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Los druidas

 
Los druidas fueron los sacerdotes de los antiguos celtas. Los celtas eran individuos  que se establecieron en parte de la antigua Galia, de las islas británicas y de España.

Cuidaban del culto divino, Desarrollaron un sistema de conocimiento de la personalidad relacionando la posición de las estrellas en la fecha de nacimiento, los árboles eran considerados como sagrados, y por lo tanto tenían alma, identidad y conciencia.

Los druidas conocían a la perfección los secretos de estas criaturas vegetales y se inspiraban en la magia arbolaria estacional para crear un horóscopo que ayudaba al hombre a conocer su carácter.

Creían en la transmigración individual, que  significa pasar una alma de un cuerpo a otro. Consideraban sagrados el roble y el muérdago, que cortaban con una hoz de oro, revestidos de blanco y coronados de hojas de roble. Eran maestros en el esoterismo. Sus casas, según algunas tradiciones, eran toscas chozas en forma de colmenas. Existían entre ellos las sacerdotisas.

Se cree que el célebre Stonehenge, construido probablemente como observatorio astronómico, fue utilizado más tarde como templo druida.

Según el anticuario John Aubrey, nacido en el siglo XVII, las piedras en círculo y demás sitios adyacentes al llamado templo central fueron construidos y utilizados por los míticos druidas.

El profesor de arqueología de la Universidad de Cardiff, R.J. Atkinson, en su obra Stonehenge y monumentos vecinos, nos explica algo que resalta obviamente por su notoriedad: en efecto, los druidas fueron observadores de la Naturaleza, incluyendo la astronomía, pero su localización histórica no parte con total seguridad desde el año cuatro mil antes de Cristo.

Lo cierto es que los historiadores y científicos discrepan en este vital punto que nos remonta a los inicios de Stonehenge, como discrepan también en lo concerniente a los celtíberos fusión entre celtas e íberos que en España dio como resultado un pueblo con peculiaridades propias. Desconcertantes son algunas de las coincidencias que hemos encontrado entre la iconología celtibérica y la simbología (especialmente bafomética) templaria.

Según expone Arnauld de Saint Jacques en su obra Los Templarios y el Evangelio de San Juan, para conocer el verdadero origen del Cristianismo es necesario remontarse en el tiempo y situarse en 7.000 años a.C., cuando los celtas dominaban la mayor parte de Europa.

A causa de persecuciones religiosas, se produjeron con 400 años de intervalo, dos migraciones masivas y a través de diferentes vías: hacia Asia por los Dardanelos y hacia África por Gibraltar. Sería la primera la que tendría como inspirador y conductor a Ram, conocido como Ram el Celta, que significa "carnero" y que está representado en el zodiaco (revelado por el mismo Ram), por el signo de Aries. La prodigiosa epopeya de Ram (Rama en la India), está relatada en el Ramayana, extenso poema hindú y también en el Zend Avesta, de Zoroastro.

Las huellas culturales e iniciáticas de Ram han perdurado en distintos países a pesar del tiempo transcurrido. En el aspecto lingüístico, por ejemplo, tenemos palabras como Irán (I-Ram), Pi-Rámide (potencia paternal de Ram), Ramamah (trueno egipcio), Ramsés, Hi-Ram (Rey de Tiro y arquitecto del Templo de Salomón), el Ramadán de los árabes (gran fiesta de Ram), etc.

Ram era un genio de Luz, un Adepto Implantó los principios sinárquicos en todo el imperio, que vivió en paz y justicia durante más de 3.500 años. Ram había enseñado y promovido el cultivo de la vid, organizó los gremios y las profesiones, abolió la esclavitud y castigó el homicidio.

Dio a la mujer un papel relevante como sacerdotisa del hogar, jamás conocido hasta entonces, pues sabía que el pórtico del Templo ha de sustentarse sobre dos columnas, equiparando su importancia a la del hombre, tanto en los aspectos materiales como en los religiosos y metafísicos. Estableció cuatro grandes fiestas al año coincidentes con el cambio de estaciones…


La mujer y la sacerdotiza

 

Es tan manifiesto el protagonismo femenino a través de todos los tiempos, que los hallazgos arqueológicos  están hoy en día saturados por  innumerables  testimonios depositarios, de dicho protagonismo.      

El análisis somero a que nos invita la antropología gnóstica, quiere, sobre todo, en honor a la verdad, colocar en su lugar a todas éstas figuraciones arcaicas que desde los primeros albores de la humanidad, se han venido expresando de manera reiterada y que puede, en algunos casos  (sobre todo debido al Kali Yuga y a la pérdida de conciencia) darse a interpretaciones erróneas.        

Las diosas que veneraron los hombres cavernícolas y que perduraron hasta los comienzos de la historia (las llamadas figuraciones esteatopigias, esculturillas femeninas con caderas y formas excesivamente prominentes), o las adoradas de todos los pueblos arcaicos, colocadas entre santuarios, (ya fueran rústicos o refinados), entre los ríos, montes, simas, cuevas o tumbas, merecen por su propio lugar, es decir, una atención respetuosa, acorde con su dignidad.         

Una actitud simple o pragmática, podría inducirnos a pensar que ésta figuraciones eran meros amuletos, fetiches o símbolos con los cuales el hombre prehistórico pretendía influir sobre la naturaleza para su beneficio vegetativo, solicitando exclusivamente favores relativos al clima, cultivos, fertilidad o alimentación.     

Pero además de éstas funciones, la Antropología Psicoanalítica Gnóstica explica que “la Diosa Madre” una sus múltiples manifestaciones, ha sido siempre el modelo a seguir de toda mujer, como expresión del Eterno femenino y que se congratula al ver a sus hijas, las sacerdotisas, oficiando en sus templos o santuarios.        

Lamentablemente, hablar de magia y de ritos sagrados en nuestra cultura contemporánea es como diseccionar, sin pudor y sin miedo, un terreno movedizo, es transgredir los misterios no sin cierto aspecto morboso e irrespetuoso.  

Ciertamente: “La ignorancia es atrevida”. Solo una correcta predisposición de humildad y sencillez nos podría dar la clave para adentrarnos en este aprendizaje.

Cabe resaltar que los hallazgos rupestres de figuras y pinturas de féminas desnudas y mostrando su sexo, no es, en modo alguno detonante de ninguna promiscuidad sexual, sino de ingenuidad, sencillez, pureza y castidad. Una verdadera veneración de la materia primordial.

En Mesopotamia, la cultura madre Indo-asiática, las sacerdotisas eran de linaje real, o por lo menos de familias de alto abolengo. Se tenía por un gran honor que la hija del gobernante optase por ser Iniciada en los Misterios. Lo mismo ocurría en Grecia, Egipto, o con las vestales romanas, sin olvidarnos, por supuesto de las ciwalteotl totonacas y otras sacerdotisas prehispánicas. Ellas sabían mantener el secreto del “Velo de Isis” protegiéndolo de la curiosidad de profanos e indignos. Así lo dijo Herodoto: “Guardando de ello el benéfico silencio”.

No todos los ritos eran agrícolas, los había iniciáticos y religiosos. Los aztecas, al igual que otras muchas culturas, poseían un calendario oficial de regulación de lunas y tránsitos cenitales y otro –que no siempre coincidía con el anterior- para otros cultos religiosos. Así trabajaban las sacerdotisas sagradas. Ellas eran libres  en sus funciones y labores, el varón las respetaba sin inmiscuirse en su trabajo.

Si Herodoto se refirió a ellas como las “prostitutas sagradas” fue con el respetuoso objetivo de calificar de algún modo, el trabajo de la transmutación sexual. En los textos sumerios en donde se citan a los “bastones fálicos” se puede apreciar el gran respeto que tenían por ellos. Eran denominados como “la clavija mística que da estabilidad al edificio”.

Casi todas la “korais” griegas que fueron desenterradas de la acrópolis de Atenas, llevaban como atributos, la flor, el fruto o la paloma, además de esa expresión de dignidad que las caracteriza. Tenían inscripciones de sus agradecidos devotos que admitían, haber sido ayudados en su trabajo. Estos símbolos también se dieron en las sacerdotisas iberas.

Existen tres tipos de sexo: el infra-sexo, el sexo-animal y el supra-sexo, ésta era la asignatura estudiada por todas las sacerdotisas de todos los tiempos arcaicos. Los misterios sexuales tienen un carácter sagrado que exige, ante todo una gran castidad (no confundir con celibato). La práctica de la supra-sexualidad que nada tiene que ver con la infra-sexualidad, ni con la sexualidad-animal.

En las fiestas llamadas “Misias”, las sacerdotisas, tras varios días de encierro voluntario en el templo y cuya preparación consistía en ayunos y meditaciones, salían con la sonrisa en los labios, con una sonrisa limpia, de pureza espiritual y de la satisfacción del deber cumplido.

La mujer actual es llamada a ejercer su misión sagrada como sacerdotisa de su hogar, de su mundo y de su entorno. En estos tiempos de crisis, es la mujer, quien debe tomar las riendas de los valores humanos y preservarlos. Ella es la mediadora del cosmos y portadora del espíritu del fuego.

El Venerable Maestro Samael Aun Weor dice que la mujer tiene la santa predestinación de ser madre, para guiarse a sí misma y a su varón en armonía, respeto y libertad. Dice también que debe llevar la antorcha del conocimiento porque gracias a las vibraciones de Urano, disfruta del dominio sobre la biología orgánica del varón:

 “¡Mujer adorable!… tú eres la senda del filo de la navaja; el rocalloso camino que conduce al Nirvana.”, Samael Aun Weor.


“El evangelio de Judas” desde el punto de vista gnóstico

 

EL TESTIMONIO DE JUDAS

 

Como era de esperarse, y como siempre ha sido, la Iglesia Católica ha arremetido duramente contra el Evangelio de Judas, recientemente entregado a la humanidad por la National Geographic Society. Ésta ha sido una constante del Vaticano desde que en el siglo III d.C. se realizó el Concilio de Nicea y, desde entonces, se consideraron como heréticas todas las comunidades critiano-primitivas que en realidad habían sido cofundadoras del Cristianismo como doctrina. Indubitablemente, la mayoría de estas comunidades eran gnósticas y ya en su tiempo (año 180 d.C.) Ireneo, obispo de Lyon en la Galia romana “escribió un tratado titulado Contra las herejía. El libro era un ataque feroz a todos aquellos cuyos puntos de vista sobre Jesús y su mensaje se apartaban de la ortodoxia de la Iglesia”.

La historia sabe muy bien que esos grupos, antes citados, atacados por el obispo de Lyon eran realmente gnósticos y, sabían muy bien que Jesús no había venido para fundar una Iglesia, sino, antes más bien, para entregar una doctrina que definitivamente esclareciera aquello que era realmente indispensable para alcanzar el Reino de los Cielos. Andrew Cockburn, en su reciente artículo titulado “El Evangelio de Judas” y publicado por la prestigiosa revista National Geographic en su edición de mayo del 2006, señala:

Ireneo (obispo de Lyon) tenía un montón de herejías contra las cuales luchar. En los primeros siglos del Cristianismo, lo que para nosotros es la Iglesia, que funcionaba con una jerarquía de sacerdotes y obispos, era sólo uno de los numerosos grupos inspirados en Jesús. El experto en la Biblia Marvin Meyer, de la Universidad Chapman, que ha colaborado en la traducción del Evangelio [de Judas] resume aquella situación como el cristianismo en busca de su estilo. Muchos de esos grupos eran gnósticos, seguidores de la misma línea del cristianismo primitivo recogido en el Evangelio de Judas.

Resulta interesante que nuestro lector conozca algunos pormenores interesantes relacionados con los aportes que los gnósticos hicieron a la figura de Jesús y su credo:

Los Nazarenos eran conocidos como Bautistas, Sabeanos y Cristianos de San Juan. Su creencia era que el Mesías no era el Hijo de Dios, sino sencillamente un profeta que quiso seguir a Juan.

Orígenes, uno de los padres de la Iglesia cristiana (Vol. II, pág. 150), observa que “existen algunos que dicen de Juan que él era el Ungido (Christus)”.

Cuando las concepciones metafísicas de los Gnósticos, que veían en Jesús al Logos y al Ungido, empezaron a ganar terreno, los primitivos Cristianos se separaron de los Nazarenos, los cuales acusaban a Jesús de pervertir las doctrinas de Juan y de cambiar por otro el Bautismo en el Jordán. (Codex Nazaraeus II, pág. 109).

Es un hecho incontrovertible que la Iglesia Católica se afirmó, durante el reinado del emperador Constantino, como Iglesia oficial del Imperio y, obviamente, se llenó de poder religioso y político.

Desde entonces, dicha Iglesia se autoestableció como mediadora entre Dios y los hombres, a tal punto que todos sabemos el dogma que se estableció y, según el cual, nadie puede acercarse a Jesús o a Dios, si no acepta a la Santa Madre Iglesia con toda su burocracia y sus innumerables metidas de pata a través de la historia.

Es un hecho conocido teológicamente que “los gnósticos creían en un principio supremo de bondad, entendida como una mente divina, más allá del universo físico. El ser humano posee una chispa de ese poder divino, pero está aislado de la divinidad por el mundo material que le rodea. Para los gnósticos, un mundo defectuoso, obra de un creador inferior y no del Dios supremo. Mientras que los cristianos como Ireneo sostenían que sólo Jesús, el hijo de Dios, era a la vez humano y divino, los gnósticos creían [y seguimos creyendo] que la gente podía estar conectada con Dios. La salvación se alcanzaba despertando la esencia divina del espíritu humano y conectándola con Dios. Para eso se precisaba la guía de un Maestro, y tal era, según los gnósticos, la función de Cristo. Aquellos que interiorizaban su mensaje eran tan divinos como el propio Cristo”.

Precisamente ese fue y será siempre el error craso cometido por la Iglesia Católica institucionalizada, es decir, no querer mostrar la doctrina de Jesús tal y como él la entregó. Otro gallo nos hubiera cantado a todos los pobladores de este mundo, si en el Concilio de Nicea se hubieran aceptado los otros Evangelios llamados hoy apócrifos. Entonces hubiéramos conocido mucho más a cerca de la doctrina cristiana. Por ejemplo, hubiéramos sabido que Jesús amó a María Magdalena y que, por tanto, nunca fue un hombre con una sexualidad castrada. Hay una incalculable riqueza de datos teológicos en los Evangelios de Tomás, Felipe, Santiago el Mayor, etc., etc.

La historia siempre nos da lecciones y, hoy, para sorpresa de todos, reaparece ante el mundo la figura de Judas rectificada a través de su propio Evangelio. Muy a pesar de que durante siglos la Iglesia Católica nos quiso vender a un Judas traidor, mezquino, insolidario con su Maestro, etc., etc., la verdad ha hecho su aparición y, como dice el proverbio popular, ¡la verdad es como las tempestades, cuando llega causa estragos!

Durante siglos la gnosis siempre afirmó que había sido Judas el discípulo más exaltado de Jesús, a causa de haber aceptado, dentro del drama que Jesús debía representar, el papel de traidor. De allí que en El Evangelio de Judas Jesús el Cristo habla a Judas y, entre otras cosas, le dice: “Tú los superarás a todos, porque tú sacrificarás el cuerpo en el que vivo”. “¡Te maldecirán por esto!”.

El problema ha sido y será siempre que la Iglesia apostólica romana nunca ha querido entender que el drama que representó Jesús fue planificado cuidadosamente por Jesús y sus doce apóstoles, justamente para que quedara constancia histórica de lo que cada persona debe vivir en su vida interior, particular, individual, es decir, reintegrar todas las partes divinas de su propio Ser con la ayuda del Cristo íntimo. La Iglesia vaticana se quedó con la figura histórica del hombre llamado Jesús, pero nunca entendió ni quiere entender que lo importante es la traspolación de lo histórico a la vida íntima de cada cristiano.

Con justa razón, el padre del gnosticismo contemporáneo, Dr. Samael Aun Weor, refiriéndose al drama experimentado por Judas y en correspondencia con las repercusiones espirituales que ese drama conlleva dentro del hombre, expresó en una de sus cátedras en el año 1977 lo siguiente:

Judas, ese Apóstol interior, que es una de las Doce Potencias que en nuestro interior cargamos, una de las doce partes del Ser, está vivamente interesado en la ANIQUILACIÓN BUDISTA, por eso es extraordinario…

No niego la existencia tampoco de aquel apóstol de hace 1977 años, que representara realmente a nuestro Judas Íntimo. Él es una realidad. Él existe. Él es uno de los Grandes, 

 

el más destacado Maestro, el más exaltado adepto que anduvo con Jesús de Nazareth, pero dentro de nosotros hay un Judas Interior, fuera de aquel Judas histórico, realmente hay alguien que personifica a Iscariote, que realmente está interesado en la destrucción del Ego, de cada uno de nos. Judas Iscariote nos enseña, con entera claridad meridiana, LA DOCTRINA DE LA DESINTEGRACIÓN DEL EGO.

JUDAS ISCARIOTE no es, como muchos piensan, un hombre que traicionó a su Maestro. No, él realizó un papel, enseñado por su Maestro, y nada más. El mismo Jesús de Nazareth se lo preparó y Judas lo aprendió de memoria y lo representó a conciencia, públicamente.

La doctrina de Judas indica cómo lograr la eliminación de todos los agregados psíquicos, la MUERTE DEL EGO. Por esa razón Judas se ahorcó, para indicar que el Ego debe reducirse a cenizas.

Judas representó un papel, y nada más; se preparó a conciencia. Para no contradecir en nada las Sagradas Escrituras, lo ensayó varias veces, antes de hacerlo públicamente, como un actor hace su papel y nada más.

Judas era y sigue siendo el discípulo más exaltado de Jesús el Cristo, logró la Cristificación…

Es lamentable que entre los argumentos que se esgrimen contra El Evangelio de Judas (recientemente publicado) se diga que dicho Evangelio no tiene relevancia porque fue escrito hacia el siglo III o IV d.C. Queriéndose decir con esto que no tiene suficiente rigor histórico. Pero ese argumento es tan pobre como aquel otro utilizado por los ateos o escépticos y, según el cual, Jesús nunca existió porque nunca se han encontrado documentos escritos por él mismo que testifiquen su presencia histórica.

Finalizamos estas cuartillas invitando a nuestro amable lector a realizar una investigación profunda en torno a este apasionante tema para que se cumplan las palabras del gran Nazareno que a la letra rezan: “¡Buscad la verdad y ella os hará libres!”…

Artículo escrito por Óscar Uzcategui (Coordinador Internacional de AGEAC). 

 

Comentarios sobre el Evangelio de Judas.

Los estudiantes de Gnosis consideramos que “Todas las religiones son perlas engarzadas en el hilo de oro de la Divinidad” -Samael Aun Weor, estamos convencidos de que existe un conocimiento universal y que este se ha expresado a través de las distintas épocas, y que el contenido de los distintos libros sagrados, códices, sepulcros milenarios, pirámides, etc. tienen en esencia la misma enseñanza, generalmente puesta por los grandes maestros de la humanidad a través de símbolos, mitos, alegorías, etc. pero que relatan la realidad del camino interno, de lo que debe transitar el aspirante a la sabiduría en su vida práctica.

Un error común que llegamos a cometer es confundir los símbolos con la realidad y es cuando empiezan los desacuerdos y errores. Basta recordar que entre la cultura azteca los famosos sacrificios humanos símbolo de la lucha que debemos sostener contra las pasiones animales, en su época de oro no existieron, es hasta que se degeneraron que cayeron en tan lamentables errores que obviamente ocasionaron una consecuencia negativa a estas tierras, pues lo que sembramos cosechamos.

Lo mismo sucede con el Drama Cósmico que representó el maestro Jesús en la llamada tierra santa. Es un drama que es simbólico, cada cosa que hizo representa un proceso que debemos vivir en nuestro interior, en el camino hacia la búsqueda de la verdad.

Con esto queremos decir que este drama ha estado en todos los tiempos, de otra forma no podríamos explicarnos tantas “coincidencias” en los distintos libros sagrados del mundo, por ejemplo la trinidad en la inmensa mayoría de pueblos en la tierra (Padre, Hijo y Espíritu Santo cristiano; Brama, Vishnú y Shiva entre la India; Keter, Chocmah y Binah entre los hebreos, Chipí Kakulha, Raxá Kakulha y Kakulha Maya; etc.) y muchas otras constantes universales que puede el investigador descubrir en los distintos libros sagrados del mundo.

Los estudiosos del gnosticismo universal consideran que el gran maestro Jesús reunió a un grupo de maestros para representar este Drama y así ayudar a toda la humanidad con estos conocimientos representados de esta forma para que no fueran olvidados.

Entonces lo importante es no confundir el Drama representado por estos maestros con los actores del mismo.

Permítasenos comparar esto con la obra magistral de Mozart “La Flauta Mágica”, una cosa es esta extraordinaria ópera simbólica que relata el proceso interno de purificación y otra los artistas que la representan. El ejemplo claro es la famosa “Reina de la Noche” que simboliza precisamente la intriga, la traición, el engaño, pero la mujer que hace este papel debe ser de las mejores sopranos, de las más reconocidas, pues de otra forma no tendría la capacidad de interpretar ese papel tan importante.

En el Drama Cósmico “Judas” simboliza el demonio del deseo que todo cargamos en nuestro interior, significa los defectos psicológicos que cargamos relacionados con el deseo de ser grande, el deseo lujurioso, el deseo de acumulación, que nos hace traicionar al Cristo Interno (la verdad, la bondad, el amor, etc.) por 30 monedas de plata símbolo según la cábala es el arcano del intercambio, es decir que cambiamos lo real y verdadero por la traición y mentira.

Este Judas interno está simbolizado en la mitología egipcia como el demonio Apopi causa de muchas desdichas y problemas, es también Sebal uno de los tres traidores y asesinos de Hiram Abiff constructor del Templo de Salomón. Así que tal traidor no pertenece al pasado, lo cargamos todos dentro de si.

Al respecto dice el V.M. Samael Aun Weor en su libro de la Gran Rebelión:

“Incuestionablemente cada uno de nosotros lleva en su psiquis a los tres traidores. Judas, el demonio del deseo; Pilatos el demonio de la mente; Caifás, el demonio de la mala voluntad. Estos tres traidores crucificaron al señor de Perfecciones en el fondo mismo de nuestra alma. Se trata de tres tipos específicos de elementos inhumanos fundamentales en el drama cósmico. Indubitablemente el citado drama se ha vivido siempre secretamente en las profundidades de la conciencia superlativa del ser. No es pues, el drama cósmico propiedad del Gran Kabir Jesús como suponen siempre los ignorantes ilustrados. Los Iniciados de todas las edades, los Maestros de todos los siglos, han tenido que vivir el drama cósmico dentro de sí mismos, aquí y ahora. Empero, Jesús el Gran Kabir tuvo el valor de representar tal drama íntimo públicamente, en la calle y a la luz del día, para abrir el sentido de la iniciación a todos los seres humanos, sin diferencias de raza, sexo, casta o color. Es maravilloso que halla alguien que en forma pública enseñare el drama íntimo a todos los pueblos de la tierra.”

Más otra cosa es el maestro que representó este papel, indudablemente un papel tan fuerte e importante solo lo podría representar alguien muy preparado, pero solo cumplió con las órdenes del maestro Jesús, para que se representara el Drama Cósmico.

En el Mensaje de Navidad dejado por el maestro Samael Aun Weor correspondiente al año 1973-1974 dice:

“Judas Iscariote es otro caso muy interesante. Realmente este Apóstol jamás traicionó a Jesús el Cristo; sólo representó un papel, y éste se lo enseñó su Maestro Jesús. El Drama Cósmico, la vida, pasión y muerte de nuestro Señor el Cristo, fue representada desde los antiguos tiempos por todos los Grandes Avataras. El Gran Señor de la Atlántida, antes de la segunda catástrofe transapalniana, representó en carne y hueso el mismo Drama de Jesús de Nazaret.”

Es indudable estimado lector que el descubrimiento del llamado Evangelio de Judas, en lugar de invitarnos a polemizar, lo que debe motivarnos es a profundizar en el camino que desde tiempos remotos han dejado los grandes maestros a la humanidad y esto solo lo logramos desarrollando el sentido de la comprensión, estudiándonos a fondo a sí mismos a la par de estas joyas de sabiduría que nos legaron los maestros en estos escritos, recordemos los Rollos del mar muertos, los pairos de Nag Hammadi y ahora este “El Evangelio de Judas” tratados eminentemente gnósticos, que nos hablan del camino del auto descubrimiento, de la Auto Gnosis.

Enviado por : Jenaro Ismael Reyes Tovar. ICQ Loreto, Zac. México

 


Evangelio de María Magdalena

 
(Fragmento griego)

«… lo restante del camino, de la medida justa, del tiempo, del siglo, descanso en silencio». Dicho que hubo esto, María calló, como si el Salvador le hubiera hablado (solamente) hasta aquí. Entonces dice Andrés: «Hermanos, qué os parece de lo dicho? Porque yo, de mi parte, no creo que haya hablado esto el Salvador, pues parecía no estar de acuerdo con su pensamiento». Pedro dice: «¿Pero es que, preguntado el Señor por estas cuestiones, iba a hablar a una mujer ocultamente y en secreto para que todos (la) escucháramos? ¿Acaso iba a querer presentarla como más digna que nosotros?»

[Laguna]

…del Salvador?». Leví dice a Pedro: «Siempre tienes la cólera a tu lado, y ahora mismo discutes con la mujer enfrentándote con ella. Si el Salvador la ha juzgado digna, ¿quién eres tú para despreciarla? De todas maneras, Él, al verla, la ha amado din duda. Avergoncémonos más bien, y, revestidos del hombre perfecto, cumplamos aquello que nos fue mandado. Prediquemos el evangelio sin restringir ni legislar, (sino) como dijo el Salvador». Terminado que hubo Leví estas palabras, se marchó y se puso a predicar el evangelio según María. 

Fuente: Los Evangelios Apócrifos, por Aurelio De Santos Otero, BAC


EVANGELIO DE MARÍA

(Fragmento copto berolinense)

[Faltan las páginas 16].

PALABRAS DE JESÚS

La materia y el mundo

7 […] entonces, ¿será destruida o no la materia? El Salvador dijo: «Todas las naturalezas, todas las producciones y todas las criaturas se hallan implicadas entre sí, y se disolverán otra vez en su propia raíz, pues la naturaleza de la materia se disuelve en lo que pertenece únicamente a su naturaleza.Quién tenga oídos para escuchar, que escuche.

La materia y el pecado

Pedro le dijo: «Puesto que nos lo has explicado todo, explícanos también esto: ¿cuál es el pecado del mundo?». El Salvador dijo: «No hay pecado, sin embargo vosotros cometéis pecado cuando practicáis las obras de la naturaleza del adulterio denominada «pecado». Por esto el bien vino entre vosotros, hacia lo que es propio de toda naturaleza, para restaurarla en su raíz».

Prosiguió todavía y dijo: «Por esto enfermáis y morís, puesto que 8 [practicáis lo que os extravía. Que quien pueda comprender] comprenda. [La materia engendró] una pasión carente de la semejanza, puesto que procedió de un acto contra natura. Entonces se produce un trastorno en todo el cuerpo. Por esto os dije: Estad en armonía (con la naturaleza), y si no estáis en armonía, sí que estáis en armonía ante las diversas semejanzas de la naturaleza. Quien tenga oídos para escuchar, que escuche».

Últimos preceptos

Después de decir todo esto, el Bienaventurado se despidió de todos ellos diciendo: «La paz sea con vosotros, que mi paz surja entre vosotros. Vigilad para que nadie os extravíe diciendo: «Helo aquí, belo aquí», pues el hijo del hombre está dentro de vosotros; seguidlo. Los que lo busquen lo hallarán. Id y proclamad el evangelio del reino. No 9 impongáis más preceptos que los que yo he establecido para vosotros, y no deis ninguna ley, como el legislador, para que no seáis atenazados por ella».

Dicho esto, partió.

INTERMEDIO

Ellos, sin embargo, estaban entristecidos y lloraban amargamente diciendo: «¿Cómo iremos hacia los gentiles y predicaremos el evangelio del reino del hijo del hombre? Si no han tenido con él ninguna consideración, ¿cómo la tendrán con nosotros?».

Entonces Mariam se levantó, los saludó a todos y dijo a sus hermanos: «No lloréis y no os entristezcáis; no vaciléis más, pues su gracia descenderá sobre todos vosotros y os protegerá. Antes bien, alabemos su grandeza, pues nos ha preparado y nos ha hecho hombres». Dicho esto, Mariam convirtió sus corazones al bien y comenzaron a comentar las palabras del [Salvador].

10 Pedro dijo: «Mariam, hermana, nosotros sabemos que el Salvador te apreciaba más que a las demás mujeres. Danos cuenta de las palabras del Salvador que recuerdes, que tú conoces y nosotros no, que nosotros no hemos escuchado». Mariam respondió diciendo: «Lo que está escondido para vosotros os lo anunciare». Entonces comenzó el siguiente relato:

PALABRAS DE MARÍA MAGDALENA

Visión de María

«Yo —dijo— vi al Señor en una visión y le dije: «Señor, hoy te he visto en una visión». Él respondió y me dijo: «Bienaventurada eres, pues no te has turbado al Verme, pues allí donde está el Intelecto, allí está el tesoro». Yo le dije: «Señor, ahora, el que ve la visión ¿la ve en alma o en espíritu?». El Salvador respondió y dijo: «No la ve ni en alma ni en espíritu, sino que es el Intelecto que se halla en medio de ellos el que ve la visión, y él es el que […]».

[Laguna: faltan las páginas 1114].

La ascensión del alma

15 […] a él, y la Concupiscencia dijo: «No te he visto bajar y ahora te veo subir. ¿Por qué mientes, si me perteneces?». El alma respondió diciendo: «Yo te he visto, pero tú no me has visto ni me has reconocido. Por la vestimenta, que era tuya, y no me reconociste». Una vez dicho esto, (el alma) se apartó con gran alegría y seguidamente cayó en manos de la tercera potestad, la llamada Ignorancia. Esta interrogó al alma diciendo: «¿A dónde vas? En maldad estás atenazada; puesto que estás dominada, no juzgues». El alma dijo: «¿Por qué me juzgas tú a mí, si yo no te he juzgado? Yo he sido dominada, pero no he dominado. No he sido reconocida, pero be sabido que el universo está siendo disuelto, tanto en las cosas terrenales 16 como en las cosas celestiales».

Una vez el alma hubo sobrepasado la tercera potestad, continuó ascendiendo y divisó la cuarta potestad, la de siete formas. La primera forma es la tiniebla; la segunda, la concupiscencia; la tercera, la ignorancia; la cuarta, la envidia de muerte; la quinta, el reino de la carne; la sexta, la loca inteligencia de la carne; la séptima, la sabiduría irascible. Estas son las siete potestades de la ira, las cuales preguntan al alma: «¿De dónde vienes, homicida? ¿A dónde vas, dueña del espacio?». El alma respondió diciendo: «Lo que me ata ha sido matado y lo que me atenaza ha sido aniquilado, y mi concupiscencia se ha disipado y mi ignorancia ha perecido. A un mundo he sido precipitada 17 desde un mundo, y a una imagen desde una imagen celestial. La ligadura del olvido dura un instante. En adelante alcanzaré el reposo del tiempo (kairós), del tiempo (chrónos), (el reposo) de la eternidad, en silencio».

EPÍLOGO

María Magdalena reveladora de Jesús

Después de decir todo esto, Mariam permaneció en silencio, dado que el Salvador había hablado con ella hasta aquí. Entonces, Andrés habló y dijo a los hermanos: «Decid lo que os parece acerca de lo que ha dicho. Yo, por mi parte, no creo que el Salvador haya dicho estas cosas. Estas doctrinas son bien extrañas». Pedro respondió hablando de los mismos temas y les interrogó acerca del Salvador: «¿Ha hablado con una mujer sin que lo sepamos, y no manifiestamente, de modo que todos debamos volvernos y escucharla? ¿Es que la ha preferido a nosotros. 18 Entonces Mariam se echó a llorar y dijo a Pedro: «Pedro, hermano mío, ¿qué piensas? ¿Supones acaso que yo he reflexionado estas cosas por mí misma o que miento respecto al Salvador?

Entonces Leví habló y dijo a Pedro: «Pedro, siempre fuiste impulsivo. Ahora te veo ejercitándote contra una mujer como si fuera un adversario. Sin embargo, si el Salvador la hizo digna, ¿quién eres tú para rechazarla? Bien cierto es que el Salvador la conoce perfectamente; por esto la amó más que a nosotros. Más bien, pues, avergoncémonos y revistámonos del hombre perfecto, partamos tal como nos lo ordenó y prediquemos el evangelio, sin establecer otro precepto ni otra ley fuera de lo que dijo el Salvador».

Luego que 19 [Leví hubo dicho estas palabras], se pusieron en camino para anunciar y predicar.

El evangelio según Mariam.
 

Fuente: Textos Gnósticos – Biblioteca Nag Hammadi II, por Antonio Piñero. Editorial Trotta www.trotta.es

 Nota: la numeración del fragmento copto corresponde a las páginas del manuscrito


Los 10 Mandamientos develados

Entrevista extraída de www.ageacac.com
P.: ¿Aceptan ustedes los diez mandamientos de Moisés?

R.: Claro que sí. Pero debo decirle que esotéricamente en realidad existen 22 mandamientos por los cuales debe regirse la vida de todo hombre que se precie de bueno ante los ojos del creador…

 

P.: ¿Pero…qué está diciendo usted?, yo jamás había oído hablar de 22 mandamientos, ¿de dónde se ha sacado usted esa afirmación?

R.: Permítame decirle que los diez mandamientos que presenta la religión judeo-cristiana y que fueron entregados a la humanidad por Moisés, no lo son todo. Lo que sucede es que la humanidad no estaba en tiempos de Moisés y de Jesús preparada para recibir públicamente las 22 sendas o 22 mandamientos que conducen a la verdadera y auténtica santidad del Alma. La Cábala egipcia y la Cábala hebrea siempre enseñaron 22 mandamientos a sus devotos más avanzados y que habían profundizado en los misterios del Ser.

 

P.: Otra vez me deja usted desconcertado, podría usted decirme ¿qué es eso de la Cábala o Kábala?

R.: Con mucho gusto amigo mío. La Cábala es la ciencia religiosa que desvela totalmente los textos religiosos cristianos, hebreos, egipcios, persas, sufíes, etc. Existen muchas formas de Cábala según lo que se quiera desvelar. Así por ejemplo, existe la Cábala numérica que desvela el misterio de las cifras o números que se citan en los textos religiosos, pero también existe la Cábala fonética que nos explica el por qué de los nombres bíblicos o talmúdicos, o sánscritos, etc. Existe también la Cábala simbólica para interpretar el misterio de los símbolos sagrados, etc., etc., etc. Y es por ello que el abecedario judío posee 22 letras hebraicas y esa es la razón de 22 arcanos mayores presentes en la religión egipcia antigua y que hoy por hoy están sintetizados en eso que popularmente se llama: El Tarot.

 

P.: Y ¿cómo podría yo enterarme de los otros 12 mandamientos restantes?

R.: Estudiando la Gnosis y despertando Conciencia.

 

P.: Bueno, volviendo a los mandamientos, ¿Cómo interpretan ustedes los 10 mandamientos cristianos?, por ejemplo ¿Cómo interpretan ustedes el primero de ellos?

R.: Mire usted, el primer mandamiento nos dice: “AMARÁS A TU DIOS POR ENCIMA DE TODAS LAS COSAS”. ¿No es así? Pues bien. Primero que todo para comenzar todo aquél que se precie de cristiano tiene que saber primero qué cosa es Dios. Y ya hemos dicho en párrafos precedentes que Dios no es un ser imaginario con forma de viejo barbudo sentado encima de las nubes y lanzando rayos y centellas sobre este hormiguero humano. No. Hay que entender que Dios es el SER y el SER existe en el fondo de cada criatura humana. En verdad el SER es el SER y la razón de ser del SER es el mismo SER, gnósticamente hablando. Indudablemente que el SER siempre ha existido, existe y existirá desde la noche aterradora de todas las edades. El SER es inmutable, inalterable, invisible para los ojos de la carne pero visible para los ojos del espíritu, es decir, para aquellos que han despertado la visión interior o clarividencia. Nosotros los gnósticos sabemos que cada persona puede acercarse y encarnar a su Real Ser, es decir, a esa partícula de Dios Universal que todos llevamos dentro. Pero para ello tenemos que poner todos los esfuerzos de nuestra vida en encarnarlo. Ello no es posible, claro está, mientras hayan otras prioridades por encima de ese anhelo. Observe usted cuan reales fueron las palabras de Mahatma Ghandi cuando hablaba de la religión de los cristianos. El decía: “Los cristianos dejan de ser cristianos cuando se les vacía la nevera en sus casas, es decir, cuando ya no tiene los alimentos que desean”. Esta simple frasecita retrata nuestra forma de ver y sentir a Dios. Lo vemos en la vida diaria. Vamos a las misas cristianas y allí parecemos todos corderitos, pero en cuanto abandonamos las iglesias caemos en todos los excesos de todo tipo. Nos olvidamos de ese “Dios que tanto amamos” y volvemos a herir al prójimo de diversas maneras, volvemos a emborracharnos, a fornicar con la mente, el verbo y el cuerpo, a adulterar, a dejar devorarnos por la gula, la envidia, la avaricia, etc., etc., etc. y la próxima vez que nos confesemos nos volveremos a sentir santos y libres de todo pecado. Esa es la vida cristiana de nuestros días. Es lamentable, pero es así. Hasta los políticos que se dicen cristianos van a las guerras sin justificación alguna, muchas veces, y luego dicen: El Papa es el Papa pero yo aquí gobierno y lanzan a miles de conciudadanos a las guerras como carne de cañón. Y a todo eso lo llamamos cristianismo.

Para empezar, tendríamos todos que hacernos un propósito serio de eliminar al Ego animal, compuesto como ya lo hemos dicho de múltiples agregados psicológicos indeseables. Eso requiere una disciplina y un método que enseña la Gnosis. A partir de allí se irá creando en nosotros más porcentaje de Conciencia y esta Conciencia nos irá acercando al SER, al Padre que está en secreto, a Dios. Entonces la persona empezará a experimentar estados internos relacionados con la divinidad, conocerá el reino de eso que se llama Dios (los mundos internos o mundos suprasensibles o dimensiones superiores) y allí podrá entrar en contacto con criaturas angélicas, deidusos, arcángeles, seres divinos en general y podrá corroborar la persona que la muerte no existe, etc.

 

Amar al Padre, amar a Dios, significa estudiar los Misterios de la vida y de la muerte. Pero dígame usted una cosa ¿en qué pasan el tiempo las gentes? Pues, en buscar dinero y más dinero, nuevos automóviles cada año, en buscar teléfonos móviles de alta tecnología, en ir a las salas de físico culturismo, en auto-adorarse ante el espejo, en buscar ser más y más seductoras, en buscar el último hit musical de un grupo de rock o de música popular, en la moda de verano, de otoño o de invierno, etc., etc. Esas son las prioridades de las gentes de hoy en día. Obviamente se nos puede objetar ¿acaso es un crimen comprarse un vestido de temporada o un teléfono móvil? Y nosotros responderemos: Claro que no. Pero una cosa es vestirse o buscar comunicarse y otra muy distinta es que nuestra mente adormecida por el sueño de la Conciencia tan solo esté pendiente de esas banalidades y no vaya al fondo de las verdades eternas. Nosotros no queremos ser fanáticos, detestamos el fanatismo. Pero es innegable que las gentes de hoy día no se acuerdan de la divinidad sino tan solo cuando pasa algún cataclismo, una tragedia muy grande y eso les dura una semana o un mes si acaso. Luego vuelve a hipnotizarnos el sueño de la Conciencia. ESA ES LA CRUDA REALIDAD DE LOS HECHOS, AMIGO MIO. Cuando realmente amamos a Dios respetamos su obra, la creación, etc. Y ¿cuál respeto le ha merecido a esta humanidad la atmósfera que respiramos? ¿Y los mares todos contaminados, es eso el respeto a Dios? ¿Y los niños abandonados en muchas partes del mundo? ¿Y las gentes que pasan hambre y miserias de todo tipo alrededor del orbe, es eso amor a Dios? ¿Y la forma en que enfocamos la familia hoy en día? ¿Y la bajeza con que tratamos al sexo es acaso una forma de venerar a Dios? ¿Y los abortos legalizados a diestra y siniestra son amor a Dios? ¿Y los animales torturados en laboratorios y abandonados en las calles de nuestro mundo después de habernos divertido a cuesta de ellos, es eso amor a Dios? Realmente estamos muy alejados de eso que podríamos llamar Dios y que realmente es desconocido por las masas humanas. Hoy por hoy a muchos clérigos les da por llamar a sus feligreses: “Hijos de Dios”; nosotros contestamos: Si fuéramos hijos de Dios, las obras de Dios hiciéramos, pero lo que se observa son las obras del Diablo, hablando metafóricamente”.

 

Permítame agregar algo para finalizar. Si realmente amáramos a Dios por encima de todas las cosas, seríamos capaces de cambiar el rumbo de nuestra vida si en un momento dado estuviéramos atentando contra los principios divinos. Pero hoy muy contados son aquellos que son capaces de dejarlo todo por dedicarse a la búsqueda de lo Real, de lo divino, de lo esencial. Todo el mundo está fascinado con los nuevos Dioses: las grandes superficies de mercaderías, los negocios, la bolsa, el prestigio político o financiero, los deportes, etc., etc., etc.

 

Cuando se ama a alguien o a algo entonces ponemos todo nuestro empeño en conocer a ese alguien o algo que tanto amamos. Por ello, si amáramos a Dios estaríamos interesados en saber ¿cómo es? ¿De qué está hecho?, ¿Dónde vive?, ¿Desde cuando existe? ¿Cuál es su trabajo? ¿Cómo puedo ayudarlo? ¿No cree usted?….

 

Claro que sí, tiene usted razón…

 

P.: ¿Y del segundo mandamiento, que me dice usted?

R.: Recuerde usted, buen amigo, que el segundo mandamiento nos dice: “No JURARÁS NI MENCIONARÁS SU SANTO NOMBRE EN VANO”.

 

P.: ¿Y eso que quiere decir realmente?

R.: Despacio, despacio, amigo mío. Debe usted saber que cuando se nos dice que no debemos mencionar el nombre de Dios ni jurar en su nombre en vano, se nos está diciendo que el nombre de Dios, en nosotros, que no es otra cosa que el Ser interior, es absolutamente sagrado. Ya le hemos explicado que Dios no es un anciano sentado allá arriba en las nubes, ¿no es cierto? Ya le hemos dicho que Dios está en cada átomo y en cada sol de este Universo. También le hemos dicho que cada persona tiene su fracción de Dios adentro constituida por su verdadero Espíritu Divino, su Real Ser interior profundo. Pues mire usted, este SER que usted y yo llevamos dentro es sacratísimo y tiene su nombre sagrado y tal nombre no tiene nada que ver con el nombre terrenal que usted posee. Por ejemplo, usted a lo mejor se llama Juan, o Pedro, o José, pero su verdadero nombre, amigo mío, es el nombre de su Padre, de su Real Ser y dicho nombre es terriblemente sagrado y no debe pronunciarse vanalmente, en conversaciones frívolas, ni en discusiones egoicas, etc., etc., etc. El nombre del Padre es mántrico por excelencia, tiene un poder secreto que se pone en actividad solamente con pronunciarlo.

 

P.: ¿Qué quiere decir eso de que el nombre del SER es mántrico?

R.: Pues que el nombre del Padre que está en secreto dentro de cada hombre o de cada mujer, está hecho con lenguaje divino y no con lenguas creadas por el hombre. El lenguaje divino es mántrico, esto quiere decir que cuando se usa crea circunstancias, modifica eventos, provoca cambios radicales.

 

P.: ¿Y ese lenguaje divino de donde proviene, quien lo creó?

R.: He de decirle que el lenguaje divino lo creó la misma divinidad cuando creó este Universo y el hombre, creado por la Divinidad, era entonces, en aquellos tiempos remotísimos, imagen y semejanza de la misma Divinidad. A eso se refieren las Sagradas Escrituras cuando afirman que Dios creó al hombre a su imagen y semejanza. Entonces el hombre era andrógino y hablaba en el orto purísimo de la Divina lengua. En ese Lenguaje de Oro se comunicaban los seres humanos en la Aurora de la Creación y no existía sino ese solo Lenguaje Sagrado. Cuando sobrevino, más tarde, la caída angélica de la humanidad, entonces el hombre perdió el don de hablar la Lengua Sagrada y creó los distintos idiomas que hoy existen y que están simbolizados en la torre de Babel de la que nos hablan las Sagradas Escrituras. Con ese Lenguaje Sagrado el hombre dominaba los elementos de la Naturaleza, podía provocar volcanes o apaciguarlos, desatar huracanes o eliminarlos. Todos los idiomas actuales proceden de la caricatura de ese antiguo Lenguaje Divino. Sin embargo, aunque el hombre, el Alma humana, perdió sus principios divinos, el Real Ser jamás los pierde pues EL ES EL, él es lo que ha sido, lo que es y lo que siempre será. Y por ello el SER sigue conservando su nombre sagrado y todos sus poderes desde la aurora de este día cósmico.

 

P.: Y, ¿Cómo podría yo conocer el nombre de mi Ser interior?

R.: Despertando Conciencia, eliminando los elementos inhumanos que tienen atrapada su Conciencia, desintegrando sus agregados psicológicos que todos llevamos dentro.

 

P.: ¿Podría usted mencionarme el nombre sagrado de algún ser divino?

R.: Con mucho gusto, pues hay muchísimos. Mire usted, cada ángel tiene su nombre sagrado. Así, por ejemplo, el arcángel Michael, Mikael o Miguel, se expresa a través de ese nombre. Igualmente el ángel Gabriel se llama así porque ese es su nombre secreto. Las Escrituras nos hablan del Genio de la tierra y lo llaman Melchisedeck. Jesús el Cristo se llama ciertamente: Jeshuá, que quiere decir: “Salvador” y mire usted como se ofreció en sacrificio para mostrarnos el camino de la auto-salvación interior. Existen muchísimos Seres divinos y cada uno de ellos con su nombre bendito que jamás debe usarse para conversaciones frívolas o profanas. Es un delito, por ello, invocar el nombre de Dios (de nuestro SER) en una conversación trivial o jurar en el nombre de Dios (del SER) en vano, pues en el fondo estamos atentando contra el carácter sagrado de Dios, del Ser o de nuestro Espíritu Divino. ¿Comprende ahora usted por qué existe este segundo mandamiento?

 

Claro que sí, absolutamente lo entiendo y lo comprendo. Vaya, vaya….

 

P.: Por favor, dígame una cosa ¿Si yo conociese el nombre de mi SER, o el nombre de Dios dentro de mi, yo podría llamarlo, hablar con él, etc.?

R.: Bueno, una cosa es que usted llegue a conocer el nombre de su Real Ser interior y otra cosa, perdóneme, es que usted a causa de ello pueda hablar cuando quiera con su Real Ser. Lo que si puedo asegurarle es que si usted conoce el nombre de su Real Ser y usted adopta una conducta basada en el recto sentir, recto pensar y recto actuar y en base a ello usted le ora constantemente, invocando su nombre sagrado en la oración, él escuchará su oración mas fácilmente que muchos otros seres divinos cuyas almas humanas desconectadas de ellos andan por caminos de perdición. En otras palabras, usted se aproximará más a su SER que todas las otras personas que además de no conocer el nombre de su Ser realizan actos que atentan contra la ética del mismo SER.

 

P.: ¿Tiene algún significado el nombre del Ser en cada persona?

R.: Por supuesto. Observe usted que el nombre que posee el ángel Rafael quiere decir: “Medicina de Dios” y él es el Padre de la medicina. Mikael o Miguel quiere decir: “Fuerza de Dios” y así por el estilo. Moisés quería decir: “Salvado de las aguas”, Isaac significaba: “Pozo de aguas vivientes”, etc., etc., etc.

 

P.: Es asombroso todo esto que usted me está comentando, realmente asombroso…

R.: Pues, debo decirle que esto es tan solo el conocimiento elemental de la Gnosis, si usted persevera y profundiza en nuestros estudios, llegará a conocer cosas mucho más importantes y asombrosas que todo esto que hasta ahora hemos comentado.

 

P.: Amigo, ¿podría usted decirme algo acerca del tercer mandamiento cristiano? Creo, si más no recuerdo que dice así: “SANTIFICARÁS LAS FIESTAS”. ¿Qué quiere decir esto?…

R.: Debe usted saber, ante todo que las fiestas a las que se hace mención aquí son ante todo de índole religiosa. Así que cuando se nos pide “santificar las fiestas”, se nos está solicitando que recordemos esas fechas relacionadas con dichas fiestas religiosas porque obviamente tales celebraciones conmemoran aspectos divinos conectados con eventos trascendentales. Ejemplo: el Nacimiento del gran Kabir Jesús de Nazareth, la Ascensión de María, la Madre del Redentor, la Semana Santa con todo lo que ella contiene, etc., etc., etc. Lamentablemente, si usted es sincero no podrá negarme que actualmente las multitudes humanas no solo se han olvidado de los valores profundamente religiosos sino, además, han profanado con su conducta todo lo que está envuelto en el contexto de las fiestas que celebran los hechos sagrados que han acontecido en el transcurso de la historia cristiana. Las gentes hoy solo piensan en el placer, en la auto-complacencia permanente, en el goce corporal, en aquello que filosóficamente se ha llamado HEDONISMO. Y cuando se acerca una fecha religiosa que debemos conmemorar, entonces las gentes toman los días decretados por los gobiernos del mundo, para la celebración pública de esos fastos, y los utilizan para irse de pachanga al mar, a la montaña, pegarse borracheras que luego se mezclan con oraciones y bailoteos en la calle y a todo eso se le llama ridículamente: FE. Observe usted que contradicción… Indubitablemente que el fondo de esa conducta errónea no es otro que el desconocimiento total de lo que representan los acontecimientos religiosos en sí mismos y, ello se debe, al hecho concreto de que las mismas iglesias fracasadas no le han explicado a sus feligreses la realidad de lo que es la ascensión de un persona hacia los cielos de Conciencia, mundos superiores o Universos paralelos de Einstein y Hinton. Las gentes nada saben acerca de la verdad, acerca de la levitación de un San Francisco de Asís, tampoco comprenden por qué Jesús celebró su última cena con los Apóstoles, en aquél jueves que luego fue llamado Jueves Santo o por qué el primer milagro que realizó el Cristo fue transformar el agua en vino y lo realizó en una boda celebrada en Canaán. Si las iglesias explicaran científicamente y metafísicamente estos acontecimientos pues las gentes irían a los templos con profunda reverencia y espíritu místico y se acabarían las bacanales rocambolescas que protagonizan los seres humanos justamente en las fechas de connotación religiosa.

 

P.: Y, ¿por qué se le llama a esas fechas religiosas con el calificativo de “fiestas”?

R.: Pues sencillamente porque son fiestas para el Alma. El Alma se deleita con las ceremonias y actos religiosos porque nuestra Alma se desenvuelve en esa atmósfera en los mundos internos, en el mundo astral, mental o causal, etc., etc.

 

P.: Ustedes, los gnósticos, ¿cómo celebran las fiestas religiosas?

R.: Nosotros las celebramos con ayunos, meditaciones, peregrinaciones y prácticas esotéricas que nos ponen en contacto con esas fuerzas ligadas a tal o cual fiesta religiosa. De este modo nos alimentamos nuestra fé a través de la experimentación mística y no solo por medio de las teorías.

 

P.: ¿Qué me puede decir del cuarto mandamiento?

R.: Querido interlocutor, el cuarto mandamiento reza de este modo: “HONRARÁS A TU PADRE Y A TU MADRE”. ¿Cierto?

 

P.: Sí, muy cierto, pero ¿qué significa en el fondo eso de honrar a nuestros Padres?

R.: Primero que todo recordemos la tabla de esmeralda de Hermes Trismegisto, la cual nos dice: “Tal como es arriba es abajo, tal como es abajo es arriba”. Este es un documento que elaboró un gran Maestro de Sabiduría en tiempos del Egipto antiguo y que tuvo por nombre Hermes Trismegisto. De acuerdo a ese enunciado filosófico: “Lo infinitamente grande es análogo a lo infinitamente pequeño y lo que existe en las dimensiones superiores o cielos de las religiones, pues, tiene su correspondencia con algo o alguien en este mundo físico en el cual nos hallamos ahora”. Como corolario podemos inducir que de la misma manera que tenemos a un Padre y a una Madre que nos han traído a este mundo, hablando coloquialmente, así también usted y yo, y todos los seres que pueblan este mundo, llevamos dentro a un Padre celeste y a una Madre divina. Ellos son un binomio sacratísimo implícito en todas formas religiosas antiguas de carácter trascendental. Fíjese usted que los hebreos llaman a Jehová: IOD-HEVE. IOD es una partícula masculina y HEVE es una partícula femenina. Así que DIOS es un ser andrógino, bipolar, en lo macrocósmico y, dentro de cada criatura humana es el SER, del cual ya hemos hablado abundantemente. Pues el SER, querido amigo, se desdobla dentro de nosotros en dos polaridades, una masculina y otra femenina. La masculina es el Padre que está en secreto y que tiene su nombre sagrado que no se debe pronunciar en vano, como ya lo dijimos en la explicación del segundo mandamiento. La parte femenina es nuestra adorable Madrecita interior a la cual los gnósticos oramos de manera muy especial. Estos son nuestros verdaderos Padres pues son nuestros progenitores espirituales. Existen dentro de nosotros desde el mismísimo amanecer de la vida sobre nuestro planeta. Ellos son inmutables, eternos, ya que en el fondo constituyen esa parte del DIOS UNIVERSAL pero dentro de cada uno de nosotros. Incuestionablemente que del mismo modo que amamos y honramos a nuestros Padres materiales por habernos traído al mundo, por habernos educado, por habernos alimentado, orientado, etc., etc., con más razón debemos honrar a nuestros Padres espirituales que son la razón de ser de nuestra existencia y la verdadera Esencia de nuestra vida. Hay que decir que mientras nuestros Padres físicos un día pueden desaparecer de nuestra vista porque habrán de morir, en cambio nuestros Padres espirituales jamás se apartarán de nosotros, ni tan siquiera en la hora de nuestra muerte. He allí lo grandioso del Padre interior y de nuestra Madrecita espiritual. Ellos, nuestros Padres espirituales, constituyen el Misterio Divino que debemos desvelar dentro de nosotros y cuando conseguimos desvelar dicho Misterio, entonces decimos que nos hemos autorrealizado….

 

P.: ¿Pero, cómo podemos honrar a esos Seres Divinos o Padres internos de los que usted me está hablando?

R.: Pues es muy sencillo. Se trata de que nosotros practiquemos una regla de vida muy esencial y fácil de aplicar. Lo que le quiero decir es que debemos mantenernos en EL RECTO SENTIR, RECTO PENSAR Y RECTO ACTUAR. Cuando usted hace el bien a sus semejantes, cuando destruye sus agregados psicológicos de los cuales hemos hablado en renglones anteriores, cuando usted lucha por crear su Alma y desarrollarla totalmente, pues usted está honrando a sus Padres internos y eso es grandioso. Ya que lo que quieren nuestros Padres internos es justamente que fabriquemos nuestros Principios Anímicos para podernos relacionar con ellos tanto en el mundo físico como en los mundos internos. Cuando el Alma conoce a sus Padres internos y se relaciona con ellos, haciendo la voluntad de estos últimos, entonces se ha cumplido el designio de la Divinidad. Que lo humano se divinice y lo Divino se humanice.

 

P.: Un momento, un momento, usted está diciendo que podemos llegar a relacionarnos con nuestros Padres internos físicamente e internamente. ¿Acaso es posible tener contacto con el Padre celeste en el mundo físico?

R.: Mire usted, cuando alguien se relaciona con sus Padres internos pues empieza a sentir la influencia de ellos tanto en lo material como en lo anímico, psíquico o espiritual. Así, por ejemplo, cuando usted tenga contacto permanente con su Padre, que ahora está en secreto, pues usted empezará a sentir, pensar y actuar como él actúa. De este modo usted hace la voluntad del Padre así en los cielos (en los mundos internos) como en la tierra (en el mundo material). Esto último es lo que nos invita a hacer la oración del señor, el Padre nuestro. Usted sabrá, en cuestión de segundos, si debe viajar a tal o cual lugar o cancelar ese viaje porque sería peligroso, usted también sabría si debe estudiar tal o cual profesión simplemente concentrándose en su corazón y preguntándole al SER acerca de ello. El SER responderá automáticamente mediante la intuición y, déjeme decirle, que la intuición no falla jamás pues es la voluntad del Padre y el Padre jamás se equivoca. ¿Comprende ahora por qué es posible relacionarnos material y espiritualmente con nuestros Padres internos?

 

P.: Sí, ahora sí lo comprendo…Hábleme, por favor, del quinto mandamiento, ¿qué me puede decir?

R.: Con mucho gusto. El quinto mandamiento nos dice: “NO MATARÁS”. Empero esto implica muchas cosas. Debe usted saber que el primer crimen que cometió la humanidad, según las Sagradas Escrituras, fue el asesinato de Abel a manos de Caín. Incuestionablemente que esto es simbólico, pues Caín representa a la mente humana (que es como Caín, cazadora, calculadora, fría, etc.) y Abel representa, en cambio, el Alma, la Esencia, siempre dispuesta a dar lo mejor de sí misma a Dios, por ello era pastor. Indubitablemente que la humanidad viene cometiendo crímenes desde hace milenios y desde hace millones de años. Desde que la humanidad perdió su condición Divinal, angelical, y quedó atrapada por el Yo, por el Ego, el ser humano no ha hecho más que delinquir, matar, asesinar. Hay que decir que el delito más grave, ante la Gran Ley Divina, es precisamente segar la vida de un semejante, esto es muy grave. Y es grave porque automáticamente rompemos el plan o el programa que el Real Ser de la persona muerta tenía para con la misma. De este modo nosotros, al matar, interrumpimos los planes divinos que existían para con la persona que hemos asesinado. Hemos de añadir que no solo matamos con el puñal o con las balas, también matamos a las personas con penas morales que les inducimos, con miradas asesinas que pueden destruir a una persona psicológicamente y hasta físicamente. Se mata también a las criaturas de la Naturaleza sin tener nosotros verdadera necesidad de su carne. Ejemplo, se matan aves (gallinas) de una manera cruel, enterrándolas vivas en fosas comunes sobre las cuales se arrojan cantidades enormes de arena y todo, absolutamente todo, porque ya no producen más huevos para una granja cualquiera. Estos también son crímenes. Se arrasan hectáreas enteras de bosque, mediante incendios provocados, para luego negociar la madera quemada sin pensar en las consecuencias atmosféricas que ese delito traer aparejadas para el resto de la humanidad (desertización, falta de agua potable, hambrunas, etc.). También se matan a los mares y océanos arrojando sobre ellos toda clase de contaminantes nocivos para las criaturas del mar y luego, según la cadena de alimentación, para el ser humano también. Todo esto es matar. En la India aún se conserva dentro de la religión hindú la sabia aceptación de que todo mineral, vegetal y animal está dotado de ánima o de principios anímicos. Esto es absolutamente cierto, pero el materialismo intelectualoide quiere hacernos creer que se trata simplemente de materias inertes, lo cual es absurdo.

 

Por ello, amigo mío, debe usted concientizarse de que no tenemos derecho de matar a nadie. Existe, sin embargo una ley esotérica llamada TROGOAUTOEGOCRATICA COSMICA COMUN UNIVERSAL. Esta ley quiere decir: “Tragar y ser tragado” y de esta manera se mantiene el equilibro natural y cósmico. Así por ejemplo, en la selva, el ratón se come a un insecto, pero el coyote se come al ratón y más tarde, posiblemente, el león se come al coyote y así sucesivamente. Empero, en este caso, un animal mata a otro por instinto de supervivencia y los Devas (ángeles que controlan la Naturaleza) tienen conocimiento de ese fenómeno y lo controlan. En el caso del Hombre actual, lo que vemos es un abuso y una destrucción total de esa sabia Ley del TROGOAUTOEGOCRATICO COSMICO COMUN pues matamos animales por mero placer, por orgullo humano, por hacernos la foto ante el pobre animal muerto, por coleccionar marfil o pieles de animales exóticos, etc., etc., etc. Todo ello evidencia que es el hombre el animal más depredador de la Naturaleza pues su Conciencia está absolutamente adormecida y fuera de sí.

 

P.: Pero, de acuerdo a esto que usted me está diciendo, ¿nosotros no podemos comer carnes en nuestra dieta normal?

R.: No, no, amigo mío. Permítame decirle que una cosa es alimentarse correctamente, equilibradamente, porque de lo contrario entraríamos en una debilidad corporal y enfermaríamos. Lo que le estoy diciendo es que no es justo aniquilar animales por mero gusto egoico, por simple sadismo, etc. ¿Usted cree, por ejemplo, que está bien ir a buscar las focas en el ártico y matarlas a golpes con el solo propósito de tomar sus pieles y dejarlas despellejadas en pleno hielo?, ¿usted cree que eso es propio de los seres humanos? Lo que está sucediendo es que estamos agrediendo a la Naturaleza de una manera bestial, salvaje y por ese camino estamos destruyendo a nuestro ambiente y a nuestro mismo futuro. Pero, además, lo peor es que la forma en que estamos criando aves (pollos o gallinas, por ejemplo) es inhumana. Las encerramos en jaulas en las que ni siquiera pueden moverse y alumbramos dichas jaulas para que estos pobres animalitos estén comiendo y comiendo sin parar, con el propósito de engordarlas rápidamente y luego venderlas al consumo humano. Es claro que estas carnes están llenas de toxinas pues dichas aves han crecido llenas de stress. Nosotros al comer esas carnes introducimos en nuestros organismos igualmente toxinas y por eso nuestra generación está llenándose de una serie de problemas médicos que antes no padecían las personas. Lo mismo sucede con las vacas, corderos, cabras destinadas al consumo humano. Todo esto evidencia una total ignorancia y una actitud absolutamente egoica pues lo que nos interesa es vender, vender y vender no importando las consecuencias de dicha venta.

 

P.: Algunas iglesias en sus catecismos dicen que las guerras a veces se justifican. ¿Ustedes que opinan según la Gnosis?

R.: Respondo a su pregunta. Ninguna guerra es justificable pues las guerras traen aparejadas la muerte y la desolación. Otra cosa es que usted sea agredido y en tal caso no le queda más remedio que defenderse, pues si usted no se defiende termina siendo cómplice de un delito ante los ojos de los hombres y ante los ojos de la Divinidad. Pero tan solo en ese caso se justifican que recurramos al uso de la fuerza para defendernos.

 

P.: Entonces, ¿cómo ven ustedes la industria armamentista que poseen muchas naciones?

R.: Pues simplemente eso demuestra que somos inconscientes en un ciento por ciento. Esa es la prueba de que aún el ser humano no está civilizado, que el llamado hombre no existe sino que existe en su lugar un humanoide controlado por innumerables entidades egoicas abominables que no sienten la menor piedad por sus semejantes. Lo que resulta risible y espantosamente ridículo es que muchos líderes políticos mundiales se llaman a sí mismos cristianos, musulmanes o hebreos y hasta asisten a oficios religiosos o forman parte de cofradías religiosas y, sin embargo, son los mismos que luego firman contratos de venta de armas a otros pueblos para que se masacren entre ellos, se destruyan entre sí y eso no es otra cosa que hipocresía y fariseísmo de la peor calaña. Con justa razón decía el muy honorable Mahatma Ghandi: “Los cristianos solo son cristianos mientras tienen la nevera llena de alimentos”. Cuando se vacía la nevera son capaces de declarar la guerra a no importa quién o quienes. Recuerde usted, sin ir muy lejos, la guerra civil de la extinta Yugoslavia. Allí se mataron de la manera más execrable gentes cristianas y musulmanas. Pero cuando se les pregunta a los señores de la guerra por qué permitieron esa guerra, entonces ellos responden que era por cuestiones de honor, o de patria o de defensa nacional, etc., etc., etc. y todo no es más que pretextos del Yo animal para justificar sus aberraciones. El Yo, el Ego, jamás va a aceptar su culpabilidad, siempre busca escapatorias intelectuales o misticoides con tal de afirmarse en la sin razón.

 

P.: Perdone usted, ¿consideran ustedes el aborto como un asesinato, una forma de matar a un inocente?

R.: Absolutamente. El aborto es un crimen en toda regla. No se justifica el aborto porque la vida que se está gestando en el vientre de una mujer está controlada por el aspecto femenino de Dios, Dios Madre, o nuestra Madrecita interior particular de la cual hablamos cuando comentamos el cuarto mandamiento, ¿lo recuerda? Ella es quien pone en marcha las combinaciones atómicas en nuestro organismo que dan origen a un feto. Ella es quien une los átomos, las moléculas, las células, etc., para que luego exista un nuevo organismo humano habitado por un Alma. No es cierto eso que dicen muchos científicos de que el feto no siente dolor cuando se provoca el aborto, pues está comprobado que el mismo feto trata de esquivar los garfios que introducen los médicos cuando quieren arrojar al feto fuera del claustro materno. Esto fue demostrado por medio de una cámara de televisión en miniatura que filmó los instantes en que se intentaba producir un aborto y las escenas son espeluznantes. Allí se ve al feto esquivando aquellos garfios que intentan agarrarlo por el cuello o la cabeza.

 

P.: Pero, a veces se ha dicho que es mejor provocar un aborto porque de lo contrario la madre puede morir si nace la criatura. ¿Qué opina la Gnosis de ello?

R.: Mire usted. Si la humanidad conociera las claves de la Gnosis muchos de estos problemas se evitarían. Primeramente recuerde usted que la Gnosis conoce sistemas por medio de los cuales podemos tener vida sexual abundante sin riesgo de producir embarazos y todo ello de forma natural. Eso es lo primero. Pero en un caso como el que usted me plantea, la Gnosis también tiene prácticas especiales por medio de las cuales se puede suplicar a las Jerarquías Divinas que arreglen esa situación. Por ejemplo, existen medios a través de los cuales se interrumpiría, de forma espontánea, ese embarazo, y la mujer queda exenta de culpa ante la Gran Ley Divina. De este modo esa mujer seguiría viva y no tendría en su corazón el estigma de haber asesinado a su propia criatura. Y le puedo decir más, es posible que las Jerarquías Divinas, de las que le he hablado antes consigan que nazca la criatura y la madre no muera tampoco.

 

P.: Pero, eso que usted me está diciendo sería poco menos que un milagro….

R.: Pues sí. Realmente los milagros existen, lo que pasa es que las gentes se han separado tanto de la vida espiritual que ahora hablar de milagros suena a “cuentos infantiles”. Pero debo decirle que dentro de los grupos que practican la Gnosis, o el Gnosticismo, estamos acostumbrados a ver milagros. Las gentes hoy casi no creen en los milagros porque han sido defraudadas por muchas pseudo religiones que se han vuelto materialistas y ni siquiera los preceptores de tales religiones creen en sus propios preceptos. Esto se debe obviamente a que tales grupos religiosos se han divorciado de la Espiritualidad científica y no tienen explicaciones para los fenómenos metafísicos extraordinarios o milagros.

 

P.: Dentro de esta temática, ¿podría usted decirme qué opina la Gnosis de un bebé que nace muerto?

R.: Con mucho gusto, querido amigo. El hecho de que un bebé nazca muerto nos está indicando ciertamente la aparición de un Karma (castigo) para los padres del mismo. Se trata de una antigua deuda kármica que deben pagar sus padres y la pagan pasando por este tremendo dolor moral.

 

P.: Se ha comentado alguna vez que durante la Alemania nazi existieron programas para eliminar o asesinar sistemáticamente a los enfermos mentales o discapacitados mentales o físicos para evitarles el tormento de vivir con esa discapacidad. ¿Ustedes que opinan de ello?

R.: Ya le hemos dicho y lo volvemos a repetir. Nadie está autorizado para cortar vidas ajenas. No se puede eliminar a otras personas alegando que son seres inferiores o que representan un mal social, o que esas personas en realidad no tienen calidad de vida. Nada de esto justifica el matar a otras personas. La vida humana es una creación divina y el hombre no está autorizado para segar la vida de sus semejantes. Cuando esto ha sucedido es porque se ha matado a otros y los verdugos han sido sujetos llenos de odio racial o fanáticos de una doctrina religiosa o política y todo eso no es otra cosa que el EGO ANIMAL actuando a sus anchas respaldado por doctrinas políticas o ideológicas sin misericordia alguna.

 

P.: Y, ¿qué me puede decir de la eutanasia?

R.: Le respondo lo mismo que antes. Es un crimen. Nadie puede segar la vida de otro semejante alegando razones humanitarias. Eso es un delito. Pero, nuevamente le digo que si las gentes conocieran la Gnosis sabrían que hay procedimientos por medio de los cuales podríamos ponernos en contacto directo con las leyes superiores y pedirle a esas leyes superiores que, en lo posible, por misericordia, detengan el sufrimiento de una persona que esté en coma, por ejemplo, o que tiene una espantosa enfermedad que se ha prolongado terriblemente y que, no teniendo cura, está martirizando al susodicho enfermo. Esto es otra cosa. Y, muy distinto a eso de tomarnos por nuestra cuenta la justicia e inmiscuirnos en la vida ajena para cortarla siguiendo nuestros conceptos de pseudo ética y moral convencional.

 

P.: Me gustaría preguntarle algo. Resulta que un científico ruso llamado Jorge Sakosky descubrió una ley que él bautizó con el nombre de SOLIONENSUS. De acuerdo a esta ley, cada vez que en el Sol se producen tormentas eléctricas, éstas llegan luego a los mundos que constituyen nuestro sistema solar y producen entre sus habitantes guerras y masacres. ¿Es esto cierto?

R.: Ciertamente debemos decirle que la mente humana es influenciable por las energías que nos vienen del espacio. Recuerde usted, sin ir muy lejos, que a los dementes o locos se les aplicaba hasta hace un tiempo corrientes eléctricas con el propósito de calmarles su locura. Asimismo, la llegada de energías procedentes de una lejana estrella o conjunción de estrellas, o la llegada de las vibraciones del SOLIONENSUS incitan a los seres humanos a actuar de una manera o de otra. Tomando en cuenta que la psiquis humana está poseída por el Ego animal, es entonces apenas normal que la mente reaccione de manera egoica y se deje conducir por esas corrientes polarizadas entonces de manera negativa dentro del ser humano. Si el Ser humano tuviese dentro encarnado a su Real Ser otro gallo nos cantaría. Entonces esas corrientes incitarían al ser humano a la liberación espiritual, a la auto-realización íntima de su Ser, pero ese no es el caso. Se comprobó que en el antiguo Egipto dos veces se manifestó el SOLIONENSUS. En la primera el gobierno faraónico masacró a toda una población. En la segunda oportunidad el pueblo atravesó con un cable de cobre a todos los funcionarios de una dinastía faraónica. Se sabe también que el SOLIONENSUS vibró durante la revolución rusa e igualmente durante la primera y segunda guerra mundial. En estos casos millones de seres humanos se lanzaron a la guerra arropados por conceptos de patria, de bandera, de honor, etc., etc., etc. Todo esto atenta contra el quinto mandamiento.

Si quiere sehuir leyendo esta nota, lea la segunda parte haciendo clic acá


Los 10 Mandamientos develados (Parte II)

 
P.: Usted me deja apabullado con todas estas explicaciones que me da. La verdad es que no había caído en la cuenta de todo esto que usted me ha relatado. Ahora bien, llegados aquí, me gustaría mucho que me aclarase también el sexto mandamiento. Si más no recuerdo, este mandamiento dice: “NO FORNICARAS”. ¿Qué es esto?

R.: Amigo mío, permítame decirle que acerca de este mandamiento se han dicho muchas cosas y ha sido intencionalmente tergiversado. Este mandamiento originalmente quería decir: “No perderás tus aguas seminales o aguas genesíacas”. Esto era originalmente lo que entrañaba el término fornicación. Después las iglesias fracasadas, maliciosamente, buscando quedar bien con las multitudes, aceptaron que dicho término (fornicación) aludiese al hecho de “tener relaciones carnales”, o “tener vida sexual con alguien que no es nuestro cónyuge”. La realidad es que la fornicación no traduce “tener relaciones carnales o tenerlas con alguien que no es nuestro cónyuge”. La verdad original acerca de este término traduce: “acto por el cual el hombre pierde sus energías sexuales”. Al decir hombre debemos entender que es lo mismo para la mujer. La Biblia de antigua versión de Casiodoro de Reina (1569) y revisada por Cipriano de Valera (1602) nos dice en el capítulo titulado levíticos, versículos 16 al 18, lo siguiente: “Cuando el hombre tuviere emisión de semen, lavará en agua todo su cuerpo, y será inmundo hasta la noche. Y toda vestidura, o toda piel sobre la cual cayere la emisión de semen, se lavará con agua y será inmunda hasta la noche. Y cuando un hombre yaciere con una mujer y tuviere emisión de semen, ambos se lavarán con agua, y serán inmundos hasta la noche”. Lamentablemente, todo esto fue alterado por muchos exegetas de iglesias fracasadas y ahora se asocia la fornicación al hecho de tener relaciones sexuales con otra persona que no es nuestro cónyuge. Esto último está ya señalado en el noveno mandamiento que dice: “No adulterarás”. Por lo tanto no debemos confundir el sexto mandamiento con el noveno mandamiento. Fornicar es un delito aunque lo hagamos con nuestra esposa o esposo.

 

P.: Pero, oiga usted, los obispos católicos y rabinos hebreos dicen que estas leyes o prohibiciones se hicieron porque las gentes de entonces no eran muy aseadas y se necesitaba que entendieran la necesidad de asearse… ¿qué me puede decir usted?

R.: Lamento decirle que todo ello es una gran patraña intelectual de algunas iglesias caídas en desgracia. ¿Cree usted que las gentes no sabían los que era asearse en tiempos de Moisés?, ¿Cree usted, realmente, que Moisés iba a perder el tiempo dictando cátedras sobre la higiene corporal? No. No. No. La Biblia es altamente simbólica. Fue escrita por Iniciados para ser entendida por Iniciados, ya lo hemos dicho antes. La verdad acerca de este sexto mandamiento es mucho más profunda. Perder las aguas seminales es un delito muy grave. A ello se refiere San Pablo cuando nos dice: “Todo pecado será perdonado, menos aquél que atenta contra el Espíritu Santo”. El Espíritu Santo, amigo mío, es la fuerza sexual presente en toda la Naturaleza. El hombre de las antiguas razas que nos han precedido en el curso de la historia no fornicaba para reproducirse, aunque tenía relaciones sexuales con su mujer. Existió y sigue existiendo un método por medio del cual hombre y mujer pueden disfrutar del matrimonio y de la vida sexual (que es un legítimo derecho de la especie humana) sin llegar a la fornicación, es decir sin perder sus aguas seminales…

 

P.: Pero, ¿dónde está ese método?, yo jamás he oído hablar de ello…

R.: Debo aclararle que en la doctrina cristiana antigua todo esto estaba muy claro. Pero a raíz del concilio del año 1300 después de Cristo celebrado en Nicea y luego en el concilio de Trento celebrado en 1500, todo esto se tergiversó y se mutiló. Hoy existen muchas biblias cristianas pero mutiladas, y esto es muy grave…

 

P.: Y, ¿ustedes los gnósticos conocen ese método de vida sexual?

R.: Claro que sí lo conocemos pues nos ha llegado a través de la tradición Gnóstica milenaria que ha resistido el paso de los milenios, a pesar de haber sido perseguidos y quemados en la hoguera muchos paladines gnósticos. Pero no somos los únicos que conocemos ese método. Hay en la India, en Pakistán, en Nepal y en algunas otras regiones del mundo, gentes que conocen la fórmula mediante la cual el hombre y la mujer pueden unirse sexualmente sin llegar a la pérdida de las aguas sexuales. A esto se le llama en la India Tantrismo, Yoga Tántrico, Kundalini Yoga o Agni Yoga, etc. En otros lugares a este sistema se le llama caretza y hasta han existido sociedades científicas como la comunidad odeina que ensayaron este método en Estados Unidos de Norteamérica logrando resultados extraordinarios de los cuales sería muy largo hablar en esta entrevista. Todo ello reviste un capítulo aparte dentro de nuestros estudios.

 

P.: Pero, perdone usted la pregunta ¿existe placer sexual en este tipo de relación?

R.: No solo existe sino que además usted puede prolongar el coito durante mucho tiempo. En cambio, utilizando el sistema sexual ordinario que todo el mundo conoce, una vez llegado el clímax, la relación termina fulminantemente dejando un cierto desconcierto a los cónyuges y muchas veces un pequeño vacío que con los años se va aumentando y termina por crear tedio entre los cónyuges. Todo esto trae, más tarde, aparejada la desilusión y el adulterio tan común en nuestros días.

 

P.: ¿Y qué es lo que se busca con no fornicar?

R.: Pues simplemente que el ser humano vuelva a la Castidad científica. La misma que practicaban los antiguos profetas, santos, enviados y patriarcas del antiguo cristianismo. De esta manera el hombre y la mujer se reconcilian con las fuerzas divinas y se abre ante ellos de nuevo el edén del cual nos hablan las Sagradas Escrituras. Una pareja que no fornica comienza a desarrollarse espiritualmente y empieza a conocer realmente los misterios de la Naturaleza, de la vida y de la muerte. Así es como el ser humano se reconcilia con eso que llamamos: DIOS.

 

P.: ¡Qué interesante, muy interesante!, ¡increíble!… ¿Es eso lo que significa, en la Biblia, el que Adán comiese la manzana que producía el Árbol de la Ciencia del Bien y del Mal, en el Paraíso terrenal?

R.: Efectivamente, la manzana simboliza a la sexualidad y tragarse la manzana significa caer en el delito de la fornicación. Se dice, simbólicamente hablando, que el hombre original, el Adán bíblico, tenía el derecho de alimentarse con el aroma de las manzanas del Edén, pero no debía tragárselas y eso fue lo que ocurrió.

 

A partir de ello se dice que la Serpiente (tentadora) descendió del Árbol de la Ciencia del Bien y del Mal y Jehová la condenó arrastrarse por el suelo como castigo. Indudablemente que este es también un lenguaje simbólico. La Serpiente representa los Fuegos Sagrados del Espíritu dentro del hombre, tales Fuegos descendieron o se perdieron dentro del ser humano cuando este conoció y practicó la fornicación. A partir de allí el hombre perdió sus facultades espirituales de las cuales había sido dotado por haber sido creado a imagen y semejanza del creador. Se dice que luego Adán y Eva se dieron cuenta de que estaban desnudos y fueron arrojados del Paraíso por un ángel que Dios puso guardando la entrada de dicho lugar sagrado. Con esto se nos quiere decir que Hombres y Mujeres tenían condición angélica, pero cuando fornicaron perdieron su inocencia y sus poderes sobrenaturales y todo ello quiere decir que la humanidad perdió sus vestiduras sagradas que antes poseía y se apartaron del edén de la Conciencia o de las facultades que permitían que los seres humanos vivieran en armonía con la Naturaleza, con el Cosmos y con el Infinito que nos rodea.

 

P.: ¿Podría usted explicarme también el séptimo mandamiento, por favor?

R.: Con el mayor gusto. Recuerde usted que el séptimo mandamiento nos dice: “NO HURTARÁS, lo cual equivale a decir: No robarás. Hurtar es un grave delito pues despojamos a los otros de aquello que probablemente les ha costado mucho sacrificio obtener. Pero, no olvide usted, que además existen muchas formas de robar. Por ejemplo, podemos robar a otros el amor de su vida, los alimentos que necesitan para vivir, los documentos que les permiten trabajar y ganarse la vida, el dinero que se han ganado con mucho sacrificio en sus trabajos u oficios, las ideas que alguien ha tenido originalmente y nosotros las usamos como si fueran nuestras, las cosas sagradas de un templo religioso, cualquiera que sea la religión, los documentos que constituyen la historia o el patrimonio nacional de un país, los bienes que alguien ha legado como herencia para una causa, etc., etc., etc. El robo es un delito muy grave porque constituye un atentado contra la ética del Ser. El SER interior de cada uno de nos no quiere jamás mancharse sus manos ante la Gran Ley Divina y para el Ser es bochornoso que el ser humano, su Alma humana aquí en la tierra, se manche con el delito del hurto. Todo lo que hace el Alma humana en la tierra repercute ante nuestro Ser porque se obstaculiza la misión que el quiere realizar a través de nosotros. De este modo, si el SER tiene un objetivo cualquiera y que desea cumplir pues entonces la Ley cobra al Alma humana sus delitos pasados o presentes y todo ello dificulta en gran manera que el Ser desarrolle sus planes en nuestro mundo físico.

 

P.: ¿Y, de que manera somos castigados cuando robamos o hurtamos?

R.: Pues sencillamente sufriendo en nuestras carnes lo que hicimos a otros antes. Es decir, si robamos a alguien su dinero, pues luego nosotros seremos robados igualmente. Y si el dinero que robamos a alguien privó a esa persona de un bien necesario para su vida, pues entonces nosotros pasaremos privaciones terribles en nuestra existencia actual o en la siguiente. Mire usted, existen muchos mendigos que deambulan por las calles del mundo, olvidados por la sociedad, hambrientos, sucios y hasta enfermos. Esos sujetos pueden haber sido en existencias anteriores presidentes de un país y haber robado el dinero de sus conciudadanos para construirse hermosas mansiones, llenarse de lujos de toda especie en su vida personal, etc., etc., y como quiera que eso es un delito de lesa majestad pues lo pagan llevando una o varias vidas miserables. Esa es la Ley.

 

P.: Entonces, ¿no debemos ayudar a los mendigos cuando los vemos en las calles de las ciudades?

R.: No, por favor. De ninguna manera. Es nuestro deber ante la Divinidad de ayudar a los pobres, desvalidos y mendigos. Obviamente no debemos dar limosnas a los mendigos que solo quieren dinero para beber alcohol o para comprarse drogas o estimulantes que atentan contra la salud. No. No olvidemos que ante la Gran Ley Cósmica: “Tanto Karma pagamos por el mal que hacemos, como por el bien que pudiendo hacer no hacemos”. De este modo es importante siempre hacer el bien cuidándonos de no estar cooperando con el delito.

 

P.: Y, ¿cómo sé yo cuándo coopero con un delito, si yo mismo no sé para qué va utilizar un mendigo mi limosna?

R.: Pues primero observando cuidadosamente el mendigo. A veces el mismo mendigo expele olor a alcohol y en tal caso es obvio que usa el dinero para el alcohol. Otras veces vemos en su piel cicatrices producto de inyecciones de drogas, etc., etc. En estos casos es fácil saber cómo reaccionar. Pero lo ideal es desarrollar la intuición amigo mío. Y para ello la Gnosis le ofrece muchas prácticas especiales para alcanzar tal facultad. Empero, más allá de estas consideraciones lo que cuenta es que ante Dios usted no sea una persona de corazón duro y haga el bien cada vez que pueda. En el fondo la persona que recibe la ayuda o limosna deberá rendir cuentas de lo que hace con esa aportación.

 

P.: ¿Podría explicarme un poco más por qué es tan importante no robar o hurtar?

R.: Claro que sí. Usted debe saber que cuando venimos a nuestra existencia traemos tales o cuales valores acumulados de nuestras existencias anteriores. Pues bien, esos valores los administra la Gran Ley en acuerdo con nuestro Real Ser interior particular. De esta manera, la Ley y el Padre saben cuál ha de ser nuestra posición social en este mundo, es decir, el Ser sabe hasta que punto merecemos tales o cuales bienes y en su momento y en su hora él nos ira dando todo aquello que necesitamos y merecemos. Pero, cuando nosotros no pensamos en el Ser, en la Gran Ley, y tan solo queremos hacer nuestros caprichos, pues entonces probablemente motivados por la envidia, la codicia, etc., llegamos a ser capaces de violar la voluntad del Padre y de la Gran Ley y es entonces cuando somos capaces de robar, hurtar, etc., etc., etc. Incuestionablemente que el Padre no tolerará esa conducta nuestra y mirará de castigarnos por querer ir contra lo establecido por la Ley para con nuestra persona.

 

P.: ¿Podría usted explicarme un caso de hurto o de robo de índole religiosa?

R.: Pues los hay muchísimos. Sin ir muy lejos usted debe recordar que cuando América fue descubierta por los europeos, hubo grandes saqueos en los templos religiosos de las culturas autóctonas. Los colonos europeos robaron el oro de los templos aztecas, mayas, incas, chibchas, etc. Recuerde usted también al terrible conquistador Francisco Pizarro que atravesó el corazón de Perú con su espada y obligó a los incas a entregarle todo el oro de sus templos y a llenarle una habitación de oro. Todo ese oro luego fue destinado a llenar las arcas de los reyes católicos de España y para engalanar las iglesias católicas de Europa. Eso es un robo de índole religiosa. Todavía hoy, en nuestros días, existen gentes que roban en las iglesias iconos artísticos de carácter religioso, estatuas de mártires, santos, profetas, etc., etc. Todo ello constituye un delito de robo religioso.

 

P.: Dígame ahora, si es posible, algo sobre el octavo mandamiento: “NO PRONUNCIARÁS FALSOS TESTIMONIOS NI MENTIRAS…”

R.: Con gran placer respondo a su inquietud. Primeramente recuerde usted que el SER es la verdad en nosotros. El SER es la porción de Dios que habita en nuestras profundidades y siendo él la verdad pues es la antítesis de la mentira, de la falsedad, es decir, del Yo. El Yo es lo falso, lo absurdo, lo antidivino, y es obvio que el Yo falsea todo lo que a nosotros concierne. Cada vez que nosotros faltamos a la verdad el Yo se fortifica, se hace fuerte en nosotros, se multiplica y por ello es obvio que nos alejamos del Padre que está en secreto. Cuando nosotros mentimos automáticamente existen fuerzas que nos alejan del Padre que es la auténtica felicidad. Así que resulta un contrasentido querer alcanzar la felicidad si por otro lado rendimos culto a la falsedad, al yo, a la mentira. Cuando una persona miente se está divorciando del SER y siendo el ser la belleza y la paz, pues entonces esta persona mentirosa atraerá sobre ella misma tristezas, penas, dolores, y fealdad física y anímica. Muchos rostros deformes tienen su causa kármica en haber utilizado vidas enteras abusando de las mentiras. A medida que nos alejamos del Padre caemos en el desorden de toda índole y ello implica el desorden Atómico y por ello no es de extrañar que vengamos mas tarde a la existencia con un rostro lleno de fealdad. Pero la cosa es más grave si tomamos en cuenta que con las mentiras podemos destrozar muchas vidas acarreando sobre nosotros peligrosísimos karmas de toda índole. Igual cosa nos sucede cuando levantamos falsos testimonios acerca de alguien o de algo. Indubitablemente que cuando levantamos falsos testimonios sobre alguien desvirtuamos la realidad que concierne a esa persona y podemos causarle gravísimos daños para toda su vida a nivel moral, sentimental, económico, social, religioso, etc., etc., etc. Igualmente cuando adulteramos la verdad sobre algo pues podemos alterar el curso que debería seguir un acontecimiento, según la Ley, y esto puede traer consecuencias irreversibles y duras consecuencias para mucha gente. Todo ello hemos de pagarlo kármicamente y de manera muy dolorosa.

 

P.: ¿Podría explicarme todo esto con un ejemplo?

R.: Pues es muy fácil. Imagínese usted que una dama, según la Ley Divina, está predestinada para contraer matrimonio con un personaje cualquiera. Pero, alguien, egoístamente, quiere a esa dama para sí y llega a ser capaz de decirle al novio de esa dama que ella es una fulana, que ama a muchos hombres, que es infiel, que es esto o aquello, etc., etc. Todo ello con el propósito de que el novio de la dama la abandone para entonces ese alguien buscarla y proponerle una nueva relación. Finalmente la consigue, pues la dama es abandonada por su primer novio. A partir de allí, ese personaje que ha desposado a esa mujer de la que hablamos, ha contraído un terrible Karma pues prácticamente le ha robado al novio original su prometida y esto deberá pagarse con profundo dolor sea en esta existencia o en una próxima existencia. Así es la ley. Otro caso muy evidente de falsos testimonios y mentiras lo tenemos en los políticos de nuestros días. Ellos prometen el cielo y las estrellas a las poblaciones de nuestro mundo y cuando llegan a la presidencia de sus países, se olvidan totalmente de lo prometido y administran sus países como si les pertenecieran, como si se tratara de negocios personales que ellos administran caprichosamente. De este modo roban, especulan, se hacen corruptos, criminales, etc., etc., etc. y todo ello atenta contra el octavo mandamiento.

 

P.: Me deja usted apabullado con esas respuestas….

R.: Pues a mi me alegra que usted vaya entendiendo todo esto. Por eso decimos que la Gnosis es una manera de vivir la vida inteligentemente.

 

P.: Hábleme ahora del noveno mandamiento, por favor….

R.: Amigo mío, el noveno mandamiento nos advierte de “NO ADULTERAR y esto tiene muchas implicaciones interesantísimas. Lo primero que hemos de saber es que este mandamiento es ante todo de índole sexual, aunque también tiene relación con otros actos de nuestra vida. El adulterio sexual está descrito muy gravemente en las Sagradas Escrituras tanto en el Deuteronomio como en el Levítico. Es en verdad contrario a la Ley mezclar nuestras energías sexuales con otro cónyuge que no es el nuestro. Sobre todo cuando la pareja conoce el arcano A.Z.F que constituye el Secreto Secretorum de los alquimistas medievales. Es importante que usted sepa que cuando un hombre y una mujer unidos en matrimonio adulteran, pues entonces la pareja comienza a recibir energías contrarias al amor, a la paz, a la armonía. Desgraciadamente las gentes de hoy en día se ríen de estas cosas pero los hechos son los hechos y ante los hechos tenemos que rendirnos. Observe usted que allí donde hay adulterio hay desgracias morales o físicas y es que al mezclarse sexualmente uno de los cónyuges con otra persona que no es su pareja, ese cónyuge toma el Karma de esa otra persona y, además, toma el Karma de todas las personas que hayan tenido relaciones sexuales con esa persona con la que ha adulterado. Ahora comprende usted mejor por qué el mundo en el que vivimos está cada día más y más lleno de dolor. Todo se debe a que la humanidad está terriblemente mezclada en sus Karmas sexuales y los hogares por ello no tienen derecho a la felicidad. Hay que decir también que las fuerzas sexuales están íntimamente asociadas al Espíritu Santo y cuando nosotros adulteramos pues prácticamente atentamos contra el Espíritu Santo que es quien gobierna la reproducción y el amor.

 

P.: ¿Me está usted diciendo que el Espíritu Santo tiene que ver con el sexo, la reproducción y el amor?

R.: Pues aunque le cueste creerlo es así. Por eso él es el gran fecundador de las vírgenes en todas las religiones. Recuerde que él fue quien fecundó a María según la tradición cristiana y en la India es Shiva (equivalente al Espíritu Santo en el cristianismo) quien con sus rayos de luz o sus fuegos fecunda a las vírgenes dentro de la doctrina hindú. Todas las trimurtis de todas las religiones tienen a una divinidad o fuerza sagrada relacionada con la reproducción, con el amor y obviamente con la alegría.

 

P.: Pero nuevamente le digo, a mí jamás se me habló de esto en mi religión….

R.: Nuevamente le repito que muchos textos sagrados antiguos que hablaban de estas cosas fueron mutilados o escondidos pues muchas religiones prefirieron pactar con el mundo y renunciar a sus principios, con tal de tener poder político o publico. Y eso ha sido muy triste pues la humanidad quedó ignorante de muchos aspectos secretos y sagrados en conexión con los principios religiosos.

 

P.: Y, ¿de qué otra forma podemos adulterar?

R.: Estimado amigo, el adulterio hoy en día es más popular que las patatas y las cebollas. Observe simplemente como se adulteran hoy los granos que se venden como comestibles. Observe usted como se está implantando el uso de alimentos transgénicos con el dizque propósito de que haya más alimentos para todos. Lo peor de todo esto es que esos alimentos van a adulterar también nuestras propias energías sexuales, nuestra simiente, pero eso no nos lo dicen, tal vez porque hay muchísimos intereses creados en torno a este tema. Casi todos los alimentos están hoy día adulterados. La leche esta mezclada con agua o con harinas en muchos países del mundo, las carnes de ganado vienen adulteradas al consumidor pues a las vacas se les priva de alimentos naturales y se les da alimentos antinaturales. Recuerde usted el mal de las vacas locas que azotó recientemente a Europa y hasta llegó a producir muertes humanas. Esos animales habían consumido piensos animales en lugar de consumir piensos vegetales. Todo esto se llama ADULTERIO DE LA PEOR ESPECIE y es castigado por la Gran Ley. Existe también adulterio cuando mutilamos de un libro algo que no queremos que otros vean. Por ejemplo, todo el mundo sabe que la Biblia cristiana ha sido adulterada muchas veces a través de los siglos. Igual cosa ha sucedido con otros Libros Sagrados como el Korán o el Bhagavad Gita. Muchos kalifas añadieron sus propios conceptos al Korán para complacer sus caprichos y saltarse las normas originales dejadas por Mahoma el Profeta. Igualmente muchos Papas cristianos han ido adulterando trozos de la Biblia para adaptar ese Libro Sagrado a sus conveniencias y eso lo saben los investigadores de estos temas, es algo que ha sido muy evidente. Cada vez que nosotros los humanos adulteramos textos religiosos o filosóficos caemos en el delito de ser adúlteros y en este caso con las cosas divinas. En el fondo de estas adulteraciones siempre está presente el YO y sus intereses particulares. El YO siempre quiere más y más sensaciones y más y más caprichos y esto lo lleva a adulterar las cosas originales buscando satisfacer caprichos o buscando nuevos placeres egoicos. Así es como actúa el Yo del adulterio. Pero el adulterio va mucho más lejos y llega hasta las cosas más triviales de nuestra vida cotidiana. Posiblemente usted conozca muchos abogados que han adulterado un texto original de una herencia o de un litigio cualquiera con el propósito de ganar el juicio que está entablado. Igualmente sabe usted que muchos periodistas adulteran las palabras que alguien pronunció con el propósito de crear un escándalo y mediante ese escándalo vender más y más periódicos. Obviamente detrás de todo esto está el Yo del adulterio y de la codicia que muchas veces van juntos. Así que, amigo mío, el adulterio es muy común en nuestros días y está ocasionando grandes daños a la humanidad.

 

P.: Bueno, ya que hemos llegado hasta aquí, ¿podría explicarme el último de los diez mandamientos?

R.: Con mucho gusto querido amigo. El décimo mandamiento nos advierte: “No codiciarás los bienes de tu prójimo”. Esto quiere decir que no debemos codiciar las cosas ajenas. La razón de este mandamiento está en el hecho de apartarnos de un yo verdaderamente maléfico llamado la codicia. La codicia es harta en desgracias, en guerras, en luchas familiares, en crímenes de toda especie en ingratitudes, en traiciones, etc., etc., etc. Es fácil darse cuenta de que hoy en día la codicia es el resorte de la acción de muchas gentes. Las gentes no queremos vivir nuestra propia naturalidad y no queremos aceptar la voluntad del Padre jamás. Mire usted, por ejemplo, existen muchos matrimonios que se han constituido en base a la codicia y no en base al amor. Eso es muy triste. Hoy se dice que el amor huele a cuentas bancarias y es cierto. Las jovencitas o los jovencitos no se casan, en muchos casos, por verdadero amor, sino pensando en los bienes materiales que el otro o la otra le van a dar una vez unidos en matrimonio. Esto es un atentado contra el Espíritu Santo. Por otra parte, la codicia no se satisface jamás. Siempre funciona con el proceso psicológico del más. La codicia siempre quiere más y más dinero, más poder, más influencia política o religiosa, más bienes materiales, más mujeres para adulterar, más atribuciones administrativas, más fama, más gloria, más aplausos, etc., etc., etc. Incuestionablemente que la codicia hace de nosotros personas monstruosas pues seríamos capaces de traicionar un ideal cualquiera simplemente por codiciar los bienes que vemos en manos de los otros. En el fondo de todo esto se esconde algo execrable llamado asimismo amor propio. El amor propio está en la base del orgullo y de la vanidad. El orgullo es interno y la vanidad es externa. Cuando somos codiciosos no tenemos nunca paz interior pues siempre estaremos codiciando el coche del año, la casa del vecino, la mujer del vecino, la fama de tal o cual amigo nuestro, la belleza física de los otros, la posición social de nuestros amigos o familiares, etc., etc., etc. Es un rosario de conflictos el que crea la codicia y lo peor de todo esto es que hoy en día esto es tan común y las gentes adormecidas ni siquiera piensan que son codiciosas. La mente humana funciona casi siempre con los resortes de la codicia y la comparación. Casi nunca estamos agradecidos con lo que la vida nos ha traído y estamos, en cambio, siempre buscando más y más dinero, cosas, bienes, etc., etc., etc. Esta es la triste historia que sostiene a esta llamada sociedad de consumo.


La Oración del Padrenuestro develada

 

Esta oración comienza diciéndonos:

 

PADRE NUESTRO: Porque ciertamente él es el Padre de todas las criaturas. El Ser está implícito en todo lo que es toda la Creación y nosotros somos parte de ella.

 

QUE ESTAS EN LOS CIELOS: Porque el SER vive en las dimensiones superiores del Espacio y en las profundidades de nosotros mismos.

 

SANTIFICADO SEA SU NOMBRE: Porque ya le expliqué que el nombre del SER es algo Sagrado que no debemos jamás pronunciar en vano.

 

VENGA A NOSOTROS TU REINO: El reino del SER es el reino de la gloria, del poder espiritual y material y de la fuerza. El reino del Padre, del SER, es el reino de la felicidad verdadera, de la verdad, de la justicia, del amor en su verdadero sentido, etc. Y nosotros ansiamos estar en su reino.

 

HAGASE TU VOLUNTAD, ASI EN LA TIERRA COMO EN LOS CIELOS: Nosotros debemos hacer la voluntad del SER y no la voluntad del EGO, O DE LOS MÚLTIPLES EGOS QUE LO CONSTITUYEN. Debemos hacer la voluntad de nuestro Real Ser en los mundos internos y en el mundo físico. Cuando eso suceda significa que estaremos unidos a él y no caeremos en tentación ni en el mundo físico ni en los mundos suprasensibles de la Naturaleza o espacio hiperdimensional. La humanidad siempre hace la voluntad de sus agregados psicológicos y por eso el Padre siempre la está castigando porque mientras vayamos contra la voluntad del Padre tan solo atraeremos hacia nosotros distintos tipos de Karma.

 

DADNOS HOY EL PAN NUESTRO DE CADA DIA: El pan que solicitamos en esta parte de la oración no es tan solo el pan material sino, además, el pan supersubstancial del Espíritu. Dicho pan está constituido por los distintos eventos que él nos trae a nuestras vidas y que nos deben servir para reflexionar y ahondar en nosotros mismos. Estos eventos pueden ser agradables o desagradables. A los eventos desagradables los llamamos en la Gnosis: “gimnasios psicológicos, porque nos ayudan a fortalecer los músculos del Espíritu cuando los superamos.

 

Y PERDONANOS NUESTRAS DEUDAS ASI COMO NOSOTROS PERDONAMOS A NUESTROS DEUDORES: Debemos rogar al Padre que nos perdone nuestros Karmas actuales o de vidas pasadas, pero para que él nos perdone debemos nosotros también perdonar las deudas que otros han contraído con nosotros, ya sean éstas, de carácter moral, psicológico, ético. En otras palabras debemos perdonar los errores que otros han cometido contra nosotros. De esta manera el Padre también nos escuchará cuando le roguemos que nos escuche y nos perdone nuestras barbaridades.

 

Y NO NOS DEJES CAER EN TENTACION: Porque solo el Padre tiene poder para alejar las fuerzas del mal que nos quieren hacer caer en las tentaciones del YO. Teniendo en cuenta que el alma es débil, solo el Padre puede ayudarla para que no sucumba ante la influencia maquiavélica del EGO ANIMAL.

 

Y LIBRANOS DE TODO MAL. AMEN.: El Padre, el SER, puede librarnos de todo mal, de toda acechanza, de toda fuerza siniestra externa o interna que quiera arrastrarnos hacia la degeneración o involución, empero, para ello debemos cooperar con él. Recuerde usted siempre, apreciado amigo, que “Dios no tiene hijos preferidos, pero sí hijos que lo prefieren”. 


Biografía del V.M Samel Aun Weor

 
Nació en Santa Fé de Bogotá el 17 de Marzo de 1917.
Su nombre fue Victor Manuel Gómez desde muy joven se interesó en el esoterismo ingresando a los conocimientos de la escuela Rosacruz del Profesor Israel Rojas (Maestro Raghozini) en 1936, antes había recorrido todas clases de caminos buscando el Camino Secreto, hasta que despertó como el Maestro AUN WEOR.

El maestro AUN WEOR escribe su primer libro en Enero de 1950 se trataba de "EL MATRIMONIO PERFECTO o PUERTA DE ENTRADA A LA INICIACION ", primera edición que se llamó KINDER, que salió a la luz en Mayo con 2.000 ejemplares que se distribuyeron en Colombia y Centro-América.

En Octubre de ese mismo año sale el 2º libro "LA REVOLUCION DEL BEL". Los prefacios fueron escritos por Don Julio Medina Vizcaíno, uno de sus dos primeros discípulos. En 1951 sale el libro "CURSO ZODIACAL", en 1952 se edita APUNTES SECRETOS DE UN GURU y TRATADO DE MEDICINA OCULTA Y MAGIA PRACTICA.

El 27 de Octubre de 1954 se produce el advenimiento del Logos SAMAEL, Avatara de ACUARIO, alcanzando su quinta Iniciación de Misterios Mayores.

Fundador de las Instituciones Gnósticas en Sudamérica, Centroamérica, y Norteamérica.

Autor de aproximadamente 70 obras sobre esoterismo práctico donde devela los grandes Misterios plasmados en piedras, papiros, rollos y símbolos de las diferentes culturas que han existido a través de millones de años en nuestro planeta.

Incansable y distinguido escritor contemporáneo de más de un centenar de obras de Parapsicología Esotérica y Científica, Astronomía, Kábala, Teurgia, Liturgia Hermética, Sexología , Yoga y Medicina Natural.

Es responsable de haber sintetizado de manera extraordinaria y de facil comprensión en sus obras el conocimiento universal que toda persona necesita para alcanzar la maestría y culminar la Gran Obra del Padre.

Desencarnó el 24 de Diciembre de 1977 en México D.F.


La medicina gnóstica (la causa de las enfermedades)

 
Dice el Maestro Paracelso: «Todas las enfermedades tienen su principio en alguna de las tres sustancias; sal, azufre y mercurio, lo cual quiere decir, que pueden tener su origen en el mundo de la materia (simbolizado por la sal), en la esfera del alma (simbolizado por el azufre), o en el reino de la mente (simbolizado por el mercurio)». Si desea comprender mejor este aforismo del Maestro Paracelso, debe estudiar la constitución interna del hombre. (Véase «El Matrimonio Perfecto» y «La Revolución de Bell»). Si el cuerpo, el alma y la mente están en perfecta armonía entre sí no hay peligro de discordancias perjudiciales, pero si se origina una causa de discordia en uno de estos tres planos, la desarmonía se comunica a los demás.
El YO, no es el cuerpo físico; tampoco es el cuerpo vital que sirve de base a la química orgánica; ni es el cuerpo Sideral raíz misma de nuestros deseos; ni la mente, organismo maravilloso cuyo instrumento físico es el cerebro. El YO no es el cuerpo de la conciencia, en el cual se fundamentan todas nuestra experiencias volitivas, mentales o sentimentales. El YO, es algo mucho mas recóndito.
 
Lo que es el Ser, muy raros seres humanos lo han comprendido.
El Ser no es la luz ni las tinieblas.
El Ser está más allá del bien y del mal.
El Ser es el GLORIAN.
El Ser es el INTIMO.
El GLORIAN es el rayo, que, al tocar su «campanada» viene al mundo físico.
El Glorian es la Ley y es la raíz incógnita del Hombre.
El GLORIAN es el Ser del Ser
El GLORIAN es la ley dentro de nosotros.
Cuando el hombre obedece a la ley, no puede enfermarse; la enfermedad viene de la desobediencia a la ley. Cuando los siete cuerpos, como si fuesen siete YOES quieren actuar separadamente, el resultado es la enfermedad.
Los cuerpos físicos y vital deben obedecer al alma; el alma debe obedecer al INTIMO, y el INTIMO debe obedecer al GLORIAN. Cuerpo, alma y espíritu, deben convertirse en un universo purísimo y perfecto a través del cual pueda expresarse la majestad del GLORIAN.
Veamos un ejemplo concreto y simple: Si arrojamos piedras al agua, se producirán ondas necesariamente. Esas ondas son la reacción del agua contra las piedras.
Si alguien nos lanza una palabra ofensiva, sentimos ira. Esa ira es la reacción contra la palabra ofensiva, y la consecuencia puede ser una indigestión o un dolor de cabeza, o simplemente pérdida de energías, causa de alguna enfermedad futura.
Si alguien frustra un plan que tenemos proyectado, nos llenamos de honda preocupación mental. Esa preocupación es la reacción de nuestro cuerpo mental contra la incitación exterior.
Nadie duda de que una fuerte preocupación mental trae enfermedades a la cabeza. Debemos gobernar las emociones con el pensamiento, y el pensamiento con la voluntad, y la voluntad con la conciencia.
Y debemos abrir nuestra conciencia como se abre un templo, para que en su altar oficie el sacerdote (el INTIMO), ante la presencia de Dios (el GLORIAN).
Tenemos que dominar nuestros siete vehículos y cultivar la serenidad, para que a través de nosotros pueda expresarse la sublime e infalible majestad del GLORIAN.
Cuando todos los actos de nuestra vida cotidiana, hasta los más insignificantes, sean la expresión viviente del GLORIAN en nosotros, entonces ya no volveremos a enfermarnos.

Revelan que Judas no traicionó a Jesús

 
 
Hallan en Egipto el evangelio escrito por Iscariote que ofrece otro perfil del discípulo Judas. En él narra cómo siguió las instrucciones del Mesías

"Judas Iscariote habría actuado según los deseos de Jesús, cuando lo entregó a las autoridades romanas" afirma el Evangelio.
La National Geographic Society anunció el descubrimiento, restauración y traducción de un códice del siglo tercero que contiene una versión de la relación entre Jesús y Judas que difiere diametralmente de la descrita por la iglesia católica.

El códice de unos mil 700 años de antigüedad fue descubierto en Egipto en 1970, pero sólo cuando el especialista suizo Rodolphe Kasser -uno de los traductores y expertos más reconocidos a nivel mundial en lenguaje Copto- recibió los restos del manuscrito en papiro en 2001 se dio cuenta de lo que se trataba cuando vio la última página de un documento que para entonces estaba hecho pedazos.
Hasta ahora, El Evangelio de Judas era conocido sólo por referencias. La primera en el año 180 d.C., cuando Ireneo, el influyente obispo de Lyon, emitió un texto Contra las herejías para combatir a quienes tenían una visión de Cristo distinta de lo que entonces era la Iglesia cristiana ortodoxa. La visión particular de Judas Iscariote como un discípulo favorito de Jesús sería de cristianos gnósticos, para quienes lo que hizo Judas fue seguir las instrucciones de su maestro durante una de varias conversaciones durante la semana previa a la celebración de la Pascua judía.
De acuerdo con esa creencia, el texto refleja tradiciones según las cuales Jesús critica a sus discípulos por creer en un Dios "menor", creador del mundo, pero no en un Dios mayor, menos preocupado por el diario acontecer y de paso, siempre según esa versión, "menos vengativo" que la divinidad del Antiguo Testamento.
De acuerdo con Donald Senior, un sacerdote que preside la Unión Teológica Católica de Chicago, el valor real del documento "ayuda al mundo moderno a redescubrir algo que los primeros cristianos sabían: que al inicio del cristianismo había múltiples textos sagrados resultantes de comunidades (como los esenios) en varias partes del Mediterráneo que trataban de entender el significado de Jesucristo en sus vidas".
Se trata de un papiro de 26 páginas encontrado en Egipto en 1978 y que ha rodado desde entonces por los círculos de anticuarios, pero cuyo contenido y edad se desconocían hasta ahora. Según Nacional Geographic, los análisis de carbono 14, la tinta, el estilo de escritura y el contenido han hecho llegar a la conclusión de que fue escrito alrededor del año 300. d. C.
 
Jesús dice a Judas: "Tú sobrepasarás a todos, porque tú sacrificarás al hombre que me viste".
El texto afirma también que Judas será despreciado por los otros discípulos pero eventualmente será exaltado. "… Serás maldecido por otras generaciones pero llegarás a prevalecer sobre ellos", dice Jesucristo en esa versión de Evangelio que está considerada ya entre documentos apócrifos pero que según los académicos ayuda a entender los inicios del cristianismo y la multiplicidad de creencias que convivían y chocaban entonces.
Pero de acuerdo con Elaine Pagels, profesora de Religión de la Universidad de Princeton, el descubrimiento de El Evangelio de Judas, así como de los "evangelios apócrifos" de Tomás y María Magdalena entre otros, "hacen estallar el mito de una religión monolítica y demuestran lo diverso y fascinante que era el temprano movimiento cristiano".
Bart Ehrman, jefe del Departamento de Estudios Religiosos de la Universidad de Carolina del Norte, indicó por su parte: "Lo que hará famoso o tal vez infame a este evangelio es que retrata a Judas de manera muy distinta de lo que sabíamos previamente. Aquí no es el seguidor malvado, corrupto, inspirado por el diablo, que traiciona a su maestro; en vez de eso es el amigo más íntimo de Jesús, el que lo comprendió mejor que nadie más y que lo entregó a las autoridades porque Jesús quería que lo hiciera".
“El Evangelio prohibido de Judas” presenta una versión desconocida de los últimos días de Jesús, utilizando recreaciones dramatizadas para retratar y clarificar la compleja historia de intrigas y políticas de los primeros días del Cristianismo y retrata el contenido del evangelio en si mismo. El evangelio muestra a Judas como el discípulo más cercano a Jesús, quien cometió el acto de traición en nombre de Jesús.
“El evangelio de Judas convierte el acto de traición de Judas en un acto de obediencia” señaló Craig Evans, Profesor de Nuevo Testamento en el Acadia Divinity College en Wolfville, Nueva Escocia.
 

«Desde hace mucho tiempo que los estudiantes de la Gnosis conocíamos esta noticia, realizada por el Maestro Samael Aun Weor, lo que nos alegra de manera especial es que la ciencia oficial está corroborando lo que el avatara de Acuario Samael Aun Weor dijo y dejo escrito en sus libros.
Por lo que el movimiento Gnóstico a través de sus asociaciones lejos de caer en la entropía, hoy sigue en su difusión de las verdades eternas. Manteniendo una enseñanza trascendental, dirigida al despertar de la conciencia así como a la adquisición del conocimiento perenne.
Se podrá seguir negando esta y otras muchas afirmaciones, que han sido rechazadas por el animal intelectual, sistemáticamente, disfrazándose como poderes facticos,  pero esto solo obedece a la falta de conocimiento de lo que ha sido, es y será».