decapitación psicológica.

"Hermes le dio una hoz de acero con la que poder cortar la cabeza de Medusa mientras que Atenea le regaló un brillante escudo y le aconsejó sobre las tareas que tendría que realizar." La CASTIDAD le permite al iniciado al practicar el Arcano A.Z.F. ganarse la espada Flamigera, la espada de ls Voluntad CRISTO con la cual podrá triunfar en su obra. Dicha espada esta representando al poder flamigero de la serpiente Mágica Kundalini, la espantosa Vivora Divina. Atenea Minerva le instruye sobre los misterios del Silencio Funeral con el cual podra auto-observarce en el escudo de la clave SOL.

"Con el fin de encontrar el escondite de Medusa, Perseo fue en busca de las Grayas, tres ancianas que sólo tenían un mismo ojo y un mismo diente y que compartían pasándoselos una a la otra." El Iniciado debe hacer trabajos profundos de retrospección y arrepentimiento. El Mismo Ojo es el instante y el mismo diente la Sapiencia del Pecado.

"Perseo les arrebató el ojo y el diente, obligándolas a confesar donde estaba situada la residencia de Medusa a cambio de devolvérselos." El Iniciado cabalgando los tres enigmas del Tiempo extrae la sapiencia del pecado para poder ver con el ojo de la comprensión de fondo donde se encuentra la Mente Animal para aniquilarla.

"En su camino, Perseo se encontró con las náyades, de las que consiguió un zurrón mágico, el casco de Hades, que permitía volver invisible al que lo llevara puesto, y unas sandalias aladas". En el camino angosto y peligroso de la auto-realización intima del Ser el iniciado recibe el auxilio de los valores atómicos transmutados en la forja de los cíclopes. El Zurrón Mágico es el Corazón, de donde emerge la comprensión creadora, el casco de Hades es el NO-PENSAR con el cual se hace invisible para poder auto-conocerse, las sandalias aladas representan el dominio de la naturaleza inferior y los poderes Jinas.

"Con la ayuda de estos objetos logró introducirse en la residencia de las gorgonas. Usando el escudo como espejo logró cortar la cabeza de Medusa sin tener que mirarla." COn la practica de los Tres Factores de la Revolución de la Conciencia ingreso a su propio abismo psicológico para decapitar s propia medusa interior. Sin tener que mirarla representa sin indentificarce con ella; Sin Reprimirla sin Justificarla.

"De la sangre de Medusa nació el caballo alado Pegaso y también el gigante Crisaor" Pegaso son los cuerpos existenciales del Ser, en especial el Cuerpo Astral Solar y el Gigante Crisaor, es su Cristo Intimo, su Alma Humana.

Abraham Castro.

 
 

LA NOVENA ESFERA

La tierra es un organismo maravilloso lleno de intensa vitalidad cósmica. En la superficie de la tierra existen rocas formidables donde habitan dichosos los Gnomos, tierra y arena.

El interior del organismo planetario es desconocido para la ciencia oficial, realmente es muy poco lo que los científicos saben sobre el interior de nuestro mundo.

Se dice que la temperatura va aumentando progresivamente de acuerdo con la profundidad, en proporción de 12 C.

Las ondas producidas por los terremotos dentro del interior del organismo planetario, se comportan como si penetrasen en el elemento líquido, pero como si atravesaran un sólido cuando se propagan más cerca de la superficie.

La capa de la superficie parece ser una corteza de cincuenta a sesenta kilómetros de profundidad. Sobre esta corteza maravillosa se encuentran los minerales, suelos, arena y agua.

Debajo de esta formidable corteza sobre la cual se ha desarrollado toda la historia de la humanidad, existe otra capa de 3.500 metros de espesor, compuesta de magnesio, oxígeno y silicio combinados en otra forma de roca sólida.

Nada por ahora pueden saber los científicos sobre el núcleo de la tierra, ellos tan solo opinan que su densidad y temperatura son muy elevadas y que aproximadamente mide 6.500 kilómetros de diámetro.

Desde el punto de vista esotérico, la tierra tiene nueve estratos y en el noveno se halla el símbolo del infinito.

Es necesario saber que el símbolo sagrado del infinito se encuentra en el corazón de la tierra, en su núcleo viviente y tiene forma de un ocho colocado en forma horizontal.

En el Santo Ocho, en el símbolo del infinito, se halla colocado simbólicamente el cerebro, corazón y sexo del genio de la Tierra.

Los dos círculos opuestos del Santo Ocho, representan el cerebro y el sexo. El centro del Santo Ocho es la sede simbólica del corazón.

La lucha es terrible, cerebro contra sexo, sexo contra cerebro y lo que es más terrible y lo que es más amargo, es aquello de corazón contra corazón.

Todos los seres organizados que viven sobre la superficie de la Tierra, están estructurados de acuerdo con este símbolo.

En el centro del Santo Ocho, existe un átomo central en el cual gravitan las doce esferas de vibración cósmica entre las cuales debe desarrollarse una Humanidad Solar.

Nueve meses permanece el feto dentro del vientre materno y nueve edades son necesarias para que nazca la humanidad planetaria.

La novena esfera es el sexo. En la novena esfera se encuentran el fuego y el agua, origen de mundos, bestias, hombres y Dioses. Toda auténtica iniciación blanca comienza por allí.

En la novena esfera se halla la fragua encendida de Vulcano, allí baja Marte para retemplar su espada y conquistar el corazón de Venus, Hermes para limpiar los establos de Augías y Perseo para cortar la cabeza de la medusa con su espada flamígera.

Desde los antiguos tiempos, el descenso a la novena esfera fue prueba máxima para la suprema dignidad del Hierofante, Buddha, Hermes, Jesús, Krishna, Dante, Zoroastro, Quetzacoalt, Mahoma, Moisés, etc.


Abraxas y el origen de la palabra Abracadabra

 

Texto extraído de ciag-gnosis.org

Fórmula mágica para invocar la ayuda de espíritus benéficos que se supone fue empleada por primera vez en un tratado médico gnóstico Serenas Séptimo Severo. La palabra fue muy utilizada durante la edad media con fines mágicos, Solía escribirse dentro de un triángulo invertido o constituyéndolo ella misma, al escribirse en once renglones con una letra menos en cada uno de ellos. Así:

ABRACADABRA

ABRACADABR

ABRACADAB

ABRACADA

ABRACAD

ABRACA

ABRAC

ABRA

ABR

AB

A

 

Abracadabra y la glándula timo

 

Cuando el ser humano pasa más allá de la madurez sexual, entonces la glándula timo entra en decrepitud. Esto está ya demostrado.

 

La glándula timo está situada en la base misma del cuello.

 

La glándula timo tiene una estructura de forma totalmente irregular.

 

Esta glándula se halla íntimamente relacionada con las glándulas mamarias. Ahora nos explicaremos por qué la leche de la madre resulta totalmente irreemplazable.

 

La glándula timo regula el vitalismo del niño.

 

Los Astrólogos dicen que esta glándula está influenciada por la luna. Los sabios Gnósticos quieren conservar la glándula timo, y no dejarla entrar en decrepitud.

 

Cuando esta glándula está activa el organismo no envejece. Los sabios médicos de la antigüedad decían que la vocal “A” cuando es pronunciada sabiamente tiene el poder de hacer vibrar la glándula Timo. Los viejos médicos de la antigüedad utilizaban aquel sabio mantram tan vulgarizado por las gentes, llamado ABRACADABRA dizque para conservar activa la glándula Timo durante toda la vida. Ellos pronunciaban en los templos paganos cuarenta y nueve veces esa palabra.

  

Dícese que prolongaban el sonido de la vocal “A”.

 

Algunos médicos comienzan a curar con sonidos musicales, es bueno saber que la voz del médico, y cada una de sus palabras es fuente de vida o de muerte para los pacientes.

 

La ciencia endocrinológica debe estudiar las Intimas relaciones que existen entre la música y las glándulas endocrinas. Es mejor investigar, analizar y comprender, que reír de lo que no conocemos.

 

Cuando el niño tiene hambre la madre debe darle el pecho. Las cartillas de maternidad que hacen que el niño padezca de hambre horas enteras, es un crimen, contra la salud pública.

 

Eso de querer el ser humano corregir a la naturaleza es manifiestamente absurdo. Cuando el niño tiene hambre llora, y es un crimen contra la naturaleza negarle el alimento.

 

Otro origen:

Haciendo una investigación sobre la palabra "Abraxas" encontramos que la gran Maestra y esoterista Helena P. Blavatsky nos dice que se trata de una palabra mística que se remonta hasta Basílides, el Pitagórico de Alejandría, en el año 90 después de Cristo. 

Basílides empleaba la voz Abraxas como un nombre de la divinidad; decía que era la divinidad suprema entre las siete principales, y que estaba dotada de 365 virtudes. Esto era algo simbólico y tiene que ver con la numeración griega: 

a = 1 
b = 2
r = 100 
a = 1 
x = 60 
a = 1 
s = 200 

TOTAL 365 

Es decir, que la suma de los valores numéricos que atribuían a cada letra de la palabra Abraxas forma un total de 365, que correspondía a los 365 días del año solar, o lo que es igual un ciclo de "acción divina", el conjunto de las 365 manifestaciones sucesivas atribuidas a Dios en un año. 

Otros autores como C. W. King, autor del libro "Los Gnósticos", considera la palabra Abraxas similar a la hebrea "Shemahamphorasch" que es una palabra sagrada del extenso nombre de Dios. Aunque la gran autoridad masónica Oliver relaciona el nombre de Abraxas con el de Abraham. 

En otras latitudes, también aparece el nombre de Abraxas y se respeta que Abraxas es la copia de las palabras indas "Abhimanin" (el hijo mayor de Brahma) y "Brahma" combinadas. 

Por otro lado, según Leisegang, en su libro "La Gnose", Abraxas se identifica con Mitra; dice que es el mediador entre la humanidad y el único Dios, el sol invencible, que se veneró en la antigüedad por los siglos III-IV. Este Abraxas-Mitra, en su origen persa, es el mediador entre Ahuramazda y Ariman, es decir entre el Bien y el Mal. 

Tampoco podemos olvidar la presencia de Abraxas en la Teurgia; como palabra mágica relacionada con el Abracadabra que proviene de la frase hebrea: "Abreq ad hâbra" que significa: "Envía tu rayo hasta la muerte". A este respecto H. P. Blavatsky nos dice que "Abracadabra" es un término posterior a la voz sagrada de "Abraxas" que, a su vez, deriva de una sagrada y antigua palabra copta o egipcia, la cual era una formula mágica que significaba simbólicamente: "No me dañes", y estaba dirigida a la divinidad. Se escribía en un amuleto o talismán y se llevaba sobre el pecho debajo de la ropa o colgada al cuello. 

Las piedras Abraxas eran usadas por los gnósticos, eran unas gemas que llevaban inscrita esta palabra griega que se usaban como talismán. Los amuletos se convirtieron en un objeto tan común entre los cristianos que en el siglo IV se prohibió tanto su fabricación como su uso, bajo la pena de ser expulsado de la orden sagrada a la que se perteneciera. 

Las gemas Abraxas representaban, generalmente, un cuerpo humano con cabeza de gallo, en una mano llevaba un escudo y en la otra un látigo, y dos serpientes en lugar de piernas. A veces, aparecían otras figuras fantásticas como una cabeza de león, elefante, serpiente, etc. En algunas gemas aparece con las letras I A O que designan a la divinidad. Estas letras, en realidad, están contenidas en la palabra GALLO o GAIO. 

El V. M. Samael Aun Weor nos devela el misterio del Abraxas. Nos explica que aquel que recibe la iniciación venusta encarna a su estrella. Esta estrella crucificada en la cruz es el cristo de los Abraxas. Nos habla también el Maestro del significado de la doble cola de serpiente que forma las patas del gallo solar de los Abraxas. Una es la serpiente ascendente, la serpiente de cobre de Moisés, la otra es la serpiente descendente. Todo el trabajo de la Gran Obra consiste en desprenderse de los anillos encantados de la serpiente seductora; domarla, vencerla, ponerle el pie sobre la cabeza, y levantarla por el canal medular, para abrir las siete iglesias. 

De las dos serpientes que se enroscan en el caduceo de mercurio, en el ser humano normal y corriente, la serpiente derecha asciende, mientras la izquierda desciende hacia los propios infiernos atómicos del hombre, para la satisfacción animal. Antes de que el hombre hubiera salido del Edén las dos serpientes estaban levantadas sobre la vara, como en los ángeles que tienen sus dos polos, masculino y femenino de su fuerza sexual, fluyendo hacia arriba, hacia la cabeza. Actualmente, los seres humanos tienen su energía sexual dividida: mientras la corriente solar masculina positiva asciende, la energía negativa femenina lunar desciende. Hay que levantar el polo negativo de nuestra fuerza creadora. Las dos serpientes deben fluir hacia arriba, hacia la cabeza como los ángeles. 

En el libro "Curso Esotérico de Kábala" del V. M. Samael, en su capítulo VI, podemos leer: 

“La clave se encuentra en la Serpiente, las patas de Gallo de los Abraxas es una doble cola de serpiente. Existe la serpiente tentadora del Edén y la serpiente de cobre de Moisés entrelazadas en el Tau, es decir, en el lingam sexual. la serpiente normalmente está encerrada en el chacra Muladhara (Iglesia de Éfeso). Ella dormita en ese centro coxígeo. La serpiente debe salir de su Iglesia inevitablemente. Si sube por el canal medular, nos convertimos en ángeles, si baja hasta los infiernos atómicos nos convierte en demonios. Ahora comprenderéis porque la serpiente del caduceo es siempre doble, la fuerza sexual es el Hile de los gnósticos." 

En otro fragmento de otro libro dice: 

"El alma se halla entre dos caminos el de la luz o el de las tinieblas y el problema es absolutamente sexual. La clave se encuentra en la serpiente sagrada. El gallo que representa el 1. A. O., el Verbo, la palabra." 

El ABRAXAS de los gnósticos es el INRI de los cristianos, el TAO chino, el ZEN budista… 

Para finalizar con este aspecto haremos mención de un escrito de Carl Gustav Jung, que recopiló de Basilides de Alejandría, y se titulaba "Los siete sermones a los muertos" o "Septem Sermones ad Mortus". Este escrito lo regalaba en ocasiones a sus amigos, pero no permitía que lo publicaran. Jung tomó de los gnósticos el pensamiento en paradojas, y utilizaba terminología gnóstica como la palabra Abraxas para denominar a la divinidad. 

Jung, finalmente, dio su permiso para la publicación de este escrito dentro de su libro de memorias después de dudar y sólo "en aras a la honradez", pero no permitió que se publicara la solución del anagrama que se encuentra al final del séptimo sermón. 

Hemos extraído algunos párrafos de estos siete sermones a los muertos en los que se refiere concretamente al Dios Abraxas. 

Dicen así: 

"Este es un Dios del que vosotros nada sabíais, pues los hombres lo olvidaron. Nosotros lo denominamos por su nombre: ABRAXAS. 

Es todavía más indeterminado que Dios y Diablo. Para diferenciar a Dios de él, llamamos a Dios Helios o Sol. 

Abraxas es acción, frente a él no hay nada sino lo irreal, por ello su naturaleza activa se despliega libre… 

Abraxas está por encima del Sol y por encima del Diablo… 

Si el Pleroma tuviera una esencia, Abraxas seria su manifestación… Es fuerza, duración, trasformación. 

Los muertos avanzaron como niebla a través de los pantanos y gritaron: Háblanos más sobre el supremo Dios. 

Abraxas es el Dios difícilmente reconocible, su poder es el supremo, pues el hombre no lo ve.

Del Sol ve el Summum Bonum, del diablo el lnfinitum Malum, de Abraxas, sin embargo, la Vida indeterminada en todos los aspectos que es la madre del bien y del mal. 

La vida parece ser más pequeña y más débil que el Summum Bonum, razón por la cual resulta difícil pensar que Abraxas supere en poder incluso al sol, que es la fuente iluminante de toda fuerza de vida misma. 

Abraxas es el sol y, a la vez, el abismo eternamente arrollador del Vacío, del Diablo. 

El poder de Abraxas es ambivalente. Vosotros no lo veis pues en nuestros ojos lo opuestamente orientado de este poder deja de ser. 

Lo que Dios Sol dice es vida. 

Lo que dice el Diablo es muerte. 

Abraxas, sin embargo, dice la palabra digna y condenada, que es a la vez vida y muerte. Abraxas produce verdad y mentira, bien y mal, luz y tinieblas en la misma palabra y en el mismo acto. 

Por ello Abraxas es temible. Es soberbio como el león en el instante en que vence a su victima. Es bello como un día de primavera. Es el lleno que se une con el vacío. Es la cópula sagrada, es el amor y su homicidio, es el santo y su traidor. Es la más clara luz del día y la más profunda noche del absurdo. 

Verle significa ceguera, conocerle significa enfermedad, rezarle significa muerte, temerle significa sabiduría, no oponerse a Él significa salvación. 

Dios vive detrás del sol, el Diablo vive detrás de la noche. 

Lo que Dios engendra a partir de la luz, el Diablo lo arrastra a la noche. Pero Abraxas es el mundo, su devenir y dejar de ser mismo. 

A cada ofrenda al Dios Sol el Diablo presenta su maldición. Todo cuanto solicitáis del Dios Sol, produce un acto del Diablo. Todo cuanto creáis con Dios da al Diablo poder de actuación. 

Este es el terrible Abraxas… 

Cuando el gran mundo se torna frío, la estrella ilumina. No hay nada entre el hombre y su Dios, en cuanto al hombre puede separar su mirada del espectáculo llameante de Abraxas… 

Aquí hombre, allí Dios. Aquí debilidad y nadería, allí eterna fuerza creadora. Aquí oscuridad total y frío húmedo, allí sol pleno.

J.A.O.